Una carpa para 30.000 habitantes

Antonio 'Sane'

Las principales plazas de Camargo acogieron este fin de semana el II Festival Internacional del Circo

ALEXANDER AGUILERACamargo

Tomando el humor como punto de partida, disciplinas como el teatro gestual, los malabarismos y las acrobacias, la danza o la música convirtieron este fin de semana a Camargo en la capital mundial del circo. La Plaza de la Constitución, la zona peatonal de la calle Constitución, el Parque Lorenzo Cagigas y la Plaza de Fombellida fueron los escenarios de la segunda edición de un festival, organizado por el Ayuntamiento de Camargo y coordinado por Arte en Escena, que contó con el apoyo del público que abarrotó las calles durante los espectáculos.

El pistoletazo de salida del segundo Festival Internacional del Circo fue el viernes con ‘El asombroso Dave Wonderthing’, de la compañía andaluza Capitán Maravilla. Una actuación en la que magia, escapismo y malabares se mezclaron con el humor para divertir al público que se concentró en la zona peatonal de la calle Constitución para seguir la actuación. Luego llegó el turno de la compañía catalana Borja Ytuquepintas, con el original montaje, ‘Sueños de Arena’. Un vidrio, arena y sus manos. Esto es lo que necesitó el artista Borja González para narrar distintos episodios en la vida de dos personas, algo que los espectadores pudieron ver reflejado en una gran pantalla.

El público se volcó con la iniciativa en la que participaron, entre otros, Pepe Viyuela, el Café de las Artes, Capitán Maravilla o los etíopes Fekat Circus

Tras ese aperitivo, la jornada del sábado logró superar las expectativas. La compañía cántabra Café de las Artes fue la encargada de abrir las actividades. La Familia Musculinni se hizo protagonista del espectáculo ‘Tachán’ ofreciendo a través del humor un pequeño recorrido por la historia del circo. Posteriormente, los niños ya tenían su sitio reservado en primera fila en el Parque Lorenzo Cagigas, lugar en el que el grupo catalán Capicúa realizó su espectáculo ‘Entredos’. Un montaje que arrancó con el ‘chirriante’ sonido del despertador. Esta señal de alarma dio inicio a una mezcla del teatro gestual, danza y circo, una fusión que provocó numerosas risas y un silencio únicamente roto por los aplausos del público. Como si de un sueño se tratase, el reloj volvió a sonar a las 19.00 horas. Llegó el turno de la compañía andaluza Tresperté, que representó ‘Oopart’ en la Plaza del Alcalde Fombellida en Cros. Una curiosa máquina acogía a una tripulación que, con humor y acrobacias, consiguió introducir a los espectadores en una emocionante aventura a través del tiempo.

El gran Pepe Viyuela

Una de las actuaciones más esperadas tuvo lugar el sábado en la zona peatonal de la calle Constitución. Cientos de personas se trasladaron hasta esta zona del municipio para poder ver el espectáculo de Pepe Viyuela, ‘Encerrona’, en el que el artista reflexionó sobre lo cotidiano desde la perspectiva del payaso. Gente subida a sillas y escalones o vecinos asomados a los balcones son algunos de los ejemplos de las ganas con las que el público esperaba la actuación en la que el actor y humorista interpreta a un personaje que ha quedado atrapado en el escenario. Con la única compañía de algunos objetos como una silla, una guitarra o una escalera, Viyuela, consiguió desatar las risas de los asistentes durante la hora y cuarto que duró la actuación.

DM

El lado humano del festival quedó reflejado en el espectáculo de la compañía etíope Fekat Circus, una agrupación integrada por personas que fueron niños de la calle a las que el circo les cambió la vida. Con la puesta en escena de ‘The rise of the moon’, los etíopes llevaron a la máxima expresión la potencia en las acrobacias acompañadas de una música que no dejó indiferente a nadie.

Ya ayer, en la jornada de clausura, la formación catalana Passabarret ofreció el espectáculo ‘Tandarica Circus’, en el que cuatro payasos consiguieron su objetivo: provocar la risa del público. Por la tarde, los británicos Men in Coats, demostraron ser unos maestros del entretenimiento no verbal, gracias a su inventiva antes de dar paso a los italianos Bubble on Circus, que introdujeron al público en el mágico mundo de las pompas de jabón.

En el broche del festival, los malabares y acrobacias realizadas por los andaluces Ludo, dejaron boquiabiertos a los asistentes que despidieron con pena esta segunda edición del Festival Internacional de Circo de Camargo. Una apuesta que este año ha contado con doce compañías y que aspira a seguir convirtiendo a las calles del municipio en escenario del mejor circo del mundo.

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