Urgente

Víctor Gijón pone su cargo a disposición de la vicepresidenta

El pintor y escultor Lucio de la Fuente Sadornil fallece en Santander a los 77 años

Lucio de la Fuente, junto a Julio Cabrero y Eva Díaz Tezanos, en la inauguración del monumento a la maestra rural.
Lucio de la Fuente, junto a Julio Cabrero y Eva Díaz Tezanos, en la inauguración del monumento a la maestra rural. / DM
  • Autor, entre otras obras, del monumento a la maestra rural de Polanco, fue profesor del colegio San Agustín durante 35 años

El pintor y escultor Lucio de la Fuente Sadornil, graduado en Artes Aplicadas en las especialidades de Procedimientos Pictóricos y Diseño Industrial y profesor de Dibujo falleció ayer, miércoles, en Santander a los 77 años de edad. Nacido en Pedrosa del Páramo (Burgos) sus inicios en el mundo del arte están relacionados con la ilustración, destacando el trabajo realizado en libros de lectura para niños de la editorial Edelvives y una colección de veinte cuadernos de caligrafía, para el mismo sello, obra que completó con una serie de murales de gran formato, repartidos por la geografía catalana, castellana y cántabra.

Su labor docente en el Colegio San Agustín de Santander, durante treinta y cinco años, fue paralela a la de una gran cantidad de obras que se han expuesto en salas de distintos puntos de España.

En Cantabria, el Centro Social y Cultural de la Caja en Torrelavega fue, en el año 1989, uno de los primeros lugares donde mostró sus esculturas y cerámicas. También el Ayuntamiento de Miengo o el de su pueblo en Burgos fueron los lugares donde se presentó como artista.

El pintor y escultor burgalés desarrolló su carrera artística y docente en Cantabria.

El pintor y escultor burgalés desarrolló su carrera artística y docente en Cantabria. / DM

En el año 2000, llegó al Aula Abierta de Comisiones Obreras (CC OO) como un creador consolidado con un heterogéneo conjunto de óleos, acrílicos, cerámica pintada y escultura. Una muestra de la que Benito Madariaga, cronista oficial de Santander, destacó en referencia al autor que "siente el hechizo de tierra adentro, muy unido a su origen, que prefiere a las visiones de mar con trazados de grúas o barcos. Sin querer hay en todo artista una afinidad electiva que le lleva a buscar los temas con los que se encuentra a gusto y que son, en este caso, los primeros de su niñez burgalesa. Luz y color aparecen en sus cuadros con paisaje de árboles y vistas aéreas de conjuntos rurales con sus casas de techos rojos y blancas fachadas».

En el año 2004 regresó a esa misma sala con ‘Buscando la paz’, una muestra integrada por 26 cuadros y una colección de diez dibujos, y volvió a repetir en 2006 con la exposición de pintura ‘Forja de emociones’. Una colección de la que el periodista José Antonio Segura destacó que "desprende armonía, un derroche de sensaciones y un aroma de fantasías: tupido, melódico, arriesgado. Y cargado de ternura y de vigor, como su autor».

Pero fue en el año 2009 cuando presentó uno de los trabajos más importantes de su carrera y de los que más orgulloso se sentía. Se trata de la primera escultura de homenaje a la maestra rural, una composición que se instaló en los jardines de la antigua casa del escritor José María de Pereda en Polanco.

Era el único monumento de esta naturaleza dedicado a la mujer maestra en Cantabria y probablemente en el resto de España, donde todas las representaciones de maestros son masculinas.

Durante el acto de presentación, que contó con la asistencia de la por entonces consejera de Educación, Eva Díaz Tezanos, y el alcalde de Polanco, Julio Cabrero, Lucio de la Fuente, recordó su vinculación familiar y personal con la enseñanza y señaló que su intención en la obra era la de "plasmar la amabilidad y el cariño de la maestra rural con sus alumnos, como una buena madre". Por eso, en la obra representa a una profesora con tres pequeños alumnos, en una tierna escena en la que no falta ni el pupitre ni una cartera escolar como las que se utilizaban antiguamente.

Padre de cuatro hijos, Santiago, Jesús, Daniel y Fátima, en los últimos años de su vida y ya aquejado de la enfermedad que finalmente acabó con su vida, este artista y profesor trabajó codo con codo con su esposa Toñy Pozueta ilustrando distintos libros de cuentos y poemas que pronto verán la luz.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate