Laredo recuperará su mercadillo el domingo 19 de marzo

Mercadillo dominical en Laredo
Mercadillo dominical en Laredo / Abel Verano
  • El Ayuntamiento pejino sorteó ayer 87 de los 88 puestos entre los 352 vendedores que presentaron sus solicitudes

El Ayuntamiento de Laredo sorteó ayer 87 de los 88 puestos (uno quedó vacante por no haber demanda) que conforman el mercadillo dominical y al que aspiraban un total de 352 candidatos (13 quedaron excluidos). La mayoría de ellos quedaron fuera al suponer la oferta una cuarta parte de la demanda. El salón de actos de la Casa de Cultura Doctor Velasco fue el escenario elegido para celebrar el sorteo, al que acudió más de un centenar de vendedores ambulantes con la esperanza que poder conseguir uno de los 88 puestos en cuestión.

Imanol Calvente, uno de los vendedores que aspiraba a uno de los cinco puestos de frutería que se sorteaban, era fiel reflejo de la importancia que suponía para todos el tener un puesto en el mercadillo pejino. «Me juego el trabajo de cuatro años», comentaba antes de que comenzaran a extraerse las bolas.

Tras conocer que su nombre no había salido entre los cinco elegidos, Calvente no ocultó su malestar. «De los nueve empleados que tengo igual tengo que echar a uno o dos. Este mercadillo es muy bueno en verano para vender fruta. Es una faena», se lamentaba.

Este vendedor ambulante no entiende por qué el Ayuntamiento no ha aceptado la propuesta que hicieron de ampliar el número de puestos, teniendo en cuenta que la ordenanza lo recoge. «Acabo de venir de un bar de la zona y me comenta su propietario que está hecho polvo. No entiendo por qué hacen esto. Un mercado bueno atrae a mucha gente. Y cuantos más puestos haya, mejor».

La desilusión de este vendedor contrastaba con la alegría de Manuel a Bañuelos, una de las que consiguió puesto. «Es una alegría porque hace cuatro años me quedé fuera. Está bien que se sorteen los puestos cada cuatro años para que todos tengamos posibilidades».

Entre los que obtuvo puestos también hubo alguno que discrepó con el proceso. Es el caso de José Antonio Vélez. «No me parece justo. Ni siquiera han dado opción a poner más puestos en las bocacalles. No hay nada que hacer», señaló después de que el concejal de Empleo, Jesús San Emeterio, que presidió el sorteo, les dijese a los agraciados que el mercadillo se retomaría el domingo 19 de marzo.

Pero si hubo alguien realmente molesta fue Pilar Rivas, que durante cuatro años ha tenido puesto de marisco en este mercadillo, «y el Ayuntamiento ha suprimido esta categoría y no ha resuelto la alegación que presentamos en su momento». «El no venir a este mercado supone la mitad del sueldo mío y de mi marido. En Santoña llevamos años sin problemas».