«La literatura es detenerse, es reflexión, es el territorio de la libertad y la belleza»

El poeta y narrador Kirmen Uribe, en la tribuna literaria, en la que mantuvo un diálogo con el periodista Guillermo Balbona.
El poeta y narrador Kirmen Uribe, en la tribuna literaria, en la que mantuvo un diálogo con el periodista Guillermo Balbona. / Roberto Ruiz

Kirmen Uribe protagoniza la tercera sesión de los 'Martes literarios' con una declaración de amor a la literatura, a la mezcla de estilos y a la lengua vasca

MADA MARTÍNEZ SANTANDER.

La patria de Kirmen Uribe (Ondárroa, 1975) «es la lengua vasca», la lengua en la que escribe narrativa, poesía, artículos. Pero, quizá, ese poso transeúnte que le dejó un padre marino sea lo que le lleve a querer desplazarse, a moverse continuamente, en ocasiones, en busca del refugio anglosajón, una cultura que tantas lecturas e inspiración le ha proporcionado. «M patria es la lengua vasca..., pero siempre quiero irme».

Uribe habló ayer en la UIMP, dentro del ciclo de los 'Martes literarios', de esa querencia por circular mundo adelante, algo que, de un modo u otro, también ha condicionado y ha dado sentido a los personajes de sus novelas. «Escribo desde el País Vasco, mi patria es la lengua vasca, pero en mis libros siempre tiendo a la migración, al desplazamiento de las personas. Tiendo a que mis personajes se desplacen por el mundo, algo que es una constante en estos tiempos». Los refugiados, los exiliados de la Guerra civil española o de la dictadura, o las situaciones económicas de crisis motivan muchos de esos desplazamientos contemporáneos que Uribe acaba recogiendo en sus textos.

Pero en la literatura de Uribe, el viaje, sea de la naturaleza que sea, se expone con reposo. La literatura, su literatura, tiene poco que ver con la urgencia moderna, cree Uribe. La literatura es ponderar. «Al final, la literatura lo que cuenta es la relación del individuo con su entorno. Por eso, la literatura es detenerse, es reflexión, es el territorio de la libertad, de la belleza, del gozo que se construye con las palabras».

'Bilbao-NewYork-Bilbao' -novela celebrada por la crítica y el público, con la que logró el Premio Nacional de Narrativa en 2009-, o 'La hora de despertarnos juntos', su último libro, contienen desplazamientos, son novelas en las que el tránsito marca.

Sus textos también son una mezcla de estilos y lenguajes, combinan diferentes formatos -hasta el punto de aunar música, vídeo o literatura, como 'Bar Puerto'- y esa es una forma de hacer que le atrae y que quizá siga explorando. «En mis libros, me gusta caminar por la frontera entre realidad y ficción. Siempre he sido de romper fronteras; mezclo poesía, periodismo... En mis libros hay muchas clases de textos».

Generación literaria

¿Es Kirmen Uribe exponente de una 'revolución tranquila' en las letras vascas, tal y como señala el crítico Jon Kortazar. El periodista Guillermo Balbona le lanzó la pregunta a Uribe. «Mi generación trata de buscar nuevos lenguajes, y no lo hace oponiéndose a las generaciones anteriores. No tenemos el ánimo de ocupar el sitio de nadie, sino de compartir la república de las letras. [Kortazar] lo dice porque no tratamos de romper con todos, sino que admiramos y leímos la obra de nuestros predecesores, y hemos venido solo a dar un paso más», le respondió.

Sobre la literatura escrita en euskera, el escritor opina que está en momento de fecunda expresión. Uribe habla de una generación interdisciplinar de creadores vascos o vinculados a Euskadi, habla de escritores, músicos, directores de cine, como José María Goenaga, de artistas como Ibon Aranberri. «Estamos viviendo una época de arte vasco muy floreciente. En el ámbito de los que trabajamos con la palabra, creo que se hacen cosas de calidad y son proyectos bastante vanguardistas, no son productos conservadores». Es la generación de la Transición, dice Uribe, «que ya ha podido estudiar en vasco», la que ha podido trabajar en una lengua que él considera una patria. Agradece, en este sentido, la labor de sus predecesores. «Yo he recogido los frutos de los últimos 40 años de trabajo que se han hecho en la literatura vasca. Es una suerte que pueda escribir es euskera y que pueda publicar simultáneamente en otras lenguas. Soy un privilegiado. Soy un autor vasco, y soy consciente de que también soy un autor español , y europeo, un autor traducido al inglés, soy un autor global».

Al hilo del 20 aniversario del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, Uribe piensa lo siguiente: «La reflexión autocrítica es cada vez más general, soy muy optimista al respecto. Iremos a una época de encuentro, de inclusión, de entendimiento; primero, de reconocer lo que ha pasado, y segundo, no solo de convivir, sino de vivir. Vamos en una dirección buena. No se habla mucho de esto, los partidos políticos, incluso las víctimas están haciendo un trabajo más en silencio, y ese trabajo se va a ver dentro de poco, espero».

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