Niñas leyendo un libro ilustrado en una escuela
Niñas leyendo un libro ilustrado en una escuela / Abc

Proponen dedicar el mismo tiempo escolar a la lectura que al deporte

  • El Gobierno presentará un plan en febrero tras constatar que, aunque aumenta la fidelidad de los lectores, cuatro de cada diez españoles siguen sin abrir un libro

La lectura en España goza de una mala salud de hierro. Por un lado, los responsables del sector editorial creen que el hecho de que cuatro de cada diez ciudadanos jamás abra un libro es uno de los grandes fracasos de la sociedad. Pero por otro, el 36% de la población compra libros, el número general de personas que leen se ha incrementado en los últimos 15 años y el porcentaje de los lectores frecuentes, aquellos que lo hacen por lo menos una vez por semana, también está en sus niveles más altos (47%), según el informe 'La lectura en España', presentado este martes por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE).

El documento muestra «el paisaje tras la batalla de la durísima crisis económica», explica el presidente de la FGEE, Daniel Fernández. Entre los puntos negros se encuentra la situación del sistema bibliotecario en España: tras el espectacular aumento del número de bibliotecas en el periodo 1990-2010, el último lustro ha visto un descenso de 234 instalaciones (actualmente son 6.717), una reducción en los horarios de apertura y un envejecimiento de las colecciones. Y es que apenas se renuevan los contenidos: el gasto de adquisiciones por habitante ha bajado de 1,5 euros en 2009 a 56 céntimos en 2014.

Más grave si cabe es la situación de las librerías. En el mismo periodo, el 20% de ellas ha cerrado, al pasar de 4.336 a 3.650. Además, en España solo hay 159 librerías que vendan más de 600.000 euros anuales y de estas, solo 29 realizan ventas por valor de más de 1,5 millones de euros. Eso sí, aparece un rayito de esperanza con la apertura de librerías que tratan de modernizar sus servicios, y esto se relaciona con la extensión de los clubes de lectura por todo el país. Además, los nuevos modelos de negocio que aparecen con internet están obligando a la adaptación de las librerías.

Pero sin duda, no es suficiente. Por eso, el secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, anunció que el Ministerio va a poner en marcha un Plan de Fomento de la Lectura, que se incluirá en el Plan Cultura 20/20. Sin entrar en detalles, algo que ocurrirá a finales de febrero, cuando el proyecto se presente en la Comisión de Cultura del Congreso, Benzo adelantó que uno de los objetivos será que en el ámbito escolar se dedique a la lectura el mismo tiempo que a la educación física. «Ponemos empeño en que los chicos hagan deporte, pero hemos perdido esa idea respecto a la lectura», apuntó Benzo. Según explicó el secretario de Estado, otro de los propósitos será que la lectura vuelva a ser percibida como una actividad lúdica y que además se haga a través de métodos legales.

«Tenemos que proteger a la industria editorial y a los lectores de las ilegalidades, defendiendo los derechos de autor y luchando contra la piratería», agrega. El Plan de Fomento de la Lectura será presentado en una Conferencia Sectorial de Cultura a las comunidades autónomas, a las que el Ministerio pedirá su colaboración. El perfil del lector en España se mantiene invariable en los últimos años: más mujeres que hombres, en el grupo de edad de entre 30 y 55 años, con formación universitaria y residentes en las grandes ciudades.

Las personas de más edad y las que viven en núcleos rurales son los que menos leen. Además, los usuarios continúan prefiriendo el papel: el 94,5% de las ventas sigue siendo en este formato. «Aquellas predicciones que decían que el libro en papel iba a morir se han demostrado fallidas. En Estados Unidos, que siempre van adelantados, el papel sigue representando el 70% de las ventas», detalla Fernández. «La lectura debería ser un elemento fundamental porque es la mejor forma de progreso personal y social y el único modo de entender el mundo», dice.

El informe también recoge que internet ha transformado los modelos de negocio y de gestión para muchas empresas. Editar un libro o generar un contenido es cada vez más factible para cualquier persona gracias a la tecnología y a la posibilidad de subcontratar cualquier servicio o proceso industrial y comercial. Esta situación ha llevado a un importante crecimiento de la autoedición.

En las bibliotecas

El informe sobre 'La lectura en España' aborda, además, la situación del sistema bibliotecario español y pone de manifiesto que, tras dos décadas –entre 1990 y 2010– en las que creció el número de bibliotecas y puntos de servicio, al llegar la crisis si bien el número de bibliotecas desciende poco en términos relativos, se reducen los horarios de apertura y se produce el envejecimiento de las colecciones. El gasto en adquisiciones baja de 1,50 euros a 56 céntimos por habitante del 2009 al 2014. Todo ello ha repercutido en los préstamos (8,4 millones de préstamos menos en 2014 que en 2010), a pesar del incremento del número de habitantes inscritos en las bibliotecas que pasa del 28,72% al 34,49%, algo que también ocurre con el número de visitas por habitante y año.

La situación nacional está, sin embargo, muy alejada de Cantabria, donde en los dos últimos años se han incrementado los fondos bibliográficos y el objetivo es ampliar los horarios de apertura. Y es que el informe detecta que existen grandes diferencias entre bibliotecas y regiones. Finalmente, reconoce como debilidad, la marginación de las bibliotecas escolares, lo que afecta a la baja competencia lectora de muchos ciudadanos.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate