Montaje que el artista cántabro Ciuco Gutiérrez presenta en la muestra que se inaugurará el próximo miércoles en la Facultad de Derecho
Montaje que el artista cántabro Ciuco Gutiérrez presenta en la muestra que se inaugurará el próximo miércoles en la Facultad de Derecho / DM

El arte se envuelve de razones

  • El proyecto ‘Ponte en mi piel’ une a 16 artistas y 28 poetas en una denuncia contra la violencia machista

No es fácil ponerse en la piel de otro. Ni siquiera si esa persona que queremos suplantar es rica y poderosa o completamente feliz. No es una empresa sencilla esa de intentar estar en el cuerpo de los demás para sentir lo que ellos sienten. La escritora y artista santanderina Nieves Álvarez intentó verse en el papel de una mujer del Congo, en el corazón de las minas de coltán, una cualquiera de las muchas que viven, sufren y mueren allí. Cuando lo hizo lloró, gritó y se sintió humillada, violada, apaleada. «Me descubrí indefensa, sola, deshauciada de mi familia, de mi marido, sin poder ver a mis hijos. Incluso me sentí culpable. Pero culpable... ¿de qué? No había hecho nada malo».

Esa reflexión es el inicio de un proyecto para el que ha conseguido involucrar a 16 artistas y 28 poetas. Un trabajo que se desarrollará a lo largo de 16 días y que se incluye dentro de la propuesta de las Naciones Unidas y el Gobierno de Cantabria en torno a dos fechas: el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que tuvo lugar el pasado viernes, y el Día Internacional de Migrante, que se celebrará el próximo 18 de diciembre.

Serán 16 días de activismo contra la violencia de género y que darán comienzo este miércoles en la Facultad de Derecho de la Universidad de Cantabria (UC) con la inauguración de la exposición ‘Ponte en mi piel’ de fotografía con instalaciones poéticas y la publicación de un libro catálogo de cien páginas que tienen como tema común la eliminación de la violencia contra las mujeres en general y de las migrantes y refugiadas en particular.

«La idea es poner en evidencia un grave problema y lanzar un grito por la igualdad y la no violencia contra las mujeres desde el arte contemporáneo y la poesía actual», señala Nieves Álvarez, comisaria de la muestra.

La exposición cuenta con la participación de 12 artistas, seis hombres y seis mujeres, siete de ellos nacidos o residentes en Cantabria. Así Ciuco Gutiérrez, David Catá, Javier Lamela, Miguel Ángel García, Pepe Guinea, Raúl Lucio, Angélica Dass, Araceli Gedack, Claudia Frau, Majo Polanco, Mara León y Sonia Higuera, que han indagado en el papel de las víctimas para sus propuestas.

A la colección de fotos se suman las palabras de 28 poetas y de una serie de instalaciones poéticas que ofrecerá la comisaria y autora del proyecto, en las que se presentan 20 casos concretos de mujeres y niñas violentadas por su condición sexual, cuyo nombre genérico es ‘Tras el hilo de Ariadna’ «una metáfora de la lucha por la supervivencia a lo largo de un camino repleto de problemas para mujeres valientes que quieren evitar caer en manos del Minotauro», señala.

Para ello, los nombres de las 20 mujeres, víctimas reales, han sido sustituidas «por los de niñas y mujeres de nuestro entorno con sus ropas, que se atan y desatan en un camino que lleva a la salida de la cueva, a la liberación o a la muerte. Todo parte del árbol y vuelve al árbol. En él se invita a los que visiten la exposición a dejar mensajes que vistan su desnudez con hojas blancas de compromiso social, comprensión, solidaridad y el impulso necesario para seguir el camino que conduce a la igualdad, la justicia y la consecución de los derechos humanos que les niega a muchas mujeres», explica Nieves Álvarez.

Imágenes y versos

La Facultad de Derecho no ha sido elegida como epicentro del proyecto por casualidad. Su autora considera que «es el lugar idóneo para mostrar la necesidad de que se cumplan las leyes que regulan los derechos humanos y la igualdad de género» y en la realización se ha puesto un especial empeño en que los artistas no presentaran un reportaje periodístico sobre los malos tratos. «Lo que han hecho es una reflexión valiente desde el arte contemporáneo. Por ello, la conceptualización de cada pieza, el punto de vista de cada fotografía, el dolor, la presencia, la ausencia, la reflexión, la mirada invisible, o el silencio cifrado nos conducen a pensar y actuar».

Así, entre las obras expuestas el torrelaveguense Ciuco Gutiérrez, presenta una serie de retratos femeninos en los que el cabello impide ver el rostro de las protagonistas; mientras que el gallego David Catá, compositor musical y artista plástico, utiliza unas manos femeninas para lanzar su mensaje en esta muestra.

Trabajo de Mara León, que también estará presente en la exposición.

Trabajo de Mara León, que también estará presente en la exposición. / DM

Desde Madrid, Pepe Guinea, envía imágenes de su proyecto ‘La hermandad del cangrejo’; mientras que la brasileña Angélica Dass, se pone en la piel de sus vecinas, un proyecto centrado en aproximarnos a las historias de diferentes mujeres nacidas en Mali, que han migrado a España. La exposición también cuenta con ‘Esclavos’, la performance de fotografía digital y vídeo, de Mara León o los autorretratos de la cántabra Sonia Higuera.

Y la exposición se completa con los versos de 28 poetas con obras publicadas. Cinco de ellas son nacidas o residentes en Cantabria: Dori Campos, Marisa Campo, Patricia Fernández, Rosario de Gorostegui y la propia Nieves Álvarez. También cuentan con poemas de autoras de reconocida trayectoria como Ana Rossetti, Isabel Navarro, Juana Castro, Julieta Valero...

Sus poemas convivirán con las fotografías e irán a parar a ese libro catálogo sobre el proyecto que se presentará el día 16 de diciembre, durante la clausura de la muestra.

En el libro también se recoge un resumen de un estudio realizado por Dori Campos, que se enmarca en la Sociología de la Salud, realizada por la autora en 2015, en el que se recoge información sobre los crecientes motivos de consultas por síndrome ansioso-depresivo que hacen referencia a violencia y acontecimientos vitales estresantes a cinco mujeres migrantes residentes en Cantabria.