"Nunca he basado mi carrera en mi físico. Me niego a hacerlo"

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La cántabra Ruth Díaz (Reinosa, 1975), acaba de ganar un galardón a la mejor intérprete de la sección paralela del festival de Venecia ‘Horizontes’. / Alberto Aja

  • La actriz cántabra, Ruth Díaz, que acaba de recibir el premio ‘Horizontes’ a la mejor intérprete en la Mostra de Venecia, confía en descolgar el teléfono para conseguir nuevos proyectos

La actriz cántabra Ruth Díaz (Reinosa, 1975), acaba de ganar un galardón a la mejor intérprete de la sección paralela del festival de Venecia ‘Horizontes’ por ‘Tarde para la ira’, el debut en la dirección de Raúl Arévalo. Emocionada, confía en que suene el teléfono con nuevos proyectos, aunque reconoce que tras un parón laboral de tres años –por la crisis y la maternidad– estos últimos meses han sido buenos. La actriz que nunca basó su trabajo en el físico – «me niego a hacerlo», declara tajante–, empieza a sentir de nuevo que la profesión cuenta con ella.

–Enhorabuena. Estará emocionada por el premio.

–Muy emocionada. Todavía no lo asimilo. Ha sido todo muy rápido. Estoy contenta y feliz.

–Dicen que hay que salir fuera para triunfar en tu tierra, ¿Usted lo cree así o ha sido casualidad?

–En este caso ha sido casualidad. Ha sido el primer festival en el que se ha estrenado la película. Otra cosa hubiera sido que se estrenara aquí, no pasara nada y fuera de España tuviera un reconocimiento.

–Ha dicho que confía en que el premio se traduzca en más ofertas laborales. ¿Qué le gustaría hacer, a qué tipo de ofertas se refiere?

–No sabría decir si comedia o drama... Busco buenos proyectos con grandes personajes. Me encantaría hacer comedia, porque lo hice menos, pero también me encanta el drama.

–Y ese «¡ojalá tenga un hueco en la profesión!» que ha declarado tras saber que le habían concedido el premio en Venecia, ¿Dónde cree que está ese hueco, en el cine en el teatro o en la televisión?

–Es cierto que tengo predilección por el cine, porque me gusta mucho todo lo audiovisual, pero también depende de los proyectos. Hay grandes proyectos en teatro y televisión. Yo he crecido y me he curtido en teatro. Amo el teatro.

–Entiendo que todavía no se ha decantado por uno u otro medio.

–Esta profesión es muy complicada. Hay etapas en mi carrera que han sido muy buenas y también es cierto que luego llegó la crisis y mi embarazo y un parón general. Ahora es cuando vuelvo a sentir que la profesión cuenta conmigo. He vuelto a trabajar en varias películas y este verano estuve en el Teatro de Mérida con ‘Aquiles, el hombre’. Vuelvo a sentir que tengo ese hueco en la profesión. Pero será el tiempo el que diga si hay continuidad. De momento lo miro todo con cautela, porque ya tuve ese hueco y lo perdí.

–¿La crisis ya ha pasado?

–Estamos mejor, pero tanto como que ha pasado no. Ahora mismo hay más movimiento y estamos viendo cómo construir nuevas formas de hacer cine. También estamos a la espera de que se forme un nuevo gobierno.

–¿Qué le pide al nuevo gobierno?

–Está claro que no se puede mantener el 21% de IVA en el cine.

–Su parón laboral fue por la crisis y por el embarazo. ¿Concilian bien las actrices en el siglo XXI?

–Todavía falta mucho. Cuando me quedé embarazada no sentí que mi profesión se iba a parar. Ni lo pensé. Yo creo que en mi caso se unieron muchas cosas. Es cierto que las actrices tenemos un trabajo donde la imagen importa. Aunque en mi caso no fue solo el ser madre, todo se juntó con una crisis muy grande. Pero he remontado y este último año ha sido muy bueno.

–Ha hablado del físico de las actrices, ¿el suyo le ha ayudado?

–(Ríe). No creo que yo trabaje por mi físico. Nunca he basado mi carrera en mi físico. Soy una actriz vocacional, que he basado mi carrera en el trabajo y en los estudios. El físico te lleva hacia un tipo de personajes y hay momentos en los que importa, pero yo nunca he basado mi carrera en mi físico, me niego a hacerlo. Una actriz no tiene porque ser modelo o guapísima. Es cierto que en el cine si la cámara te quiere es lo que tienes ganado. Pero no creo que te quiere solo por el físico, hay más y el talento tiene mucho que ver. Cuando decimos que alguien tiene ‘ángel’, no es sólo por el físico, es algo también interno que traspasa la cámara. Las carreras que se basan en el físico tarde o temprano acaban. Te haces mayor y se acabó.

–Hablemos de su personaje en ‘Tarde para la ira’, una mujer que espera la liberación de su marido tras ocho años en la cárcel. ¿Qué le ha aportado?

–Ana, mi personaje, es muy real. Hemos intentado que todo sea de verdad, sincero y sencillo, sin muchos artificios. Me gustan las interpretaciones sencillas y realistas, en las que cualquiera se puede reconocer. Es un personaje muy humano.

–¿Y qué nos dice del director, Raúl Arévalo?

–Es una persona muy cariñosa, trabajadora y empática, además de un gran director. Al ser actor también sabe transmitir muy bien, porque antes estuvo en su piel. Utiliza su mismo lenguaje y nunca pide resultados. Te pone en la búsqueda. Confía mucho en nosotros porque sabe que los actores también creamos.

–¿Cuándo sintió la necesidad de hacer teatro?

–En mi colegio, el Casimiro Sainz de Reinosa, hacía mucho teatro. Desde párvulos, y ta en BUP empecé a sentir esa pasión y entré en el grupo de teatro Corocotta y ya dije que quería ser actriz. Todo el mundo me miró raro, pero tuve la suerte de saber lo que quería y el apoyo de mi familia.

–Este no es el primer premio de su carrera. Fue nominada a Mejor Actriz Revelación en los premios de la Unión de Actores por el film ‘El calentito’ (2005) y ampliamente aplaudida por el cortometraje ‘Porsiemprejamón’, que escribió y dirigió. ¿A qué se debió el salto a la dirección?

–Cuando tuve mi parón laboral, me dediqué a escribir. No sabía estructurar el texto, pero me apetecía crear. Había tenido una experiencia cuando me mandaron escribir un artículo para la revista local, ‘El Cañón’. Disfruté mucho, me pareció mágico y empecé a escribir pequeñas historias. Luego apareció Asier Etxeandía en mi vida y me dijo que si escribía un guion lo llamara. Y lo hice.

–¿Su carrera seguirá en la interpretación o en la dirección?

–Lo mío es la interpretación. Seguiré escribiendo, aunque ya tengo un largometraje escrito que algún día me gustaría dirigir. Pero sobre todo soy actriz. Aunque reconozco que escribir y dirigir ha completado mi formación como actriz.

–¿Algún proyecto nuevo?

–Tengo cosas pendientes pero nada firme. Lo más inmediato es una gira con ‘Aquiles el hombre’.

–¿Cómo ve el cine en España?

–Necesita inversores. Hay grandes guionistas y directores con películas maravillosas metidas en un cajón que nadie apoya. Es complicado. Tampoco está muy apoyado por el Gobierno.

–¿Qué es para usted el cine?

-¡Qué difícil! Es muy importante, me trajo grandes experiencias y he conocido a gente maravillosa y grandes amigos. Es parte de mi vida.

–¿Vamos a por el Goya?

–No estaría mal, estaría genial. Es complicado, pero ojalá.