«No es fácil ser el Pepito Grillo durante 45 años»

MAITE BARTOLOMÉ

A.CORBILLÓN

Nacer un 25 de diciembre imprime carácter. Y para curarse su condición de superdotado no encontró otra forma que estudiar Arquitectura para construirse una vida. No fue suficiente y siempre se impone el «ácrata y anarco que llevo dentro». Busca la estabilidad en una creatividad que se desparrama en la pintura («soy un cubista; o sea, nadie te entiende»), la novela (« tengo varias escritas por ahí»), la fotografía, el diseño... Pero, al final, es Moncho Borrajo (Baños de Molgas, Orense, 1949) un prototipo muy español que lleva 45 años saliéndose del tiesto.

Su verano empezará en septiembre con giras de sus dos últimos espectáculos. En medio, algún pregón y el remate de la casita que prepara en Tenerife, a 2.500 kilómetros de su hogar en Vigo.

- Hace 45 años cantaba canciones protesta en gallego. ¿Por qué hubo un Raimón en valenciano y no un Moncho galaico?

- Pues porque me fui precisamente a Valencia. Allí descubrí que pertenecía a un país con muchas tierras distintas...

- ... al menos se buscó a sí mismo a la vera del Turia.

- Llegué para estudiar Arquitectura. Cambié la lluvia y la bruma por la luz y el color. La retranca por la traca. Un mundo opuesto. Cuando empecé con mis espectáculos todo el mundo pensaba que era valenciano. Soy muy Dagoll Dagom, Cubana, Tricicle... muy mediterráneo... chaquetas de colores. Encontrar este mundo fue para mí libertario. Cuando volvía a Galicia sentía un corsé que me apretaba.

- El Día del Orgullo Gay ha perdido la última palabra. Usted nunca ha dejado en elipsis su condición de homosexual. ¿Nos puede lo políticamente correcto?

- Nunca me gustó la palabra 'gay'; significa chico alegre y yo tengo muy mala leche. Suena mejor maricón. A mí me parece bien la cabalgata, la fiesta... pero creo que hay que hacerlas en el contexto social adecuado. ¿Por qué no una fiesta desde la normalidad de salir del trabajo, de tu casa, con tu aspecto? Esta batalla se ha ganado uno a uno, no por manifestarnos en la calle. La normalidad se gana día a día. Lo que me preocupa es el que está amargado en su pueblo y tiene que venir a Madrid a vestirse de loca. Una vez paré a dos que se pusieron un gorro para disimular al salir de su ambiente y les dije: '¡nenes, hay que ser maricones en todos los barrios!'.

- Provocar es lo suyo. Y ahora en las redes. Leo en su Twitter: 'Por mucho que te limpies el culo no conseguirás que lo que salga de él no sea mierda'...

- Me gusta ser abogado del diablo para ver cómo responde la gente. Pero, de los 30.000 que me siguen, sólo he tenido que quitar a diez o doce. En contra de lo que se dice, es un mundo muy discrepante, pero con respeto. Pero mi muro de Facebook no es el de Moncho Borrajo, sino el de Ramón Borrajo Domarco. La gente no puede esperar chistes todos los días. Pero mucha gente me animó el año pasado a superar una depresión.

- De su libro '365 ocurrencias para la tolerancia', ¿cuál deberíamos aplicar todo el año?

- Este país es conmigo o contra mí. De Moncho Borrajo o de Pedro Ruiz. De la Pantoja o de la Jurado. Sólo quise demostrar que la tolerancia nos da otro punto de vista; el que no lo es sólo tiene uno: el suyo. Tal y como está el mundo, defender tu tierra no puede ser para odiar al que no es como tú.

- El paraguas que todo gallego lleva le salvó de tanta crítica por meterse con Pablo Iglesias...

- He tenido ataques de la gente de Pablo, Mariano (Rajoy) o Pedro (Sánchez). Gente que no soporta que le toques a sus dioses. Pero nunca he ofendido a nadie. Y hoy se impone algo tan políticamente correcto que a veces nos acerca a la censura del franquismo.

- Su generación se agota. Les superan los monologuistas.

- Sí, fíjate. Se murió Tony (Leblanc), los clásicos como Eugenio, Gila, Tip y Coll, los herederos como Pedro Reyes... Chiquito ya está muy mayor. No es fácil ser el Pepito Grillo durante 45 años.

- ¿Con sus lienzos pinta el papel que no alcanza el cómico?

- Me equivoqué de época. A mí me sacaron tarde, mal y a rastras. Me dedico a las profesiones que no dan dinero: cómico, pintor y escritor. Encima, si me retiro de cómico no puedo escribir ni pintar porque me abrasa Hacienda.. ¿Qué quieren?, ¿que me muera?... No soy un inútil como los que se van del Congreso. Cuando digo esto molesto mucho. Por eso no hay ningún cuadro mío en un sitio oficial.

- ¡Madre mía, cómo está España!

- Sí, sí. Es el título de mi último espectáculo, que creo que me va a durar años. Lo puedo cambiar cada quince días y no cambia nada.

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