Marta Hazas se convierte para esta obra en Alicia, la chica del tiempo de una cadena de televisión.
Marta Hazas se convierte para esta obra en Alicia, la chica del tiempo de una cadena de televisión. / DM .

"Soy adicta a la carcajada"

  • La cántabra protagoniza, junto a Carlos Sobera y Javier Veiga, una sátira sobre el cine que se representa en el Teatro Reina Victoria de Madrid y que llegará en 2017 al Palacio de Festivales

"¿Sabes que desde que me vine a Madrid solo he trabajado una vez en el Palacio de Festivales? Fue con 'El caballero de Olmedo' en el año 2013. Así que imagínate las ganas que tengo de volver". Marta Hazas (Santander, 1977) se muestra por teléfono igual de expresiva que se la ve en televisión. Un medio que ha hecho suyo. Esta temporada se la puede ver en los últimos capítulos de la serie 'Velvet' y en sus colaboraciones en 'El hormiguero', trabajo que compagina con una nueva obra de teatro que estrenó el pasado miércoles en el Reina Victoria de Madrid. Se trata de '5 y...Acción', una comedia de enredo bajo la que se esconde una ácida sátira sobre el mundo del cine, la televisión y las ansias por triunfar a cualquier precio.

La obra, que está escrita y dirigida por su marido, Javier Veiga, quien también interpreta a otro de los personajes y cuenta en el reparto con Carlos Sobera, Marta Balanguer y Ana Rayo, se representará en el Palacio de Festivales en 2017, en las mismas instalaciones en las que inició sus estudios de Arte Dramático. "No sabes la ilusión que me hace volver", insiste.

"En la obra interpreto a Marisol, una chica que da el tiempo en una cadena de televisión, pero que lo hace bastante mal aunque su sueño sea ser actriz. Está ahí por enchufe, porque sale con Adolfo (Carlos Sobera), el dueño del canal, que decide contratar a un aspirante a director de cine (Javier Veiga) para que haga una película en la que su chica pueda cumplir su sueño. Ya veremos en que líos se meten, porque todos ocultan algo, todos quieren algo del otro y nadie se fía de nadie", cuenta Marta.

Reconoce que está feliz con la obra y el personaje porque el género de comedia le encanta. "Lo bonito es poder combinar, pero confieso que la comedia es muy gratificante. Por muy cansada que llegues al teatro o que te hayan pasado mil cosas todo se pasa cuando subes al escenario porque te vuelves adicta a la carcajada. Para mí es como si me fuera la vida con cada gag. La comedia te vuelve yonki de la risa», señala.

Las primera funciones han contado con el beneplácito del público. "Sí, el público se ríe y menos mal porque no hay nada peor que hacer una comedia y que no se ría".

Pero lo que más le gusta de la obra, explica, es el trasfondo que hay tras la risa y la carcajada. "Sí, porque muestra que hay mucha gente que se esfuerza por conseguir premios y reconocimiento profesional y que luego es muy mezquina en lo personal. En '5 y... Acción' también se ve cómo muchas veces nos equivocamos y no ponemos el acento en lo que es importante de verdad".

¿Y de qué se ríe Marta Hazas? "Pues mira, me gusta reírme con la gente que sabe reírse de sí misma", asegura tajante. También le hacen reír las películas de Maya Rudolf o Kristen Wiig, dos actrices que admira, junto a Carmen Machi. "Aunque en plan comedia romántica creo que Julia Roberts es alguien en quien fijarse y de las de antes me quedo con Katharine Hepburn".

El montaje es también una sátira sobre el mundo del cine. Un sector del que Marta Hazas aún espera "un papelón" que no le acaban de ofrecer. "Siempre he querido ser actriz de cine, pero no creo que sea una deuda pendiente en mi carrera porque el formato no es lo que me hace elegir un proyecto si no el personaje o el guión. Yo creo que no me puedo quejar de los personajes de televisión que me han tocado y que me gustan mucho más que los papeles que me han ofrecido en el cine. Me gustaría hacer una gran película, sí, pero entretanto estoy haciendo pedazos de series", dice.

Cine para el público

En su opinión, el cine español está cambiado "para bien". "Por fin se están haciendo películas pensando en el público y no en el ombligo de uno que es algo que estaba pasando hasta hace poco. Yo, por ejemplo, cuando vivía en Santander tenía verdaderos problemas para llevar a mis amigos a ver películas españolas, porque para ver una buena teníamos que tragarnos mucho bodrios. Sin embargo creo que poco a poco la ficción va mejorando, porque todos queremos generar una industria. De pronto hay muchas películas con buena taquilla y eso es buenísimo para todos", dice.

Marisol esa rubia alocada que protagoniza '5 y... Acción' ansía la fama y su amante Adolfo, Carlos Sobera, contrata a Javier Veiga para que le haga una película. En la obra Marta Hazas vuelve a compartir escenario con su marido, con el que se casó en el Palacio de La Magdalena de Santander el pasado mes de octubre. "Nos conocimos trabajando en una película, 'Muertos de amor', y en teatro también hemos trabajado muchas veces juntos. La última vez en 'Juntos hasta la muerte', así que ya estoy acostumbrada a compartir escenario con él", confiesa

Lo que sí ha sido un descubrimiento para ella ha sido trabajar junto a Carlos Sobera. "El año pasado vino a vernos al teatro con su mujer, Patricia Santamarina. Nos fuimos a cenar y nos propusieron hacer una obra de teatro. Pensamos una, pero no pudimos hacernos con los derechos y le dijeron a Javier que si podía escribir una. Lo hizo en quince días y les encantó. Así surgió el proyecto".

En medio, Sobera se compró un teatro, el Reina Victoria de Madrid. "Uno de esos lugares que muchos actores cuando llegamos a Madrid soñamos con estar algún día en la marquesina. Ha sido muy romántico y valiente lo que han hecho", cuenta.

De su trabajo actor destaca, sobre todo, su profesionalidad. "Llega a los ensayos a las siete de la tarde después de estar todo el día grabando el programa 'First dates' y todavía se tira cinco horas en el teatro sin perder la sonrisa. Si está ahí además de por el talante es porque tiene talento».

Antes de despedirse quiere destacar una última cosa de la obra: la puesta en escena. "Con la crisis estamos acostumbrados a ver obras con pocos actores y con un sofá y un par de lámparas como únicos objetos del escenario. Aquí hay proyecciones de vídeos y cameos muy divertidos en los que sale Jorge Sanz, Quique San Francisco, Millán Salcedo o El Langui. Merece la pena acercarse al teatro para verlos".