«Tengo fobia a la realidad, por eso me escondo detrás de la ficción»

Sánchez Arévalo, Espiga de Oro de la Seminci, durante su alegato contra el IVA.
Sánchez Arévalo, Espiga de Oro de la Seminci, durante su alegato contra el IVA. / EFE / R. García
  • El director de 'Primos', ganador 'ex aequo' de la Espiga de Oro de la Seminci, reclamó la bajada del IVA cultural en la Gala de Clausura

Su cortometraje 'Queimafobia ha obtenido la Espiga de oro en la Sección Oficial de la Seminci. Daniel Sánchez Arévalo, que ha dirigido películas como 'La gran familia española', 'Primos', 'Gordos' y 'AzulOscuroCasiNegro', se ve rodando su nueva película dentro de un año. El director, guionista y novelista cántabro, ganador 'ex aequo' de la Espiga de Oro al Mejor Corto junto con 'Il Silenzio' en la 61 Semana Internacional de Cine de Valladolid, aprovechó su presencia en la Gala de Clausura del festival el pasado sábado para reclamar una rebaja al impuesto del IVA a la cultura. Sánchez Arévalo bromeó con el comentario que figura en la invitación a la gala y que decía «exento de IVA», lo que le dio pie a su reivindicación, la cual fue recibida con una sonora ovación del público asistente al Teatro Calderón de Valladolid.

El único representante español en la especialidad del cortometraje dentro de esta Seminci, definió su filme como «una primera inmersión audiovisual» de su novela 'La isla de Alice', finalista del Premio Planeta 2015. Sánchez Arévalo, en una comparecencia durante el festival, ya desveló su intención de trasladar al cine 'La isla de Alice'.

Tras cuatro películas ya tenía ganas de regresar al cortometraje, «un formato válido en sí mismo», y reconoció que en su caso la escritura literaria le hace «mejor cineasta».

¿Por qué ha presentado un corto en la Seminci?

Para mí el cortometraje es mi casa, es al sitio donde siempre regreso y me siento cómodo y en libertad. 'Queimafobia' es lo más personal que he hecho en años, con lo que más me identifico. Y estar aquí en la Seminici es muy especial para mí. Me encanta este festival que apuesta por el «otro» cine, el que tiene menos visibilidad. Me siento muy afortunado de estar aquí. Espero que guste el corto y conecte con la gente.

¿Está en algún proyecto para dirigir una nueva película?

Sí, estoy en plena fase de escritura. Si todo va bien (crucemos los dedos) estaré rodando dentro de un año. Como adelanto decir que al igual que mi novela 'La isla de Alice', transcurre en una isla, y es una adaptación de una novela (otra novela que no es mía). Estoy muy ilusionado. Espero poder contar más cosas en breve.

¿Ser director de películas en España es una profesión de riesgo... financiero?

Más que de riesgo financiero el problema es que casi nadie puede vivir de ello. Ni directores, ni actores, ni técnicos. Es un negocio ruinoso que hacemos por amor al arte. A mí desde luego que me va muy bien y soy un gran privilegiado. Pero la alfombra roja es solo un oasis en el desierto. Hay que amar mucho la profesión para no tirar la toalla y perseverar.

Ha dicho: «Este corto es con lo que más me identifico en los últimos años». ¿Se acabaron las comedias de Sánchez Arévalo?

No, ¡para nada! Pero no me interesa la comedia por la comedia ni el drama por el drama. Lo mío es la tragicomedia, porque la vida es eso. No elijo el tono de lo que escribo o dirijo de antemano, dejo que cada historia encuentre su tono.

Su corto 'Queimafobia' significa fobia al frío, ¿a qué tiene fobia?

A la realidad. Por eso me escondo en la ficción.

¿Hay cine español más allá de Torrente, Almodóvar o Amenábar?

Pues claro que sí. Mira alrededor, el cine español es diverso y plural. Y cada vez más. Eso sí, esos tres que mencionas son maravillosos y muy necesarios. Todos somos compatibles y nos hacemos mejores los unos a los otros.

El pasado año dejó claro en claro en Santander que su nuevo proyecto era rodar su próxima película en Cantabria, en alguna zona montañosa. Sin embargo, reconocía que sin apoyo de las instituciones «va a ser muy difícil o imposible».

Hace cinco años que 'La isla de Alice' empezó a rondar por su cabeza. Mientras daba vueltas a 'La isla de Alice' rodó dos películas. «Yo no quería ser un cineasta metido a escritor. Cuando hago las cosas, asumo todas sus consecuencias y quiero que la novela tenga entidad por sí misma y camine sola». ¿Tendrá segunda parte 'La isla de Alice'? No es algo que descarte.