La casa de Concha Espina en Astorga, en ruina y a la venta

La escritora Concha Espina. /DM
La escritora Concha Espina. / DM

Una iniciativa ciudadana plantea al Ayuntamiento transformar el edificio en museo, aunque de momento no hay ningún proyecto municipal a corto plazo

Lola Gallardo
LOLA GALLARDOSantander

La belleza de la casa que habitó la escritora cántabra Concha Espina en Mazcuerras, choca con su vivienda en Astorga, en ruina y a la venta. Una iniciativa ciudadana ha planteado al Ayuntamiento astorgano habilitar un museo dedicado a la escritora, aunque desde el consistorio responden que, a corto plazo no hay ningún proyecto. La casa de Astorga es propiedad de unos particulares que compraron el edificio cuando ya estaba en ruina y ahora sólo esperan una oferta razonable para poder venderla.

La escritora cántabra Concha Espina (Santander, 1869-Madrid, 1955) fue una de las principales figuras literarias de España a comienzos del siglo XX. Sus obras fueron muy apreciadas por el público y le valieron numerosos reconocimientos. Fue finalista del Premio Nobel en tres ocasiones y en 1926 perdió por un único voto. A lo largo de su carrera recibió el Premio Nacional de Literatura y fue propuesta para formar parte de la Real Academia de la Lengua.

Su vida transcurrió en varias ciudades. Concha Espina nació en Santander (calle Méndez Núñez, 4) en 1869, séptima de diez hermanos, en una familia acomodada, burguesa y tradicional. Su padre, Víctor Rodríguez Espina, fue un antiguo cónsul que trabajó como consignatario de buques. Su madre, Ascensión Tagle, procedía de una familia de propietarios de Santillana del Mar. La infancia de la escritora transcurrió en Santander, hasta que con 13 años se trasladó a Mazcuerras, al domicilio de su abuela paterna. En 1909 publicó su primera novela ‘La niña de Luzmela’, ambientada en esta localidad . Hoy en día, junto a la casa, se alza una escultura suya realizada por su bisnieto.

Durante los siguientes veinte años, Concha Espina publicó más de cuarenta obras, la mayoría novelas, pero también recopilaciones de relatos cortos, obras de teatro, libros de viajes y poesía. Fueron años en los que pasó temporadas en Cantabria, se casó con Ramón de la Serna y se trasladó a Valparaíso (Chile).

La casa es propiedad de unos particulares que solo esperan una oferta razonable para venderla

En 1898 regresó a España y durante unos años vivió en Mazcuerras, hasta que en 1909 se instaló en Madrid. Pero también pasó temporadas en León, un lugar que inmortalizó en ‘La Esfinge Maragata’ (1914). De su paso por esta región queda la casona arriera de Castrillo de los Polvazares, donde vivió con su familia, y la casa en la que residió en Astorga, hoy en venta y en una situación muy penosa. Tanto, que se han instalado vallas protectoras para impedir que la caída de materiales pueda afectar a los viandates. Sus actuales propietarios adquirieron el inmueble cuando ya estaba en ruina y ahora solo esperan venderlo.

Las iniciativas ciudadanas en Astorga animan también a crear una ruta literaria por los edificios que habitaron pintores y escritoras, incluida la casa de Concha Espina, o crear una Casa Museo en el edificio donde ella vivió. La situación en Cantabria es totalmente diferente. La casa de Mazcuerras es de una gran belleza y está muy cuidada. Junto a ella hay una plaza sobre la que se alza un busto de la escritora. En Cantabria hay numerosas muestras de reconocimiento a la ilustre escritora.

En 1927, asegurada su celebridad a nivel nacional e internacional, se inauguró un monumento en su honor en pleno centro de Santander realizado por Victorio Macho, que sancionaba la vinculación que la escritora mantenía con su tierra natal. También hay un busto suyo en la localidad de Loredo. Concha Espina falleció en su casa de la calle Alfonso XII de Madrid en 1932.

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