Los hosteleros de Castro reclaman que se cumpla la ordenanza de terrazas

Los hosteleros de Castro reclaman que se cumpla la ordenanza de terrazas
  • Un grupo de establecimientos pretende conformar un colectivo que englobe al mayor número de negocios de este sector

El delegado en Castro Urdiales de la Asociación de Hostelería de Cantabria (AEHC), Timoteo Antuñano, ha presentado un escrito en el Ayuntamiento en el que plantea una serie de inquietudes y propuestas como que se vele por el cumplimiento de la Ordenanza Reguladora de las Terrazas en Espacios de Uso Público así como la ordenanza municipal reguladora de establecimientos de hostelería y asimilados. «Entendemos que si el Ayuntamiento hiciese cumplir estas ordenanzas existirían mayores ingresos en beneficio de todos y no favoreciendo la competencia desleal que esto significa dentro de nuestro sector».

Antuñano cita varios ejemplos sobre esta queja en su escrito, como la colocación de mayor número de mesas en terraza sobresaliendo del ancho de fachada permitido, terrazas no autorizadas en el parque Amestoy por no cumplir con el ‘modelo Castro’ impuesto en su día por el Ayuntamiento, colocación de mobiliario exterior en calles estrechas impidiendo la circulación normal de peatones y sin pago de la tasa por ocupación de vía pública. A todo esto se suma el «almacenamiento de mesas y sillas en espacio público y la colocación de toldos y mobiliario de terraza con publicidad de marcas de bebida».

Por otro lado, el representante de los hosteleros en Castro, apoyado por otros asociados, reclama una modificación de la ordenanza de terrazas al considerar que el horario de cierre de estas infraestructuras debería ser el mismo que el permitido en el local del establecimiento. «Se podría dar la situación absurda de que al estar permitido el cierre más tardío en el local que en la terraza, existiera más ruido por los fumadores del propio local situados en la entrada del establecimiento que el que puede generar la existencia de la propia terraza. Ni decir tiene que el aumento de la jornada laboral trae consigo la posibilidad de contratación de un mayor número de trabajadores con las consecuencias que esto traería para el municipio».

Otra modificación que reclaman respecto a esta ordenanza es la referente al sonido de televisión y aparatos de música en terrazas. «Creemos que la posibilidad de tener sonido, lógicamente limitando la potencia de dichos aparatos, dinamizaría el ambiente de nuestras calles».

Por otro lado, Antuñano solicita en su escrito la posibilidad de descuento por pago único de cualquier tasa asociada a la actividad hostelera y fraccionamiento de las mismas, tener participación y voto en el Consejo de Festejos. «No entendemos que un sector como el hostelero no tenga voto en este Consejo». Como ejemplos de posibles aportaciones que podrían hacer, señala reducir a una semana la celebración de la Semana Grande, distribuir mayor número de casetas por los barrios (Cotolino, Brazomar, Ostende, Urdiales, Parque Amestoy, Ayuntamiento...), no únicamente en el Parque Amestoy, y volver a potenciar las fiestas de barrio en distintos fines de semana estivales como antiguamente: Cotolino (fiesta de Santiago), Brazomar (San Antonio).

Tarjeta de empadronados

Este grupo de hosteleros encabezado por Antuñano –que ya han mantenido un primer encuentro con la concejal de Turismo, Patricia Camina, en el que le han trasladado estas peticiones– también propone que se potencie un acuerdo entre el Ayuntamiento y la empresa SABA (que gestiona el parking subterráneo de Amestoy) para, entre otras cosas, estudiar la posibilidad de crear una tarjeta de empadronados con descuentos especiales, «que aumentarían la utilización del parking (sobre todo la segunda planta) y lo más importante facilitaría la circulación y aparcamiento en la zona centro. Con la actual zona roja propuesta en la OCA todos los residentes que no vivan en el centro van a tener que pagar por aparcar en dicho área, por lo que el parking de Amestoy sumaría un gran número de plazas a la oferta existente actualmente».

Los hosteleros que secundan estas peticiones pertenecen a establecimientos como Paréntesis Café en Cotolino, El Ancla en Brazomar, La Villa y El Dallas en la Avenida de la Constitución, La Catedral en Ostende, el Alfredo en la zona del puerto y el Ardigales y San Siro en la zona del casco viejo). Su intención es conformar una delegación de la Asociación de Hostelería de Cantabria implicando al mayor número de establecimientos posible (en Castro hay más de 300 establecimientos). De momento, ya han creado este primer grupo. Asimismo, han puesto a disposición del resto de negocios interesados un correo electrónico (castrohosteleria@gmail.com) a través de cuál pretenden recoger cualquier tipo de sugerencia.

Pero el objetivo principal es que crear un colectivo lo suficientemente numeroso como para defender los intereses de todo el sector hostelero de Castro. Y es que una de la principales carencias que hay en el municipio es un colectivo que represente los intereses de todos los hosteleros.

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