La galerna deja en tierra a la Morenuca

Multitud de personas abarrotaron la plaza de San Antonio para ser testigos de la llegada de la Virgen del Puerto.
Multitud de personas abarrotaron la plaza de San Antonio para ser testigos de la llegada de la Virgen del Puerto. / Antonio 'Sane'
  • Santoña, por seguridad, suspendió la procesión marítima de la Virgen del Puerto, que hizo el recorrido por tierra

El aviso de galerna estaba anunciado desde el martes a media tarde, pero los santoñeses confiaban en que no tuviera la fuerza suficiente como para dejar a su patrona, la Virgen del Puerto, sin el paseo por la bahía. Sin embargo, los peores presagios se cumplieron y por seguridad la procesión marítima se suspendió. No así, el recorrido por tierra que arrancó a las seis de la tarde y permitió a cientos de vecinos y visitantes reencontrarse ayer con la Morenuca después de un largo año de espera.

El repique de las campanas anunció la salida de su casa. La iglesia. En ese instante, todos los presentes dirigieron la mirada hacia la virgen. «Más guapa que nunca», ataviada con un manto color azul. Tras colocarla con sumo cuidado en lo alto de la carroza se inició el desfile por las calles de la villa. Este año se repitió el mismo recorrido que el anterior, viviéndose instantes de fervor durante el paso por ‘El corredor’, en recuerdo a un vecino fallecido que residía en estas casas, y donde lanzaron desde los balcones pétalos de flores a la imagen. Como es tradicional, abriendo camino a la carroza de la virgen fueron, a ambos lados, un grupo de mujeres ataviadas con la vestimenta de pescadoras así como otro grupo de hombres con ropa de color mahón y remos en sus manos. Escoltando a la patrona una larga comitiva encabezada por el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla; la vicepresidenta, Rosa Eva Díaz Tezanos; y el alcalde, Sergio Abascal. Tras ellos una multitud de fieles, muchos más que otros años por aquello de que no pudieron subir a los barcos.

La sirena del puerto anunció la llegada de la virgen a la Cofradía de Pescadores. Allí, la guardaban aún más vecinos embargados por la emoción. En manos del obispo de Santander, Manuel Sánchez Monge, acompañado por el párroco local, Alberto García, la imagen fue acercada a pie de puerto donde estaban amarradas las embarcaciones y se realizó bendición, pidiéndole que proteja a los marineros de las adversidades del mar.

A la entrada de la Cofradía se le cantó la Salve Marinera que, por primera vez, interpretaron unidos las voces de Los Amigos de la Canción, la Coral Portus Victoriae y Los Marceros de la Bahía. Un silencio sepulcral acompañó la escena. Y de ahí, a la plaza de San Antonio abarrotada completamente de vecinos deseosos de contemplarla de cerca. De hacerle alguna promesa. O de agradecerle su cuidado y protección.

Se hizo un pequeño pasillo con palmas a los lados para que entrara imponente la Morenuca y ‘escuchará’ la Salve Rociera que le cantan con tanto amor. Al oír las primeras estrofas a muchos vecinos se les escapó alguna lágrima. «Se contiene mucha emoción. Y al verla entrar no lo puedes evitar», explicó Carmen entre el gentío. El fervor brota, es inevitable. Y de ahí vuelta a casa. Deseando que el año que viene el tiempo permita pasear a la patrona por la bahía.

Por la mañana, tuvo lugar en la plaza de San Antonio, organizado por la peña Juan de la Cosa, la exposición de maquetas de barcos de pesca y, como novedad, se celebró un taller de nudos marineros para niños de entre 8 y 14 años que fue un éxito. Los integrantes de la agrupación enseñaron a los pequeños a hacer distintos nudos: simple, ocho en gaza, llano o as de guía para pegarlos después en un cuadro que se llevaron a casa.

Otro momento emotivo de la jornada fue el reconocimiento al Pescador Mayor, Antonio Pla, que ha dedicado toda su vida al oficio de la mar y el homenaje a la Puerto Mayor, Puerto Miguel Colina y, a la menor, Puerto Lacal Solar.