Mazarío complementa su regreso expositivo al reunir sus esculturas, dibujos y terracotas

Óleo titulado ‘Noche fría’ / DM

Su muestra 'Ornato y tierra' se inaugura el lunes en Siboney paralela a su presencia hasta el domingo en el Centro de Arte Faro de Cabo Mayor

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

Forma parte del ADN de la galería santanderina. Su nombre ya parecía en la nómina de creadores con la que Siboney, entonces ubicada en el paisaje de Castelar, emprendía su consolidación y acudía a las primeras ferias nacionales. Ahora José Luis Mazarío, uno de los artistas con mayor personalidad, regresa a la sala de Juan Riancho, en su actual sede de Santa Lucía, tras superar tres décadas de trayectoria. Una cita, que será inaugurada mañana martes, que coincide en paralelo con los últimos días de exposición (ya prorrogada hasta el domingo 15) en el Centro de Arte Faro de Cabo Mayor.

LA EXPOSICIÓN

Título
'Ornato y tierra'.
Contenido
Escultura en piedra arenisca, dibujos y terracotas.
Sala
Galería Siboney. Calle Santa Lucía, 49. Santander.
Visitas
La muestra se inagura mañana a las 20.00 horas y permanecerá abierta hasta el día 7 de noviembre. Los horarios son de martes a sábado, de 12.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas.

Precisamente la propuesta en Siboney asoma como una mirada complementaria a la que exhibe en el espacio portuario. Surge la escultura de manera decidida y Mazarío presenta toda una gama plural de expresiones. Bajo el epígrafe de 'Ornato y tierra' su muestra se postula así, en muchos aspectos, como complementaria de la realizada en Faro Cabo Mayor, y que bajo el título de 'Caer en la cuenta', tiene como seña de identidad el hecho de que las obras están pintadas al natural y en los alrededores de la emblemática edificación que alberga los fondos de Eduardo Sanz. Donde pueden contemplarse distintas vistas dominadas por las distintas luces del día y de la noche.

Por el contrario en la galería Siboney se reunirán formas de un repertorio de registros artísticos en tan sólo 28 metros cuadrados: Escultura en piedra arenisca, dibujos y terracotas, que conviven y «nos ayudan a conocer el trabajo de un artista, en cuya pintura, el color toma el mando absoluto y se independiza». Exponente de la pintura cántabra desde los años 80, cuya obra se caracteriza por jugar con la luz (diurna y nocturna), mezclando representaciones figurativas con colores muy intensos. Emplea tonalidades oscuras y brumosas, de gruesos empastes, y en cuanto a la temática se suele evocar el mar, haciendo siempre referencia al horizonte. También hay referencias ocasionales al mundo de la literatura o de la música.

'Ornato y tierra' es en cualquier caso la nueva entrega de un artista imprescindible para la veterana galería. José Luis Mazarío, expuso por primera vez en Siboney en 1988, y pese a que se han sucedido numerosas exposiciones, ferias y muchas muestras colectivas, continúa siendo un artista que transita al margen de las corrientes dominantes y que permanece fiel a su ideario artístico.

‘Mar’ es el título de esta obra que también se expone

En 1999, con motivo de su primera muestra en la Galería Estampa de Madrid, Guillermo Solana escribió que la pintura de Mazarío «reflejaba una personal poética de la intimidad, sus cuadros hablan de la vida lenta, del tiempo que se desliza casi imperceptible sobre las cosas». Casi 20 años más tarde, Riancho considera que se podría mantener esta reflexión en cualquier texto que hable de la pintura de Mazarío, porque es un artista con unas inquietudes y una creatividad que permanecen ligadas a una materia muy concreta, a una «argamasa pictórica selecta, y que continúa desgranado con el paso del tiempo».

Como citaba el poeta Lorenzo Oliván en su texto para su exposición 'Caos y memoria' de hace una década, Mazarío hace buena, una famosa frase del Morandi: «nada es más abstracto que el mundo visible». Oliván subrayaba que «Es ése un elemento, creo yo, indispensable para entender esta obra y que está, de muy diversas maneras y en muy distintos grados, en los ejemplos de arte que más admiro: en los bisontes de Altamira, en Las meninas o Las hilanderas de Velázquez, en el Padre Carrión de Zurbarán que hay en el Monasterio de Guadalupe, en La mujer con una balanza de Vermeer, en el Perro enterrado en la arena de Goya, en Lluvia, vapor y velocidad de Turner, pero también en lo más poderoso de Mark Rothko, de Edward Hopper o de Sean Scully».

La muestra de Mazarío, que se inaugura mañana a las ocho de la tarde, permanecerá abierta hasta el día 7 de noviembre.

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