¿#GrammysTooWhite? La polémica racial llega a los premios de la música

Adele canta en los Grammy.
Adele canta en los Grammy. / Lucy Nicholson (REUTERS)
  • Las revindicaciones de Adele sobre los méritos de Beyoncé se unieron a más reclamaciones

¿Es Beyoncé muy osada para la industria de la música? ¿O hay un sesgo racial en los Grammys? Después de la polémica en Hollywood con los Óscar, el tema resurge en los principales premios de la música. El fracaso de la superestrella en las principales categorías molestó a muchos admiradores, entre ellos a la gran ganadora de la noche, Adele.

Beyoncé tenía la mayoría de las nominaciones con 'Lemonade0, su disco más audaz hasta ahora, que diseñó como una reivindicación de la mujer negra. Pero la cantante de 35 años, cuya gira fue de las más lucrativas de 2016, se llevó sólo dos gramófonos el domingo y de nuevo perdió en Grabación y Álbum del Año.

Adele, que tuvo un gran exitoso con su '25' lleno de baladas desgarradoras, se llevó los tres principales Grammys, pero se ganó el aplauso de los seguidores de Beyoncé tras decir que 'Lemonade' merecía ganar. "Yo lo veo así, como, ¿qué mierda tiene que hacer ella para ganar el Álbum del Año?", se preguntó Adele en una rueda de prensa después de la gala del domingo.

La cantante británica dijo que sus amigos negros encontraron en 'Lemonade' un factor de "empoderamiento" y elogió la creatividad de Beyoncé para entrelazar el álbum con una película. "Obviamente lo visual es muy nuevo y los Grammys son muy tradicionales, pero pensé que este año sería el año en que podrían ir con la corriente", indicó.

El triunfo de Adele llega al año siguiente que la canción 'To Pimp A Butterfly' de Kendrick Lamar, que se convirtió en un himno del movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan), también perdiera ante el '1989' de Taylor Swift. La controversia sobre si el racismo se filtra en las decisiones de los jurados en el mundo del espectáculo tuvo su clímax en los "Óscar demasiado blancos" (#Oscarssowhite). Después de dos años sin actores o directores negros nominados, este año se registró un récord positivo.

Frank Ocean, el pionero del hip-hop introspectivo cuyo álbum debut fue desplazado en 2013 por el grupo británico de folk rock Mumford & Sons, decidió no presentar su siguiente disco 'Blonde' para estos Grammys. Después de los premios del domingo, Ocean escribió una carta abierta pidiendo a los organizadores del Grammy discutir "el sesgo cultural y daño psicológico" causado por el show. Ocean, quien lanzó 'Blonde' de forma independiente, dijo que inicialmente quería formar parte del Grammy para participar en el homenaje al fallecido ícono Prince. "Pero después entendí que el mejor tributo al legado de este hombre debería ser continuar fiel a mí mismo", indicó.

Los Grammys, determinados por el voto de unos 13.000 músicos profesionales de la Academia de la Grabación, no ha omitido a Beyoncé, que tiene 22 estatuillas en su carrera y está entre los artistas más reconocidos de la industria. Steve Wonder está empatado en el récord de Álbum del Año, que ganó tres veces. Pero en cuanto a mujeres, sólo tres -Natalie Cole, Lauryn Hill y Whitney Houston- lo han ganado.

'Lemonade'

El largometraje de 60 minutos 'Lemonade', que acompañó el lanzamiento de su disco homónimo, mezcla presente y pasado con "flashblacks" a la esclavitud en el sur profundo de Estados Unidos, donde la mujer afroestadounidense es mostrada con orgullo como autosuficiente. Hace una conexión con el siglo XXI, abordando el tema de la brutalidad policial así como el de la infidelidad marital con música que tiene muchas influencias pero termina en hip-hop.

Los Grammys marcaron la primera aparición pública de Beyoncé después de que revelara en redes sociales su embarazo de gemelos. Su presentación en el show retomó el tema de la maternidad mientras se ponía una corona y un grupo de mujeres se deslizaba debajo de ella en un mar de flores.

Sin embargo, es difícil catalogar a Beyoncé como una artista experimental. Por ejemplo en 2015 el premio de Álbum del Año fue para Beck, que era bastante menos comercial. Pero una constante es que las innovaciones de Beyoncé venden discos. Su álbum en 2013, que lleva su nombre, fue igualmente una sorpresa acompañada por videos.

"Ella reta a las personas de la Academia de la Grabación y la industria de la música", dijo Kevin Allred, quien ha impartido ponencias sobre la artista en la Rutgers University en New Jersey. "Ha roto las reglas y tenido éxito, y además es una mujer negra que ha conseguido un nivel de poder que pocos tienen", añadió.

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