«El machismo extremo es un mal endémico que se ha generalizado»

Fernando Guillén Cuervo interpreta a un profesor que abusa de su poder con una alumna.
Fernando Guillén Cuervo interpreta a un profesor que abusa de su poder con una alumna. / DM

Fernando Guillén Cuervo | 'Oleanna', de Mamet, recala en el Teatro Casyc de Santander, dentro del ciclo Talía, para narrar una encarnizada lucha donde se mezcla el acoso sexual y se cuestiona el sistema académico

Lola Gallardo
LOLA GALLARDOSantander

Fernando Guillén Cuervo (Barcelona, 1963) llega el viernes a Santander con 'Oleanna' un drama sobre la lucha de poder donde comparte escenario con Natalia Sánchez (Teté en la serie 'Los Serrano). Cuenta una encarnizada lucha donde se mezcla el acoso sexual y se cuestiona el sistema académico vigente. Obra del dramaturgo estadounidense David Mamet, la lectura de esta obra provoca incertidumbre y desasosiego.

-¿Qué cuenta 'Oleanna'?

-Es un cuerpo a cuerpo que pone en cuestión las herramientas de poder de los seres humanos y enfrenta a una alumna y a un profesor de universidad y a partir de una anécdota se genera un drama. Y dentro de este gran conflicto aparecen las herramientas de poder desde el cargo de profesor y el género masculino. Y también vemos cómo una alumna utiliza otras herramientas de poder, desde el movimiento asambleario hasta el poder de luchar contra el machismo. En este cuerpo a cuerpo se genera un gran conflicto en el que vamos viendo cómo el ser humano se instala en las herramientas de poder o es víctima de su propio poder.

-¿Qué moraleja lanza el dramaturgo Mamet con este montaje?

-Moraleja clara no tiene. Mamet no es un autor de moraleja, se limita a desnudar a dos personajes con sus vicios y virtudes, necesidades y carencias. Indudablemente hay un personaje que es más víctima que el otro y es una alumna con mucho menos recorrido existencial, vital y profesional que el profesor que intenta manipularla. Esta balanza se descompensa a lo largo de la función y el poder pasa del profesor que quiere ser catedrático a la alumna.

-¿Cómo es el personaje que interpreta?

-Yo veo ahora, con el paso del tiempo, un personaje más reconocible que cuando se escribió la función. Es un ser normalizado, progresista, aparentemente buena persona, buen profesor y buen padre. Pero su caldo de cultivo es el poder estructurado y piramidal donde se ha instalado. Socialmente es víctima de un caos fruto de la contradicción entre su discurso y sus necesidades materiales. Y también es víctima de un mal endémico social que es el machismo extremo normalizado. El machismo de goteo que todo el mundo acepta en la publicidad y en los piropos como que mona eres y te pongo la mano en el muslo. Esta situación vista en el despacho de un profesor de universidad alcanza una gravedad máxima. También se cuestiona el sistema docente y académico. Pero básicamente habla de la utilización del poder por parte del ser humano.

PROGRAMACIÓN

Qué
'Oleanna' es un drama escrito por el dramaturgo David Allan Mamet y protagonizado por Fernando Guillén Cuervo y Natalia Sánchez.
Dónde
En el Teatro Casyc de Santander, dentro del ciclo Talía de verano.
Cuándo
El viernes, 5 de agosto y sábado, 6 de agosto, a las 22.00 horas.
Cuánto
Las entradas cuestan 26 euros.

-¿Trabajar con Natalia Sánchez es fácil?

-Es maravilloso. Soy absolutamente sincero. Es una persona prodigiosamente sensible, inteligente y una grandísima actriz, amiga y compañera. Es un disfrute trabajar con ella.

-¿Tiene proyectos nuevos entre manos?

-Estoy grabando una serie en Televisión Española, 'Servir y proteger'. También tenemos giras por delante con 'Oleana' hasta septiembre y luego representaciones en Madrid. De momento estoy dedicado a esto en cuerpo y alma.

-Es hijo de actores, pero ¿cómo llegó al mundo del teatro, cuál fue el detonante?

-Empecé como ayudante de dirección. Estudié la carrera de Imagen y Sonido y me gustaba la dirección teatral y de cine. Ha sido mi sueño, que ha caminado un poco paralelo a mi trabajo como actor. Empecé a estudiar también interpretación y me enganché al teatro y a esta maravillosa profesión.

-¿Qué ha aprendido del teatro?

-Muchas cosas. Ha sido mi base de formación como actor y me ha enseñado casi todo lo que sé. También me ha enseñado lo que supone el teatro como espejo de la realidad y como herramienta de catarsis social. Es una herramienta de transformación para el espectador.

-¿Y cómo ve el panorama teatral hoy?

-Está viviendo una época casi dorada. Lo que faltan son teatros. Hay una buena oferta y muy buena receptividad por parte del público. Casi todos los buenos teatros suelen estar llenos. Creo que es un buen momento para el teatro al margen de las programaciones de algunos espacios. Es un momento con muchísima oferta en el teatro y bastante consumo. Ha recuperado un valor considerable que se había perdido en los últimos años.

-¿Tiene el teatro el apoyo del público joven?

-Hay un sector culto de la gente joven que va bastante al teatro. Ha vuelto al teatro y es un sector muy activo.

-¿Cómo es la cantera de jóvenes actores?

-Es muy buena. La profesión de actor está en estos momentos en plena efervescencia.

-Cine, teatro, televisión... ¿con qué se queda?

-Me gustan todos los medios, son muy complementarios y me lo paso muy bien. Son lenguajes diferentes y los tres son muy divertidos. Cada uno tiene sus particularidades, pero cada uno te aporta algo distinto. El cine es muy artesano, el teatro es el directo y la televisión es una gran escuela para los actores porque se trabaja con prisa y bajo presión y eso te hace recurrir a la supervivencia. Aquí se aprende mucho.

-¿Cómo ve el mundo de la cultura en la actualidad?

-Llevamos años un poco castigados por los políticos. No nos han facilitado mucho el trabajo y espero que esta situación cambie lo antes posible. Al menos han bajado algunos ivas en la cultura después de muchos años. No han sido buenos años para la cultura pero seguimos luchando aunque ganemos menos dinero con nuestro trabajo.

-Dentro de diez años cómo se ve y no me vale la respuesta de diez años más viejo.

-Me veo más o menos como ahora, en activo, creativo y en danza. Dentro de quince no me preguntes que no lo sé (ríe).

-Terminemos haciendo un brindis por el teatro, ¿qué pide en ese brindis?

-Pediría un especialísimo apoyo institucional al teatro y a la cultura. Que se valore el teatro y la cultura y se den cuenta de que la cultura es el buque insignia de un país.

-Un país sin teatro sería un país....

-Subdesarrollado.

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