Un año de cárcel para el pedáneo de Otañes por agredir a su predecesor

El alcalde pedáneo de Otañes, Santiago Berriolópez (izda.) y su antecesor en el cargo, Francisco González
El alcalde pedáneo de Otañes, Santiago Berriolópez (izda.) y su antecesor en el cargo, Francisco González / DM
  • La Audiencia Provincial condena a Santiago Berriolópez al pago de una indemnización de 15.000 euros a Francisco González por las lesiones que le causó en un bar de la pedanía

La Sección Tercera de la Audiencia de Cantabria ha condenado a un año de cárcel al alcalde pedáneo de Otañes, Santiago Berriolópez (PSOE), por agredir a su antecesor en el cargo, Francisco González, al que deberá indemnizar con 15.000 euros. Al mismo tiempo, la Sala ha absuelto al expedáneo del delito de atentado a la autoridad y de la falta de lesiones del que le acusaba la Fiscalía y el alcalde ahora condenado.

En una sentencia de 26 páginas, dictada el pasado 4 de noviembre (el juicio se celebró en octubre en la Audiencia de Cantabria), la Sala señala que ha quedado probado que sobre las 15.00 horas del 31 de agosto de 2011, los dos cargos públicos iniciaron una discusión en un bar de Otañes, en Castro Urdiales. En dicho local, Francisco González, que había sido pedáneo de Otañes hasta el fin de la anterior legislatura, se dirigió al nuevo alcalde pedáneo, Santiago Berriolópez, y le pidió explicaciones acerca del motivo por el cual estaba citando a los vecinos de la pedanía para informarles de las supuestas irregularidades cometidas por González cuando ejerció como presidente de la Junta Vecinal.

En ese momento se inició una discusión entre ambos en el curso de la cual Berriolópez golpeó a González provocando que éste cayera al suelo, siendo el actual pedáneo sujetado por los allí presentes.

La Audiencia señala que "no ha quedado acreditado que el expedáneo, antes de ser golpeado por su sucesor, llegara a agarrar a este último del brazo, ni que le diera un tirón o le zarandeara en modo alguno". Según señala la Sala, una vez que González se levantó del suelo, tras esta primera acometida, fue nuevamente golpeado por Berriolópez, que en esta segunda ocasión le propinó un fuerte golpe en el rostro que provocó de nuevo su caída al suelo. "No ha quedado acreditado que González, al levantarse del suelo tras su primera caída, llegara a coger un vaso, ni a esgrimirlo en modo alguno frente a Berriolópez".

A consecuencia de las embestidas de Berriolópez a González, el expedáneo de Otañes sufrió lesiones consistentes en "erosión malar izquierda de 0,2 centímetros, edema y dolor en la oreja izquierda, edema temporal izquierdo doloroso a la palpación, erosiones múltiples en el labio inferior, cervicodorsalgia postraumática y fractura radicular con afectación del espacio interarticular de las piezas dentales 21 y 22".

Curación de las lesiones

Para la curación de dichas lesiones, González precisó además de una asistencia inicial de tipo sintomático, tratamiento odontológico consistente en extracción de las piezas dentarias, sutura y retirada de la misma y colocación de un puente en las piezas dentarias, rehabilitación, así como cirugía (artrodesis) de la columna cervical por agravación de hernias discales preexistentes.

Asimismo, el tiempo de estabilización de las lesiones padecidas por el expedáneo fue de 120 días todos ellos impeditivos para el desempeño de sus actividades habituales, habiendo precisado durante dos días ingreso hospitalario. De igual modo, le restan como secuelas, una agravación del estado previo a nivel de la columna cervical y material de osteosíntesis en la columna cervical, presentando una cicatriz anterocervical derecha postquirúrgica que se entiende le ocasiona un perjuicio estético ligero.

Esta sentencia no es firme, por lo que el actual pedáneo puede presentar recurso de casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo dentro de los cinco días siguientes al de la última notificación de la sentencia.