Lori Meyers: «Las canciones nunca se terminan; se abandonan»

Los granadinos actúan en la última noche del Santander Music

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Los hilos que teje la música son inabarcables. Así, una canción de NOFX publicada en el año 94, acabó dando nombre a un grupo de Loja, un pequeño pueblo de Granada cuatro años después. Lori Meyers crecieron al amparo de 091, Lagartija Nick y Los Planetas, con los que ahora comparten cartel en multitud de festivales. El próximo será Santander Music, donde el ahora sexteto actuará este sábado (22.30).

- ¿Con tanto ir y venir, saben dónde amanecen cada día?

-Sí, somos conscientes en todo momento de cada concierto, de la importancia que tiene, del valor que le damos a las sensaciones. Cuando estás en giras mucho más grandes, a veces sí se te iba la cabeza, pero ahora tienes tiempo y es más liviano.

- Ustedes han llegado a estar de tour hasta dos años

- Hoy en día las giras se estiran más. Al contrario que el mundo que va tan revolucionado y tan sobreinformado, los discos se dan de sí. El streaming hace que la gente te vaya descubriendo. Ya no estamos con lo de sacar un single y explotar, sino que nuestros discos se escuchan con tiempo durante el primer año y en el segundo explotan.

- Ahora se la juegan antes con un ordenador que frente al público

- Es normal en nuestra escena. Según se van viendo en directo, va gustando más, por eso tiene un segundo año la gira. Al final sí que suele cuadrar.

- Dentro de sus planes está México como cima a conquistar

- Sí, nos vamos en septiembre y en noviembre. Es la segunda vez y vamos de forma consciente a trabajar la promoción y picar piedra.

- ¿Es como recomenzar en un circuito nuevo?

- Tenemos ganadas las credenciales de nuestro bagaje, pero sí que supone tener que prodigarte en pequeñas salas y ver qué tal va resultando. Sabemos que hay gente esperándonos y eso es un reto.

- Y darlo todo desde cero

- En cada concierto nos lo tomamos igual. Los nervios están ahí y queremos que todos sean de diez y tratar de convencer, aunque te hayan visto mil veces. Nos lo tomamos con esa profesionalidad, sea bueno o malo. Nos apetece salir siempre de la zona de confort, vivir la música como es, desde el inicio.

- Han hecho del cambio una constante en todos los aspectos. ¿Huyen de la comodidad?

- Creo que caeríamos en un error en ese caso. Somos muy melómanos y nos gusta la música alternativa e independiente y vemos que todo se va transformando. Triunfar con algo y volver a repetir, no es una fórmula para nosotros. No buscamos la misma intención. Intentamos mejorar cada disco, como músicos y como productores incluso. Ahí reside la formula, seguir aprendiendo de tu oficio.

- También han cambiado de formación en numerosas ocasiones

- Desde hace tiempo somos seis en el escenario, aunque Noni, Alejandro y yo somos la espina de esto y llevamos las composiciones y la producción desde el inicio.

- ¿También reconocen esa evolución en ustedes mismos?

- Es evidente; teníamos 21 años al empezar. Hemos avanzado y madurado en todos los aspectos; personal, profesional, la industria. Entonces tuvimos la oportunidad de sacar el disco, lo que soñábamos y no creíamos que iba a pasar. Como la vida de muchas personas, hay gente que sube y baja a ese vagón y eso se refleja también en los discos. Ahora tenemos que compartir muchas cosas empresariales y hemos tenido que evolucionar en todo. La estructura la tenemos muy clara.

- Más allá de la parte artística, ¿las bandas también son como una pequeña empresa?

- Totalmente. Trabajas con otro tipo de gente, con tus socios y llevando muchas cosas burocráticas de las que hay que ir aprendiendo. Es lo normal para todos.

- Esa empresa ha trabajado con un buen puñado de productores, ¿con qué criterio los han buscado?

- Cada disco requiere una producción y no hemos trabajado nunca por imposición, sino con quien quiere trabajar también con nosotros. Eso ha facilitado que los discos hayan salido como salen. Con el tiempo ves algunos mejor, otros peor, a veces te quedas con las ganas, pero no tiene que ver con la producción, sino que a veces es cuestión del tiempo o la situación o no haber podido quitarte la espina. Las canciones son así, nunca se terminan; se abandonan. Y cuando grabas un tema y estás contento lo paras porque estás contento, a veces con la toma más fresca, pero seguirías infinitamente.

- Hablar de su música es mencionar psicodelia, power pop, funk... ¿Cuál es su rasgo más sólido?

- No sé…creo que hemos sido desde niños amantes de la música y eso lo seguimos teniendo. Siendo adolescentes nos juntarnos para tocar y matar el tiempo libre y seguimos con esa tendencia en la cabeza, más allá de lo que nos pase y siempre pensamos lo primero en la música. Mantenemos el componente melómano.

- ¿Y siguen yendo a conciertos a cultivar esa afición?

- Menos porque los viajes también te saturan un poco y prefieres disfrutar en tu casa que meterte en otro concierto.

- ¿Podría mencionar un par de ellos que le gustaría ver?

- A Brian Wilson haciendo 'Pet Sounds' y los Foo Fighters. También es cierto que estando en tantos festivales, terminas descubriendo a gente que ves y piensas ¡qué buenos!

- Ustedes fueron muy criticados por el uso de sintes, que ahora son masivos en casi todas las grabaciones

-Las críticas no tienen por qué ser positivas. Depende de cada uno. Nosotros nunca hacemos caso a eso, sean buenas o malas. Cada uno ve la música a su manera. Y si no le gusta lo que hacemos que monte su grupo de trash metal. El pueblo es el que elige.

- El arte de sus discos está muy trabajado. ¿Le ponen cuidado a esa parte?

- Siempre hemos estado encima. Somos amantes de los años 70, la psicodelia, cuando el arte se tenía en consideración con cada disco y al final forma parte del todo, te da una pista de lo que vas a escuchar.

- ¿Es un plus que se obtiene al seguir comprando música en formato físico?

- Totalmente, claro. Los vinilos se siguen vendiendo porque el formato físico se sigue palpando y es fantástico. Tocas ese trabajo de alguna manera. Para mí es muy romántico, quizá porque somos la última generación que vieron a sus padres con ese formato antes de pasar al casete.

- ¿Alcanzar los primeros puestos de ventas estaba entre sus objetivos?

- Bueno, esto es más una felicitación por el trabajo de todos los que nos acompañan y que hacen su labor. Es una enhorabuena también para nosotros, pero nunca hemos tenido presente eso de llegar al número uno de ventas.

- ¿Ustedes son de la minoría que quiere cambiar la SGAE?

- Esto es un tema complejo. De la SGAE nunca hemos esperado nada; los que viven de ello son otro tipo, pero para la música es fundamental que exista. Es un caso similar al de la Federación Española de Fútbol. Habría que modificar las leyes y que los grandes no saquen tajada. Luchas contra gente de traje y corbata más que contra autores.

- Granada es una ciudad en la que la relación de bares y bandas es íntima; ¿Cuál es el suyo?

- De siempre hemos dicho que al venirnos de Loja a estudiar, nuestros padres putativos estuvieron en Ruido Rosa, de 091, con Antonio (Arias) y Jota de Los Planetas y Lagartija Nick. Nos han aconsejado bien desde que llegamos. Íbamos a escuchar música y aprendimos mucho con ellos.

- Una sala que ha cerrado recientemente

- Tristemente sí, después de tantos años. Pero nosotros sí hemos vivido esa escena granadina.

- ¿El proyecto Granada Ciudad del Rock ayuda cuidar esa escena?

- El problema está en que la realidad es muy diferente a lo que se pinta. Fallan muchas cosas y hay que intentar que una. Detrás de eso debe haber siempre apoyo institucional para seguir haciendo conciertos y ser conscientes de que la ciudad la llevamos todos los que la hacemos.

- No están en todos los festivales del país. ¿Son selectivos con el calendario?

- Hay muchos sitios que hemos dejado este año para una segunda vuelta el próximo.

- ¿Se sorprenderá el público en Santander con su show?

- Seguro sí.

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