Diez recetas para una futura Feria del Libro

Instituciones y organizadores plantean 'trucos de cocina' para atraer más público: desde acercar grandes firmas hasta trasladar esta fiesta literaria al verano

Diez recetas para una futura Feria del Libro
Lola Gallardo
LOLA GALLARDOSantander

Novela, historia, cuento, poesía... El libro acerca a los lectores a los más variopintos lugares del mundo para protagonizar historias de dragones, amor, guerra o ciencia ficción. Los libros te hacen reír, soñar, llorar. Transmiten sensaciones, emociones, en definitiva, cuentan historias que, cuando gustan es porque te tocan el corazón. La literatura sale a la calle todos los años con motivo del Día del Libro. La Plaza de Alfonso XIII de Santander volverá a animarse con casetas repletas de historias, música, escritores y editores que presentan sus últimas creaciones literarias.

La XXXVII Feria del Libro de Santander y Cantabria contará, entre desde este sábado al día 1 de mayo, con 23 encuentros con autores nacionales y locales, como la escritora madrileña Marta Sanz, el catalán Martí Gironell –Premio Ramón Llul 2018 por 'La fuerza del destino– o la gallega María Oruña, entre otros. El programa de este año, que tiene como lema 'Mujeres y libros' para destacar el papel de la mujer en la literatura, incluye un homenaje a la periodista y escritora cántabra Berna González Harbour y más de una veintena de actividades culturales. La programación incluye, además de los encuentros con escritores y firmas de ejemplares, actuaciones musicales, citas poéticas, actividades infantiles y mesas y debates en torno al sector del libro.

Este año participarán 13 librerías, que harán un diez por ciento de descuento en la compra de cada libro, y por compras superiores a 20 euros se entregarán vales para canjear en el stand del Ayuntamiento de Santander y el Gobierno de Cantabria, que impulsarán obras editadas por estas administraciones. La Feria se inaugurará el sábado a las 12.00 horas, y por la tarde tendrá lugar un encuentro con los escritores Irene Cívico y Sergio Parra, que presentarán 'Las chicas son de ciencias. 25 mujeres que cambiaron el mundo'. Después, María Oruña presentará 'Donde fuimos invencibles', ambientada en Cantabria.

Pero la Feria de Santander es, como todo, mejorable. ¿Es la mejor feria posible? ¿Qué proponen los lectores? Libreros, editores, Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria y Ayuntamiento de Santander presentan sus recetas para hacer una feria mejor, más grande y con más visitantes. Sus 'trucos de cocina' viajan desde la especialización, hasta un traslado de la feria a los meses de verano o incrementar la dotación económica.

Javier Cotera
Escritores Las firmas deciden si es una buena feria

El sentir general de escritores, editores e instituciones es que las firmas que desfilan por las casetas deciden qué feria es buena y cuál no. En función de quién viene, la feria tiene más o menos puntuación. Las grandes firmas presentes en ferias como Madrid o Barcelona arrastran al público a las carpas donde firman ejemplares de sus libros. Esta debe ser una prioridad de cara a relanzar la Feria del Libro de Santander y Cantabria. Luis Lisaso, presidente de la Asociación de Libreros de Cantabria, apunta que traer grandes firmas es caro y además, entre acudir a una gran feria o Santander, los escritores se decantan por la opción primera. También piensa lo mismo Jesús Herrán, presidente del Gremio de Editores de Cantabria, para quien «al mundo de la cultura lo que le sobra es seriedad» y propone traer más lecturas divertidas. Herrán insiste en que las ferias son las firmas que pasan por ella y, en ocasiones, se confunde firma de ejemplares con presentaciones de libros, charlas y conferencias. «En Madrid y en otras ciudades los escritores firman libros en las casetas, no en una carpa central», reconoce quien también propone imitar actos como los que hace Burgos donde hay un maridaje entre el vino y los libros.

En verano Trasladar la literatura a junio o septiembre

Si algo necesita la Feria del Libro de Santander es cambiar de fecha. Es algo en lo que el Ayuntamiento de Santander está trabajando y que la mayoría de los libreros también defiende. Junio o septiembre son buenos meses para la concejala de Cultura de Santander, Miriam Díaz, quien señala que el Día del Libro, el 23 de abril, puede celebrarse en bibliotecas, colegios y librerías, sacando sus libros a la calle y, más adelante, en junio o septiembre, hacer una feria diferente, especializada en cómic, libro independiente o cualquier otro aspecto que le de a Santander un aire diferente al del resto del país. La Consejería de Cultura, sin embargo, no comparte esta opinión y no está de acuerdo en este cambio de fechas. «No creo, indican desde Cultura, que un cambio de fechas pueda beneficiar a la feria, ya que, según los calendarios de este año, no coincide con ninguna de las que se celebran en grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Bilbao, que en todos los casos, tendrán lugar en meses posteriores».

Especializarse Una fiesta de la literatura distinta al resto de España

La palabra especialización suena en las bocas de los organizadores de la feria. Santander no puede ser una feria más, tiene que tener su propio sello de calidad. En este sentido, el cómic, según Herrán, debe ser un aliado del librero, no un enemigo. También Miriam Díaz puntualiza que el cómic «es un filón» que en ocasiones no se valora en su justa medida. No es la única propuesta, la concejala de Cultura indica que hace años se celebró en Santander una Feria del Libro Independiente y tuvo un gran éxito. «Se puede repetir esta feria», declara. La Consejería de Cultura reconocen que en los últimos años se mantiene una línea ascendente en la Feria del Libro «gracias a la introducción de nuevas propuestas y actividades complementarias entorno al libro y la lectura». Esto ha posibilitado que participen más personas en la feria que es, en definitiva, la meta. Reconocen estar dispuestos a apoyar cualquier iniciativa que ayude a consolidar esta fiesta literaria y mejorar su difusión.

El dinero Sin un presupuesto fijo anual es imposible

La feria necesita dinero y saber con antelación con qué presupuesto cuenta para poder programar con tiempo las distintas actividades. Luis Lisaso asegura que la feria «no puede depender del político de turno» con el que negociar las directrices y el presupuesto de la feria. «Impide planificar y organizar los actos con tiempo», afirma quien reclama un plan fijo anual para la Feria del Libro de Santander y Cantabria. Y es que sin dinero es imposible acercar a los grandes escritores, pese a que este año la Feria de Madrid, por ejemplo, no coincide en fechas con la de Cantabria. Una opinión que no comparten los editores para quienes «el presupuesto se ha duplicado en los últimos años pero no se ha doblado el atractivo de la feria». Finalmente, desde el Ayuntamiento de Santander Díaz explica que en los últimos años se ha incrementado la inversión en la feria con el objetivo de promocionar la cultura, la literatura y también la lectura.

Atraer nuevo público Los niños son los futuros escritores y lectores

Incrementar la presencia del público infantil tampoco pasa desapercibido para organizadores e instituciones. Jesús Herrán señala que hay que implicar a los centros educativos de Cantabria porque los niños «son los futuros escritores y lectores». En la misma línea contestan los libreros, para quiénes los niños deben ganar protagonismo en la feria donde hay que aumentar la presencia de la literatura infantil y juvenil. Finalmente, Miriam Díaz señala que Día del Libro se celebraría en las bibliotecas municipal y los colegios en la idea de que los niños tengan un mayor protagonismo. Además, ese día las librerías pueden sacar la tienda a la calle, como se hacía hace años. Otra cosa será la Feria del Libro, que se organizaría en otra fecha en un recinto con casetas.

Roberto Ruiz

Innovar Mezclar música con hostelería y teatro

Las distintas localidades de España programan espectáculos en las ferias con el ánimo de atraer más público y vender libros, que al final es el objetivo de los libreros. Herrán reconoce que ha viajado por varias ferias y, por ejemplo, en Burgos se hace un maridaje entre libros y vino. «Se lee un fragmento de poesía, aventuras o novela histórica y se busca el vino más acorde con esa lectura. Es una forma de acercar la hostelería y la literatura». Sin embargo, no es la única forma de llamar la atención de nuevos públicos. Otra forma es compaginar lecturas con obras de teatro y conciertos de música, entre otras actividades. Depende del tipo de teatro o concierto acudirán al recinto público de todas las edades. Este año en la Plaza Alfonso XIII habrá música, poesía y talleres infantiles, además de firmas de libros y presentaciones.

Comunicación Extender el ámbito de la feria a otras ciudades

Cultura apuesta por profundizar en el tema de la comunicación, hacerla más extensiva e intensiva, y conseguir atraer a personas de la región para que conozcan la feria y participen en el programa de actividades. En definitiva que la feria sea para 'toda Cantabria'. Rechazan que la Feria del Libro sea 'de segunda' y aclaran que es diferente al resto, «se está labrando una personalidad propia y diferenciada que puede ser un factor que le beneficie en el futuro. Aunque siempre estaremos dispuestos a trabajar junto con las instituciones, los libreros y editores, para que cada año la feria sea mejor que el anterior, pues consideramos que es el mejor reclamo para fomentar el hábito de la lectura entre el mayor número de personas posible». «Nuestro objetivo, añaden, no debe de ser, en cualquier caso, competir con las ferias de ciudades grandes sino más bien ganar en adquirir una personalidad que nos caracterice, nos particularice y nos defina».

Encuentros Apostar por un género con un gran escritor

Otra de las recetas que proponen los libreros es apostar cada año por un género distinto, desde el cómic a la literatura juvenil pasando por la poesía o la novela histórica. El planteamiento es que la feria gire en torno a un tema y, a partir de aquí, organizar un variado programa de actividades. Hay que conseguir acercar a Santander a un gran escritor, bien nacional o internacional, y después organizar distintos eventos relacionados con este género literario. En este sentido, hace años se celebró la Feria del Libro Indenpendiente de Cantabria, bautizada como 'Flic', que tuvo un gran éxito.

Organización Hay que abrirse a nuevos gremios

Abrirse a nuevos gremios y dar entrada en la organización de la feria no solo a los editores –Herrán destaca que «hoy sólo somos invitados, no podemos participar en la organización»–, sino también a ilustradores y diseñadores. Esta propuesta del Ayuntamiento de Santander busca «enriquecer la feria». En definitiva, se trata de acercar a la Feria del Libro a todos los sectores implicados en el mundo editorial. La librería Gil de Santander también está en la idea de abrir la feria a los agentes literarios, traductores y críticos. Y es que, según dice Paz Gil, «la feria es el lugar ideal para exponer nuevos sellos, incluso proyectos literarios o editoriales, nuevos autores con lecturas en alto, que puedan seducir a otros tipo de público que conviva con el habitual. Ese debe ser el reto principal, además de vender libros y crear nuevos lectores», sentencia.

Más ferias Santander y Torrelavega, ¿Es bueno o malo?

Torrelavega vuelve a celebrar este año la Feria del Libro algo que puede ser bueno y malo. Los libreros señalan que hacer mucho en una semana y poco el resto del año no tiene nada de positivo. Eso sí, «siempre es mejor ir juntos que por separado». Y algo molestos con la feria de Torrelavega, indican que no se ha invitado a libreros de otras localidades cántabras como sí hacen en la feria de Santander.

Todas estas propuestas las resume bien Fernando García Barredo desde la Librería Estvdio de Santander. En primer lugar, más actividades y llegar a más población. Baraja también la posibilidad de buscar cada año un autor mediático y celebrar, por ejemplo, la fiesta dentro de un teatro al estilo francés. Plantea buscar nexos y sinergias entre libros y otras actividades culturales y de ocio que provoquen la respuesta del público lector y la del público interesado en otro tipo de actividades. También señala que hay que trabajar mucho con los niños y adolescentes. Y es que estos últimos son también grandes lectores y muy fieles a sus escritores de referencia

Estvdio plantea apostar cada año por un género diferente y completar la feria con distintas actividades relacionadas con ese género. Invitar a un escritor (literato) de primer nivel para generar diversos encuentros con él (bibliotecarios, profesores, lectores, clubes de lectura…). Hay muchos agentes sociales que intervienen en la cadena de lectura del libro que también deberían tener cabida en la feria.

Paz Gil, de la Librería Gil, Premio Nacional de Librería Cultural, propone acortar los días de la feria. «Estaría bien convertir la feria no tanto en un encuentro comercial sino en un 'festival del libro' que durase cinco días y que tuviese importantes actividades, con el fin de fomentar la lectura y atraer nuevos lectores. Para ello, habría que centrar la actividad no sólo en la venta del libro, sino alrededor del mismo, por ejemplo con encuentros con agentes literarios, editores, traductores, críticos, diseñadores».

Estas son algunas de las recetas que proponen las instituciones y organizadores de la feria para relanzar este evento y situar a Santander a la cabeza del norte del España.

«Una celebración debe incluir más que la mera venta»

La librería Estvdio es una de las más antiguas de Santander. Ha participado durante años en la Feria del Libro pese a que está completamente en contra de esta celebración en estas fechas. Entiende que el Día del Libro es una fecha muy especial para que el librero celebre la fiesta del libro con sus clientes, amigos, escritores… y cada librería se convierta en un lugar de encuentro festivo. Por eso, no duda en proponer que se alejen del calendario ambas celebraciones –Día y Feria–. Si a esto se suma el Día de las Librerías en noviembre, «durante el año tendríamos tres eventos muy importantes en Santander para lectores, escritores, editores y librerías», relata Fernando García Barredo. No es fácil convertir la Feria del Libro en un referente en el Norte de España, pero tampoco lo considera descabellado con el apoyo que se recibe por parte de Ayuntamiento y Gobierno de Cantabria, sobre todo del primero. «Una feria, para ser relevante y convertirse en un reclamo de asistencia para lectores, debe incluir bastante más contenido que la mera venta del libro», indica este librero.

La gente busca experiencias, «la compra pura y dura ya la encuentra en cualquier web», dice. Por eso, plantea un programa de actividades lo suficientemente atractivo como para motivar a la gente a salir de su casa y de su oficina y acercarse hasta el recinto de la feria. Y al decir recinto, «quiero que se deslocalice de las carpas de venta, ya que apostaría por una celebración de eventos repartidos por toda la geografía de Cantabria», puntualiza este librero.

A su juicio, para congregar mucho público «debemos mover la feria de fechas, ya que en el Día del Libro todos los autores están en San Jordi en Barcelona o haciendo prensa y promoción con medios de los nuevos lanzamientos que tienen lugar en el mes de abril», concluye.

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