Carlos del Amor: «Los recuerdos nos traicionan»

Carlos del Amor.
Carlos del Amor.
  • El periodista y escritor reflexiona en su nueva novela, 'Confabulación', sobre la necesidad de olvidar y cómo el cerebro maquilla la memoria

“Los recuerdos nos traicionan”, asegura Carlos del Amor, periodista cultural de Televisión Española y escritor, que se lanza en su tercera obra, ‘Confabulación’, a reflexionar sobre la memoria y el olvido. Por los recovecos del órgano más desconocido del ser humano, el celebro, se adentra Del Amor (Murcia, 1974) para intentar explicar cómo las vivencias del pasado acaban siendo moldeadas y maquilladas en el presente.

“Estamos hechos de recuerdos, pero no sabemos cuánta verdad hay en ellos. Con el tiempo, se van desdibujando y se convierten en algo muy vago, así que todos acabamos confabulando”, cuenta el autor. Su protagonista, Andrés, sufre el síndrome de Korsakoff, una enfermedad que modifica los recuerdos y convierte en reales episodios de la vida que son imaginarios. A Del Amor se le ocurrió escribir sobre esta afección tras leer en un periódico un artículo sobre alguien que la sufría. “Me preguntaba cómo este hombre vería su pasado, si caería en la cuenta de que muchas de las cosas de las que tenía certeza en realidad eran ficción”, explica.

Sobre esa base se sustenta una reflexión sobre la necesidad de olvidar. “Si no dejas hueco en el cerebro y olvidas, te llenas, rebosas y explotas. Los recuerdos se diluyen tanto que en algún momento dejan de doler o de hacer gozar. Lo difícil sería que todos los recuerdos estuvieran tatuados en nosotros y lo maravilloso sería que pudiéramos extirpar el dolor de un recuerdo triste, como una ruptura o la muerte, que supiéramos que nos ocurrió, pero que no nos afecta”, cuenta Del Amor, que se confiesa “obsesionado” por el funcionamiento del cerebro. “Solo aprovechamos el 10% de su potencial. ¿Qué pasaría si aprovecháramos el 100%? Yo creo que sería inaguantable para el ser humano, teniendo en cuenta que incluso muchas veces, ahora mismo, es inaguantable. Uno de los grandes retos de la ciencia es descifrar lo que esconde el cerebro y saber por qué nos juega malas pasadas”, continúa Del Amor.

Otro asunto que aparece en el libro es la huella que una persona deja tras su muerte, algo que está de plena actualidad con los testamentos para las redes sociales. “Desde el punto de vista de quien se queda aquí, ¿es bueno poder recordar a esa persona a través de Twitter, por ejemplo? Yo creo que puede servir para confortar a alguien, pero tiene que estar claro que quien se va ya es olvido”, apunta el escritor, que se muestra partidario de que los recuerdos “busquen a uno, no que uno busque a los recuerdos”. “A mí me preocupa dejar un recuerdo en la gente que me rodea, en la historia con minúscula”, asevera.

Periodista de voz propia en televisión, donde lleva 17 años, Carlos del Amor cree que aún le falta “recorrido” para conseguir también la literatura esa personalidad especial. “Todavía estoy buscando mi camino”, afirma el autor, que se estrenó con el libro de relatos ‘La vida a veces’ (2013) y que en 2015 publicó su primera novela, ‘El año sin verano’, que ha sido traducida al italiano y al alemán.

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