La lluvia engrosa la peligrosidad al encierro de Ampuero

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El primer encierro ha sido uno de los más peligrosos que se recuerdan. / javier cotera

  • En un primer balance, la DYA ha atendido a dos corredores por sendas caídas y a un espectador que se ha caído del vallado

La lluvia ya hacía presagiar un encierro arriesgado para los mozos, hoy en Ampuero, y lo cierto es que el primer encierro de este año ha sido uno de los más peligrosos que se recuerdan, no solo por esta invitada inesperada, sino porque uno de los cuatro novillos que han recorrido la calle El Comercio se ha adelantado a sus hermanos lanzando embestidas a los corredores.

Aún así, no ha habido que lamentar, al menos por el momento; ninguna cornada ni accidente especialmente grave. La DYA ha hecho un primer balance provisional tras el encierro, atendiendo a un total de tres personas. Dos de ellas han sido dos corredores, que se han caído a la altura del supermercado Coviran por un resbalón de este toro que ha ido en todo momento por delante.

Los dos corredores han sido golpeados por el astado y, mientras que uno de ellos estaba siendo atendido en la enfermería de la plaza de toros por "contusiones que no revisten mayor gravedad", el otro mozo ha declinado ser atendido ya que únicamente tenía una contusión en una pierna, infomó Rafael Gómez, responsable del servicio de emergencia durante los encierros.

También ha tenido que ser atendido un hombre que ha sufrido una caída desde el vallado antes de que comenzara el encierro. El hombre se ha caído en la zona de la ferretería La Cadena.

Lo cierto es que se respiraba la tensión ya antes de comenzar el recorrido de los toros debido a la incesante lluvia que caía. Los toros han hecho el recorrido hermanados y arropados por los cabestros, a excepción de uno de los novillos, que ha sembrado el pánico en la calle El Comercio al correr descolgado y lanzando derrotes a los mozos. El toro se ha adelantado del resto de la manada en la bajada de la cuesta del puente y no se ha unido al resto de las reses en todo el recorrido. En la ida se ha resbalado a la altura de la ferretería La Cadena, provocando el estupor de los espectadores. En la vuelta, el mismo toro ha vuelto a resbalar y ha tirado a dos corredores en la zona del supermercado y ha vuelto a caerse en la subida tras golpearse contra las tablas del vallado.