"Los promotores independientes están poniendo a Cantabria en el mapa musical"

  • Dorian celebra este sábado, en Santander, la despedida de 'Diez años y un día'

Dorian cumple una década sobre los escenarios. Una cifra redonda entorno a la cual han decidido darse un homenaje y dárselo también a sus seguidores. Llevan un año de gira con 'Diez años y un día' (I*m Records, 2015), un disco al que más tarde sucedió la versión en directo grabada en el Arenal Sound, que recoge los temas más conocidos de su carrera y dos canciones nuevas, ya incorporadas a su repertorio de éxitos. Todo ello con un cambio a sonido acústico, alejado de su habitual sello electrónico. Este sábado, dentro del ciclo Son Estrella Galicia, su tour de despedida pasa por Cantabria (Escenario Santander, 22.00 horas) y antes, Marc Gili, vocalista de la banda, nos habla de su trayectoria y lo que viene por delante.

- Están a punto de cerrar la celebración de estos diez años. ¿Qué sensaciones tienen?

- La primera sensación es de orgullo. En esta época en la que todo es tan efímero y no digamos en la música, llevar diez años en la carretera con unos compañeros y, además, llegar con tan buena forma en directo y en álbum es un lujo.

- ¿Cuál es su resumen de esta década?

- Haciendo balance, de lo que más orgulloso me siento es de haber hecho una carrera profesional en la música sin haber claudicado a las leyes del mercado discográfico o las modas. Dorian es un proyecto honesto que tiene un sonido muy personal y una banda que ha hecho carrera sin ceder.

- En este disco de celebración pierden electrónica para sacar su versión más acústica. Algo nuevo respecto a su característico sonido

- Sí, queríamos celebrarlo de forma especial y nuestro sonido mezcla pop, rock y electrónica así que decidimos hacer algo distinto, que no se hubiera escuchado nunca e hicimos un desenchufado. Hay canciones emblemáticas en acústico y otros temas inéditos.

- ¿Será su nuevo estilo definitivo?

- Es un punto y aparte, un paréntesis, una sorpresa, pero no va a marcar el sonido futuro de la banda. Vamos a volver a la electricidad, los sintetizadores y las guitarras eléctricas.

- ¿Cómo ha respondido el público a este nuevo estilo?

- Se ha acogido muy bien, de hecho es el disco que más ha vendido en la carrera del grupo. Uno, como artista, tiene que tomar riesgos y atreverse a ofrecer cosas diferentes. Siempre hemos sido muy intuitivos y creíamos que nuestras canciones iban a adquirir así una textura y una relevancia en los textos que, a nivel artístico, nos ha dado muchas satisfacciones.

- ¿Y qué ha sentido al cambiar el traje a sus canciones más conocidas?

- En mi caso, con canciones como 'Cualquier otra parte' o 'Los amigos que perdí', o 'El temblor', lo que uno vive es la sensación de estar regresando a las sensaciones que tuvo cuando estaba componiendo esos temas. Todas las canciones son estampas emocionales, algunas de una gran potencia por estar compuestas en momentos complicados y de dificultades. Cuando volvimos a trabajarlas fue como un regreso al pasado y empezamos a rememorar muchos momentos. Fue como una radiografía emocional

- ¿Las buenas canciones son esas que soportan los experimentos y siguen brillando?

- Por supuesto. Una canción, sobre todo si es buena, puede adquirir muchísimas formas. Cuando una está haciendo un disco llega a hacer cinco o seis demos con otras tantas versiones distintas. Un disco, como un cuadro se va conformando según vas tirando colores y toma su forma definitiva. Son como estructuras líquidas que puedes poner en un recipiente u otro y, como el agua, toman la forma del recipiente. Son organismos vivos y es divertido que sea así.

Mirada al pasado

- ¿Imaginaron seguir aquí cuando empezaron allá por 2004?

- Lo más relevante que se puede decir sobre esto es que cuando bandas como Dorian empezabámos, la escena independiente era muy precaria y la industria estaba iniciando su declive. En estos últimos cinco o seis años ha estallado y se ha popularizado hasta niveles inimaginables. Estamos muy contentos de haber contribuido a este estallido y muy felices de ver cómo compañeros como Love of Lesbian, Vetusta Morla o El Columpio Asesino hayan formado parte de esta aventura e ir viendo cómo va creciendo nuestro mundo y cómo el público se siente parte de él.

- Habla de ejemplos de bandas que han triunfado, pero ¿han perdido muchos amigos?

- Es que el mundo de la música es durísimo. Lo normal es acabar dejándolo. La clave en nuestro caso es que nunca tuvimos un plan B. Cuando empezamos Dorian era la música o la música. Si uno no atiende a otras razones, empuja y hace la mejor música que puede en cada momento sin mirar a los lados. Esa es la clave. Si te lo piensas, desistes, porque el esfuerzo es titánico. Ha habido compañeros con menos fortuna o que han terminado dejándolo, algunos con muchísimo talento, pero solo podemos hablar por nosotros.

- En ese camino como banda, han pasado más tiempo juntos que con sus propias familias. ¿Han surgido roces y dificultades?

- A lo mejor un momento duro fue cuando empezamos a viajar a Latinoamérica y teníamos que empezar de cero en cada país. El agotamiento, viniendo de giras en España y autogestionándonos en algunos momentos fue alto. Pudimos superarlas gracias al esfuerzo y tuvo su recompensa; de aquella experiencia aprendimos que lo primero en la vida es la vida, no hay que forzar porque la salud te lo puede devolver de muchas formas e incluso te conviertes en otra persona.

Reflexión y método

- En estos diez años han espaciado el lanzamiento de sus seis trabajos. ¿Es un método de trabajo consciente?

- Sí, absolutamente. Jamás se ha publicado tanta música como ahora. Hay una saturación absoluta. Por respeto a la música, a la profesión y al público, intentamos reflexionar sobre lo que vamos a sacar y hacerlo lo mejor posible y eso hay que hacerlo tras una buena etapa de analizar cómo quieres sonar. Para lanzar discos sin ton si son, ya ha mucha información en Internet y las tiendas de discos. Es importante que una banda reflexione sobre lo que quiere lanzar.

- ¿Sobran canciones prescindibles?

- Es importante no añadir más hojarasca a la hojarasca. Dentro de sus capacidades, cada banda debe intentar hacer lo mejor posible cada álbum.

- ¿Por qué han optado por la autoproducción?

- Lo que hacemos en España es optar por ese formato y fuera en cada país trabajamos con sellos independientes que tienen nuestro mismo punto de vista sobre la música y la ética. La decisión la tomamos viendo cómo otras bandas, desde Radiohead hasta Vetusta Morla llevaban sus carreras desde la autogestión, trabajando con equipos externos. Ha sido una gran decisión. Es una libertad de movimientos que no habíamos sentido antes. Se lo recomiendo a todo el mundo salvo a una banda que empieza, que necesita el amparo de un sello que la comprenda.

Cultura y futuro

- Durante un concierto de 2012, decidieron parar y leer un comunicado en contra de la subida del IVA. Las cosas no han cambiado demasiado desde entonces

- No han cambiado nada. Es una gran tristeza. Nos apena profundamente ver que seguimos al 21% y todavía nos apena más comprobar cómo desde la llegada de la democracia, prácticamente ningún gobierno se ha tomado en serio la cultura y la ha apoyado de verdad. En comparación a Alemania, Francia o Reino Unido, más aún, que protegen y exportan su cultura porque saben que cualquier país potente y desarrollado con un estado moderno como el nuestro, tiene ahí uno de sus pilares fundamentales. Nuestros gobiernos no han entendido esto.

- ¿La falta de educación en valores culturales está detrás de esta carencia?

- Efectivamente. Aún estamos en la España de Larra y "vuelva usted mañana". Seguimos sin comprender la necesidad de proteger y apoyar la cultura.

- ¿Nos hemos acostumbrado a que las cosas sean así?

- Llevamos cuatro años con ello, el 21%, el más alto del planeta tierra, se ha llevado muchos puestos de trabajo pero parece no importar a los políticos. En cambio, la industria del automóvil, por ejemplo, pierde empleos y todo el mundo en el congreso se lleva las manos a la cabeza. No entiendo la diferencia.

- Creen que los músicos deben utilizar la audiencia que tienen para expresarse acerca de diversas causas

- Eso es una decisión de cada cual. Nosotros somos una banda que intenta implicarse en las causas en las que cree y de vez en cuando aprovecha su tiempo para expresar ciertos malestares pero no somos quién para decir a los demás que hagan lo mismo.

- En 'El Futuro no es de nadie', afirmaban que “el futuro es duro para quienes no pasen por el aro”. ¿Sigue vigente esa afirmación?

- Totalmente. En la vida uno tiene dos opciones, a menos que haya nacido en un entorno desfavorable; podemos seguir nuestra vocación o tomar un camino más fácil y cómodo. Hay tomar esa decisión desde la serenidad y en ese caso, ese verso hablaba de esto. Puedes pasar un poco por el aro y tener una vida cómoda pero ¿serás realmente feliz?

- ¿La incomodidad es sinónimo de felicidad?

- En el caso de la música y el arte, las mejores canciones surgen del desasosiego, de la sensación de que uno no encaja del todo en los cánones que marca la sociedad. En ese subir un río a contracorriente está la clave de buenos artículos, novelas u obras.

- Póngame algún ejemplo de artista a contracorriente

- Pedro Almodóvar, Salvador Dalí, que es mucho más que un pintor, hay muchos dalis, y en cuanto a filósofos, Sócrates que fue tan a contracorriente que acabó escogiendo la muerte.

Vínculo con Cantabria

- Visita Cantabria con regularidad. ¿Qué le une a esta comunidad?

- A título personal siempre he tenido mucho cariño a Cantabria. Vine a Santander por primera vez con 14 años, me gustó mucho y desde entonces he tenido mucha filia. Como banda hemos venido al Santander Music y yo venido a pinchar a Santander y a Torrelavega, donde tengo amigos con los que me veo mucho en Cantabria y otros puntos con regularidad.

- Sus visitas tienen que ver con propuestas musicales que han nacido recientemente

- Creo que Cantabria tiene un reto para los próximos años que está empezando a hacerse realidad; el de tener varios festivales pequeños, medianos y grandes que a lo largo del año vayan haciendo cada vez más regular tener música independiente en la comunidad. Eso está pasando gracias al Sunshine Suances o al gran pilar que representa el Santander Music Festival. Y estarían bien que siguieran creciendo nuevas propuestas para enriquecer Cantabria con electrónica, hip hop, indie...y que cada vez sea más rico. Esto está pasando aquí gracias a promotores independientes que se están esforzando por ponerlo en el mapa.

- Han participado en el proyecto fotográfico 'Girando con' de Rafa Ariño. ¿Se sienten cómodos delante de una cámara?

- Nosotros somos muy naturales. La gente que nos conoce se sorprende mucho porque no se esperan que seamos tan campechanos y con cámaras alrededor nos comportamos igual. En ese proyecto nos acompañó para ver lo que la gente no ve, lo que está fuera del escenario. Fueron reportajes realmente hermosos.

- ¿Aún escuchan a Soda Stereo para salir a bailar?

- Esa canción habla de ese momento de la vida en que tienes 16 o 20 años, tan fuertes a nivel de sentimientos y vitales que un grupo te puede cambiar la vida. Es un homenaje a todos aquellos que hayan sentido algo así.

- ¿Les gustaría pensar que ustedes también generan ese efecto?

- Al principio nos parecía increíble, nos lo decía mucha gente y eso es un privilegio. A eso no te acostumbras nunca. A ser la banda favorita o a que tal canción le ha hecho ver la vida de otra manera a alguien. Cuando encuentras un eco tan fuerte se produce una especie de desdoblamiento.

- Invite a los cántabros a su despedida de 'Diez años y un día'

- Lo primero, que se den prisa, ¡quedan muy pocas entradas'. Será un concierto de más de dos horas, llenos de sorpresas del principio al final en el que la banda va a dar el mejor repertorio de su carrera y a través del cual estamos haciendo los mejores conciertos. Será una gran celebración de fin de gira.