Una investigadora de la UC demuestra que las primeras escuelas de arte se remontan al Paleolítico

La investigadora cántabra Olivia Rivero.
La investigadora cántabra Olivia Rivero. / DM .
  • La prestigiosa revista 'Journal of Archaeological Science' acaba de publicar un estudio realizado por Olivia Rivero que prueba que los artistas paleolíticos aprendían a realizar las obras de arte

La investigadora del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria (Universidad de Cantabria), Olivia Rivero, ha demostrado que las primeras escuelas de arte se remontan al Paleolítico.

La prestigiosa revista 'Journal of Archaeological Science' acaba de publicar un estudio realizado por Rivero, investigadora 'Juan de la Cierva' del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria, en el que se demuestra cómo los artistas paleolíticos aprendían a realizar las obras de arte con las que decoraban las paredes de sus lugares de hábitat, santuarios y objetos durante el Magdaleniense (14.500 años BP) en Europa occidental.

Según ha informado el Instituto de Investigaciones Prehistóricas, los resultados obtenidos son especialmente innovadores ya que ayudan a comprender a las sociedades de cazadores-recolectores paleolíticos, especialmente en cuestiones relacionadas con la trasmisión del conocimiento.

La realización de obras artísticas en el Paleolítico poseía una gran importancia social, configurándose en torno a esta actividad un sistema de aprendizaje que no solo educaba a los artistas paleolíticos, sino que servía de vehículo principal en la difusión de la cultura y el imaginario colectivo de los grupos de cazadores-recolectores.

Asimismo este estudio aporta datos técnicos sobre el modo de ejecutar las obras artísticas obtenidos mediante la observación microscópica de las decoraciones y tratados estadísticamente, lo que ha permitido definir la existencia de artistas en distintos estadios de aprendizaje.

Finalmente, además de aportar información relevante en torno al arte sobre objetos, el estudio revela que se trataba de sociedades profundamente complejas, poseedora de sistemas de aprendizaje que contribuían a la preservación y difusión su cultura.