El Museo Pisano abrirá en junio

El coleccionista francés Eric Licoys, durante su visita a Torrelavega hace más de un año./Roberto Ruiz
El coleccionista francés Eric Licoys, durante su visita a Torrelavega hace más de un año. / Roberto Ruiz

El coleccionista francés Eric Licoys dona 50 obras del pintor torrelaveguense

LOLA GALLARDOSantander

El Museo Pisano, el homenaje de Torrelavega a uno de sus más ilustres artistas, Eduardo Pisano (Torrelavega, 2 de mayo de 1912/París, 18 de abril de 1986), abrirá sus puertas en junio. El coleccionista francés Eric Licoys, propietario de gran parte de la obra del pintor cántabro, ha sido el impulsor de este proyecto. En un principio donará 50 obras, valoradas en más de 150.000 euros, en lo que sería la primera fase de un museo dedicado al polifacético artista. Licoys ha firmado un acuerdo con la Sociedad Regional de Educación, Cultura y Deporte de Cantabria (SRECD), en el que también se compromete a aportar 38.354 euros para pagar las obras de acondicionamiento de la tercera planta de la Casa de Cultura de Torrelavega, donde se ubicará el museo. El coleccionista y filántropo francés, que heredó de su padre el gusto por coleccionar obras del torrelaveguense, donó hace poco más de un año al Santuario de la Virgen Grande 14 obras inéditas del pintor de Torrelavega –en los años 70 pintó catorce cartones al óleo, con momentos del Viacrucis– y otras tres al Museo Diocesano Regina Coeli de Santillana del Mar.

Licoys consideró siempre que el talento y la creación de Pisano tendrían el mejor reconocimiento con la creación de un museo en su ciudad natal. En 2012, con motivo de los cien años del nacimiento del pintor torrelaveguense, se celebró una exposición en el Parlamento de Cantabria, el Centro Nacional de Fotografía y la sala Mauro Muriedas de Torrelavega, que puede considerarse el punto de partida de esta cuenta atrás hacia la consecución del museo, que será una realidad en junio. Así lo expone el acuerdo firmado por el coleccionista y la Sociedad Regional de Educación, Cultura y Deporte de Cantabria (SRECD), que señala que las obras se ejecutarán en el primer semestre del año. El filántropo destina 38.345 euros para habilitar la tercera planta de la Casa de Cultura como sala de exposiciones. Las obras han sido adjudicadas a la empresa Depuram S A.

Por su parte, Cultura colabora en las obras y participa en la labor de difusión de la figura de Pisano. Además, realizará los trabajos propios del comisariado de la exposición –documentación de las obras, confección de un catálogo, cartel, folletos, dossier de prensa y la publicidad y difusión de la exposición–.

Datos

50
obras de Pisano sobre temática religiosa, mujeres, España y naturalezas muertas forman el lote donado por el coleccionista francés Eric Licoys para le exposición permanente. Están valoradas en cerca de 150.000 euros.
38.354
euros es el presupuesto de la obra, adjudicada a la empresa Depuram S.A., que aporta el coleccionista Licoys. Consisten en acondicionar la tercera planta de la Casa de Cultura de Torrelavega como sala de exposiciones.

El coleccionista francés tiene un gran vínculo con Cantabria. Para el Museo Pisano dona 50 obras que se dividen en cuatro temáticas: religiosa, España, femenina y naturalezas muertas. Aplicando la Ley 5/2001 de 19 de noviembre de Museos de Cantabria, estos fondos conformarán la primera colección museística del Gobierno de Cantabria.

Eduardo Pisano nació en Torrelavega. Estudio en la Escuela de Artes y Oficios fundada por Hermilio Alcalde del Río, el cual marcó profundamente al artista. En 1930 se instaló en Madrid donde frecuentó museos y exposiciones y asistió a los cursos nocturnos de la Escuela de Artes Gráfica. Soldado republicano durante la Guerra Civil (1936-39), estuvo preso en los campos de internamiento franceses y posteriormente obligado a desempeñar trabajos forzados por las tropas de ocupación nazis. En 1947 se instaló en París y fue entonces cuando empezó a desarrollar la mayor parte de su obra hasta su muerte en Montparnase, ciudad donde vivió, aunque hizo frecuentes visitas a la España democrática –en verano siempre a Torrelavega, ciudad que nunca olvidó–. Su pintura bebe de la tradición de Goya y Solana, y se integra en las corrientes postimpresionistas y expresionista francesa de Toulouse-Lautrec.

Hombre muy devoto, Pisano trabó en París gran amistad con Licoys, un filántropo parisino que adquirió una vasta colección pictórica en los años 30 del siglo XX. Se le consideraba uno de los grandes amigos del pintor cántabro. A su muerte, legó la obra a su hijo Eric Licoys, que visitó España en muchas ocasiones, incluido Torrelavega.

Sus restos yacen en el cementerio de Enghen le Bains. Una maceta con geranios y una cruz negra con una escueta inscripción, velan el sueño eterno del hombre que despreciaba las pompas y vanidades y que nunca olvidó su tierra.

Pisano volvió a estar presente en Torrelavega el año pasado. Fue en la galería Espacio Garcilaso, donde se mostraron treinta obras con sus marinas, payasos, desnudos, flores y naturalezas muertas. Pisano sobresalió por ser un pintor que utilizó el color, la línea, la energía y el drama como señas constitutivas de un estilo profundamente original.

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