«En Superlópez he intentado siempre reflejar los problemas sociales»

El dibujante Jan inauguró ayer una exposición con sus trabajos en la Biblioteca Municipal de Santander. /Daniel Pedriza
El dibujante Jan inauguró ayer una exposición con sus trabajos en la Biblioteca Municipal de Santander. / Daniel Pedriza

El creador de este personaje, protagonista de una muestra en la Biblioteca Municipal, firmará hoy ejemplares de sus obras en la Librería Nexus-4, dentro de los actos de la Semana del CómicJan Dibujante

YEXUS SANTANDER

Todo un clásico contemporáneo, su popularidad corre pareja con la calidad de su obra. Jan es la firma de Juan López Fernández (1939), un dibujante famoso por el personaje de Superlópez que mantiene una larga trayectoria desde hace décadas, básicamente orientada hacia el público infantil. Desde 1969 trabaja en todo tipo de revistas antes de entrar en la célebre Editorial Bruguera. Superlópez surge en 1973 y ha publicado cerca de 50 álbumes hasta la fecha, triunfando con su eficaz combinación de parodia, humor desenfrenado y comedia de situación.

Entre el resto de sus personajes destaca Pulgarcito, durante los años 80, pero también es autor de 'Lucas y Silvio', 'Superioribus', 'Días moscosos', 'Viceversa' o la adaptación a las viñetas de 'Tadeo Jones'. Merecedor de galardones como el premio Junceda o el Gran Premio del Salón del Cómic, Jan practica un humor inteligente, exhibe un dibujo magistral y personifica un tipo de historieta que derrocha ingenio, imaginación y honestidad. Sus obras protagonizan estos días una exposición en la Biblioteca Municipal de Santander y además hoy firmará ejemplares en la librería Nexus-4 a las 12.00 horas. Ambos actos forman parte del la tercera edición de la Semana del Cómic y la Ilustración de Santander.

-Cuando trabajaba en las revistas de los años 70, ¿ya era consciente de hacer un cómic infantil diferente al que se publicaba por aquel entonces?

-En los 70 acababa de regresar de Cuba después de diez años viviendo allí y no conocía el medio en el que iba a trabajar. Tampoco las revistas ni los autores del momento. Fue una época de resituarme y partía un poco de lo que ya hacía en Cuba, sabiendo que tenía que adaptarme a un nuevo tipo de lector muy diferente. Intentaba hacer lo que me gustaba.

-Superlópez nace como una sencilla parodia ¿Cómo se convierte en el personaje que es ahora?

-Nació como un encargo para la extinta Editorial Euredit y solo se trataba de parodiar a Superman con chistes mudos en un único libro. Con el tiempo me di cuenta de que resultaba un personaje con mucho juego y lo llevé a Bruguera. Así empezó Superlópez, aunque al principio no me gustaba como tenía que hacerlo, por eso no quise escribir yo los guiones, hasta que conseguí libertad para trabajar plenamente a mi manera.

-La serie cada vez tiene más relación con el mundo real y sus conflictos, ¿no?

-Siempre he querido que sea así, aunque no siempre se podía ser tan explícito, dependía del momento. Sin embargo, creo que siempre he intentado reflejar o parodiar los problemas sociales. La fuente de mis ideas son los diarios, la televisión, la calle y la cultura en general.

-¿Alguna vez ha tenido problemas con DC Comics?

-Naturalmente. Ellos publicaban también a Superman en Bruguera y me consideraban la competencia; me acusaron de plagio y hube de cambiar el escudo del pecho porque imitaba al de Superman. Pero no me importó en absoluto, más bien lo prefería así. Por presiones de DC, Bruguera no pudo vender mi personaje en el extranjero, cosa que tampoco me quitaba el sueño porque no podía controlar las traducciones y solo me interesaba trabajar en castellano. Llegó a salir un tiempo en Alemania.

-Pulgarcito es otro de sus grandes personajes. Dentro de la fantasía y el humor, creo que la serie tiene un agradable componente didáctico, ¿es así?

-Lo tiene porque así trabajo siempre, tengo un gran interés en la docencia y también se nota en Superlópez. La diferencia está en que Pulgarcito era para niños de 7 a 12 años y Superlópez está dirigido a los chicos de 12 a 18. Y sé bien que ya no tengo casi lectores de esa edad porque cada vez leen menos y se decantan por los medios informáticos: los móviles o las game boys. Qué le vamos a hacer... Prácticamente solo me quedan los nostálgicos. No pude seguir haciendo 'Pulgarcito' porque era una carrera contrarreloj; era una historia semanal, no podía cuidarlo tanto como hubiera deseado y los colores que le ponía la editorial terminaban de estropearlo. Preferí volver a 'Superlópez'.

-¿Por qué se ha especializado en la temática infantil? ¿Es por el tipo de dibujo? ¿Por imperativos comerciales?

-No rechazo hacer cómic para adultos pero me interesa mucho más la juventud porque el cómic aporta mucho más a los niños y jóvenes. El tipo de dibujo no tiene nada que ver, ya que puedo cambiarlo. Yo comencé en los spots publicitarios de dibujos animados y en cada realización tenía que crear un estilo diferente. Eso me hizo versátil pero tantos años con Superlópez hace que no se me vea así. Desde luego que imperativos comerciales puede haber: si ya tengo la etiqueta puesta, solo me pedirán superhéroes...

En el siglo XXI no descarta las nuevas tecnologías ¿Cómo nace la serie on-line 'Internautas de andar por casa'?

-Siempre he procurado estar al día con las técnicas reproductivas porque sé que no hago cuadros para colgar en una sala, yo hago libros de cómics y tebeos. La serie 'Internautas de andar por casa' fue una propuesta de una página web llamada Worldonline, que ya no existe. Diseccionaba el fenómeno de internet y los móviles Para mí solamente fue un divertimento pero seguía los mismos parámetros que el resto de mis cómics.

-También se aleja ocasionalmente de la gran industria para colaborar con editoriales independientes, como es el caso de Amaniaco...

-Muchos profesionales hacemos eso. Nos conviene porque necesitamos variar y probar otras cosas, no autoencasillarnos, como hacen las editoriales y/o los lectores. Amaniaco es un tipo de tebeo como los que ya no se hacen. Pero que todos o casi todos los dibujantes queremos seguir haciendo mientras podamos, ya que está en nuestros orígenes.

-¿Podremos ver a Superlópez en el cine?

-Será la próxima película de Javier Caldera, que quizá se estrene a fines de 2018 o 2019 pero yo no estoy en ello. Es algo ajeno a mi actividad e intereses. Le deseo suerte; yo, a mis historietas.

-¿Cuáles son sus proyectos actuales?

-Un álbum tras otro, mientras Superlópez pueda volar. Y si caen cosas diferentes, también. Además de ser feliz y pasear con mi compañera de vez en cuando. No necesito grandes proyectos para ser yo.

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