'Minotarue; revue artistique et litéraire', de Albert Skira, E. Tériade y Pablo Ruiz Picasso. dm
'Minotarue; revue artistique et litéraire', de Albert Skira, E. Tériade y Pablo Ruiz Picasso. dm / DM

El Arte de Ver

  • La exposición, que se inaugura el miércoles y permanecerá en Santander hasta el 23 de octubre, muestra 175 documentos: tratados, revistas y manifiestos

  • El Palacete del Embarcadero presenta una selección de piezas bibliográficas del Archivo Lafuente y la Biblioteca Menéndez Pelayo

La Biblioteca Menéndez Pelayo y el Archivo Lafuente presentan, a partir de este martes en el Palacete del Embarcadero de Santander, una selección de piezas bibliográficas de sus fondos documentales de arte de primera magnitud. Esta propuesta, que se presenta bajo el título 'El Arte de Ver: Tratados, Revistas, Manifiestos', está comisiariada por Luis Sazatornil, Fernando Villaseñor y Javier Maderuelo.

La exposición muestra algunas de las obras esenciales de ambos conjuntos bibliográficos y documentales y pretende reflejar, en el catálogo que se editará con motivo de la muestra, un listado exhaustivo del conjunto de fuentes documentales que son esenciales para la historiografía artística. La muestra coincide con el XXI Congreso Nacional de Historia del Arte que tendrá lugar en Santander este mes, cuya temática es 'La formación artística: creadores-historiadores-espectadores'. Además del congreso y esta exposición del Palacete del Embarcadero de Santander, la Sala Ángel de la Hoz del CDIS también se suma a este evento con una exposición sobre el artista Dióscoro Puebla, bajo el título 'La fotografía y la formación de un artista'.

El Archivo Lafuente y la Biblioteca Menéndez Pelayo profundizan con esta exposición en la formación de los artistas: tratados, manuales, manifiestos y revistas. El objetivo es mostrar la recepción de las ideas artísticas a través de las piezas bibliográficas y documentales de estos dos conjuntos de arte que se conservan en Santander.

La exposición se divide en 17 secciones, de las que trece están dedicadas a los fondos de la Biblioteca Menéndez Pelayo. En ellos, se abordan sucesivamente los temas fundamentales de la tratadística española entre los siglos XVI y XIX: 'Vitrubio y la arquitectura del siglo XVI', 'Herrera, la figura cúbica y El Escorial', 'Artes figurativas de los siglos XVI y XVII', 'Nobleza del Arte de la Pintura; Teoría y Práctica de la Pintura'; 'Literatura artística en tiempos de Ilustración; la Academia y las Bellas Artes del diseño'; 'El viaje ilustrado; Ceán y los ilustres profesores de Bellas Artes'; 'El artista romántico'; 'Las revistas románticas'; 'Arquitectura y obras públicas del siglo XIX' y 'La fortuna crítica de Velázquez y el Arte español'.

Las cuatro secciones dedicadas a los fondos del Archivo Lafuente muestran los principales momentos de las vanguardias bajo los epígrafes: 'El arte de los manifiestos; futurismo, dadaísmo, surrealismo', 'Bauhaus; Libros libres, la revolución tipográfica: movimientos, libros fundacionales y repertorios'; 'El papel de las revistas: Wendingen, red internacional de revistas, Minotaure'; 'Recepción de las vanguardias en España: futurismo, ultraísmo, creacionismo y modernidad'.

La exposición se complementa con una selección de las primeras ediciones de la obra de Marcelino Menéndez Pelayo, bajo el título 'Menéndez Pelayo y la Historia de las Ideas Estéticas', en la que destacan el manuscrito original de la obra y algunos retratos del eminente intelectual santanderino.

Obra de Antonio Palomino

Obra de Antonio Palomino / DM

Difusión de ideas

Desde que se inventó la imprenta tipográfica en el Renacimiento, los más variados formatos bibliográficos han servido de vehículo para la difusión de las ideas artísticas. Entre los siglos XVI y XVIII, los tratados -a menudo ilustrados y repetidamente reeditados y traducidos- fueron el principal medio para la difusión de las teorías y modelos artísticos del clasicismo. Después, la Academia y el Romanticismo diversificaron los formatos de la literatura artística, que empezó a interesarse por el debate estético y por la historia del arte español, por medio de los libros de viajes de los primeros estudios histórico-artístico y, sobre todo, de las publicaciones periódicas en forma de revistas o colecciones.

Por fin, en los primeros años del siglo XX, seprodujo una auténtica revolución de las artes, protagonizada por los movimientos de vanguardia. Sus ideas, más militantes que normativas, se expresaron a través de otros medios de difusión: los manifiestos y las revistas, los cuales fueron creados y editados por los propios poetas y artistas.

En 1983, Marcelino Menéndez Pelayo comenzó la publicación de su monumental 'Historia de las ideas Estéticas en España'. En la introducción afirmaba que «no he retrocedi do ante ninguna lectura, por árida que pareciese [.]. Añadiré otra cosa para mayor autoridad de esta historia, y es que, con leves excepciones, está compuesta toda sobre libros propios, quiero decir, sobre libros que he recogido y poseo».

Gracias a esa pasión de bibliófilo y a su legado -conservado en la Biblioteca de Menéndez Pelayo-, hoy, podemos seguir consultando su selecta colección de tratados, compendios, ensayos, catálogos, descripciones, diccionarios, prontuarios, libros de viajes, discursos, diálogos, cartas, memorias, manuales, revistas o documentos. Un itinerario temporal que nos lleva desde las primeras ediciones y traducciones del siglo XVI hasta la época de Menéndez Pelayo, ya en los umbrales de las vanguardias, y que nos permite entender cómo fueron recibidas en España las ideas normativas de la Antigüedad y sus interpretaciones en el Renacimiento, el Barroco, el Neoclasicismo y el Romanticismo.

Proyecto de la Biblioteca de Menéndez Pelayo, de Leonardo Rucabado

Proyecto de la Biblioteca de Menéndez Pelayo, de Leonardo Rucabado / DM

En este recorrido, la 'Historia de las Ideas Estéticas' nos sirve de guía por el 'Arte de Ver' las bellas artes y por las fuentes de formación e información de artistas y espectadores en la España de los siglos XVI al XIX. Los manifiestos y, sobre todo, las revistas fueron más permeables que los grandes tratados, llegaron a más artistas, pero, a cambio, lo hicieron de manera fragmentaria e irregular.

José María Lafuente, igual que hizo Menéndez Pelayo, ha reunido una de las colecciones más completas de manifiestos, panfletos, libros y revistas de los principales movimientos de las vanguardias: futurismo, constructivismo, dadaísmo, surrealismo, Bauhaus..., y sus derivaciones por diferentes países de Europa y América.

La exposición muestra, a modo de ejemplo, algunas de las obras esenciales de ambos conjuntos bibliográficos y documentales. Entre las obras seleccionadas de la Biblioteca Menéndez Pelayo cabe destacar tratados, como los de Diego de Sagredo, 'Medidas del Romano' (1526); Marco Vitrubio Polión, 'De Architectura' (1582); Juan de Herrera, 'Discurso sobre la figura cúbica' (copia encargada por Jovellanos en 1806); Juan de Arfe y Villafañe, 'Qvilatador de la plata, oro y piedras.' (1572); Antonio Ponz, 'Viaje de España' (1776-1791), los cuales son acompañados de una buena colección de revistas románticas: 'El Artista' (1834), 'Semanario pintoresco español' (1837), 'El Renacimiento' (1847), 'Museo Español de Antigüedades' (1874).

Los importantes fondos de la Biblioteca de Menéndez Pelayo han sido complementados con once piezas de la colección personal de José María Lafuente, entre las que se encuentran: el célebre tratado de Antonio Palomino, 'El museo pictórico y Escala Óptica' (1715); las Obras de Antonio Rafael Mengs, publicadas por Azara (1780) o la traducción al castellano del 'Tratado de la Pintura', de Leonardo de Vinci (1784). Del Archivo Lafuente se han seleccionado 93 piezas entre manifiestos, libros, repertorios y revistas: como los manifiestos 'Le Futurisme' (1909), de Marinetti; 'Der blaue Reiter' (1912), de Kandinsky y Franz Marc; 'Manifiesto y Programa de la Bauhaus Estatal' en Weimar (1919), de Gropius y Feininger o 'Manifeste du Surréalisme' (1924), de Breton.