La duda es el eje de la instalación de Zaira Rasillo
La duda es el eje de la instalación de Zaira Rasillo

Doble perspectiva íntima y feminista

  • Las artistas cántabras Yolanda Novoa y Zaira Rasillo invitan desde esta tarde a "un viaje por nuestro interior", a través de sus instalaciones, en la galería Estela Docal

Dualidad y singularidad. Personalidad visual y mundos compartidos. Inquietudes comunes de artista y mujer. ‘EQUI-vocación...’ es el significativo epígrafe de un encuentro confrontado y contrastado de afinidades: las de las creadoras Yolanda Novoa y Zaira Rasillo. Ambas confluyen desde este día 11 en un espacio cómplice, el de la galería santanderina Estela Docal.

Las instalaciones de ambas creadoras conforman la tarjeta de presentación de esta exposición individual, a su vez emparejada sobre un territorio femenino, el de dos sensibilidades expuestas que presentan otras tantas llamadas de atención sobre la igualdad desde el lenguaje artístico. Yolanda Novoa se ha centrado en la decisión, la toma de decisiones y sus consecuencias, y Zaira Rasillo plasma una inmersión en la duda.

Ambas «invitan a realizar un viaje por nuestro interior desde una perspectiva íntima y feminista», mediante «un diálogo íntimo y directo en relación a su contenido y mensaje». Comisariada por Nerea Soto Gutiérrez, se prolongará hasta el 8 de abril. Su fundamento, en el contexto de las conmemoraciones del Día Internacional de la Mujer, parten de una reflexión: «Llega marzo, un nuevo mes de marzo, un marzo más y seguimos sufriendo la paradoja de que las mujeres, siendo como somos seres humanos de pleno derecho, como los hombres, seguimos consideradas seres relativos. Pero, ¿qué supone para nosotras nacer y ser mujeres? Nuestro cuerpo no puede ser algo que determine y condicione nuestras vidas. Seguimos siendo educadas bajo el paraguas de la ‘condición femenina’ y arropadas por una sociedad paternalista, donde la equidad no existe y en la que cada una de nosotras nos seguimos enfrentando desnudas y despojadas de todo ante el abismo de la Equi–Vocación».

Novoa y Rasillo construirán con sus obras un espacio en el que a través de sus propuestas artísticas, «cada una de las mujeres que visiten la galería tendrán la ocasión de reflexionar, de pensar sobre la equidad de oportunidades que han tenido a lo largo de sus vidas a la hora de elegir sus vocaciones personales y profesionales». La idea en ningún momento es «ofrecer o descubrir ninguna ‘pepita de la verdad’ ni conclusión certera. Cada mujer necesita y debe encontrar sus propias conclusiones, su verdad, su ‘vocación’».

Aunque la perspectiva se plasmará en esa doble instalación enfrentada, con sus aportaciones sensoriales y plásticas respectivas, ambas parten de interrogantes y planteamientos comunes: «Las mujeres actuales a la hora de elegir nuestra vocación, realmente somos libres?, independientes?, dueñas de nuestra vida? y dueñas de nuestro cuerpo?...». Y en su punto de mira el convencimiento de que «deben seguir cuestionando prejuicios y roles adquiridos hacia nosotras a lo largo de los tiempos». Yolanda Novoa, sensibilidad y coherencia, invita mediante uno de sus viajes cercanos, profundos, a sumergirnos siguiendo una senda fuerte de marcas sutiles y huellas leves. Y Zaira Rasillo, una de las creadoras con una trayectoria de creciente proyección, trabaja con la fotografía y también con instalaciones. Utiliza una amplia panoplia expresiva para reflejar un mundo en el que la identidad, el sexo, el género y ciertos símbolos que aluden a conceptos religiosos como la culpa y el pecado se proyecta habitualmente a través de autorretratos.

Novoa, en esta ocasión, opta por piezas instalativas a través de la acuarela sobre papel, técnica habitual en su obra, por lo que contribuye a facilitar un dominio del lenguaje y además perfectamente trabajado. Manchas abiertas con un sentido aéreo y escultórico con formas de alas, emprendiendo el vuelo, huyendo, «sencillamente disfrutando del aire que balancea nuestro cuerpo, volar por volar». Se pueden observar piezas de acuarela sobre papel y collage de policopy, representando alas con manchas recortadas y desplegadas. Cada una de las manchas que componen el ala forman parte de un grupo, pero en la propuesta la mancha llega a adquirir vida propia y se multiplica sobre sí misma, a modo de paginas de un libro por escribir.

Una de las imágenes que integran la instalación de Novoa

Una de las imágenes que integran la instalación de Novoa

Yolanda acompaña estas piezas, que se mueven entre la bidimensionalidad y la tridimensionalidad, con textos en vinilo de la poeta Anne Sexton y de la escritora Clarice Lispector.

Nerea Soto asegura que Novoa «nos regala un espacio en el que cada una de nosotras tenemos la oportunidad de enfrentarnos a nuestras propias verdades, a nuestro yo más íntimo».

Por su parte, la propuesta también instalativa, como es habitual en su trayectoria, de Zaira Rasillo, «nos enfrenta a la elección, el sí o el no, todo o nada». Propone así un pensamiento dicotómico, por el que «nos movemos entre el bien y el mal, lo bello y lo feo, perder y ganar, lo esperado y lo transgresor, lo propio y lo ajeno».

Convivimos en un tiempo en el que no se propicia una actitud dubitativa... «es más, nos movemos únicamente entre posiciones extremas, sin la posibilidad de lograr mínimos encuentros que propicien nexos de unión y la posibilidad de pensar». Rasillo ha concebido su propuesta como «un acto de contrición, dudando, reflexionando, pensando, equivocándose para después obtener la capacidad de elegir, avanzar y analizar». Según sus propias palabras, «no sé cómo debería ser una mujer, quizá esa es la idea, quizá nadie deba creer que lo sabe, reflexionar a cada paso para seguir avanzando».