«No sé si soy un icono, pero me mataría el olvido»

«No sé si soy un icono, pero me mataría el olvido»

Marta Sánchez actúa esta noche en Colindres con su gira '21 días'

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Marta Sánchez (Madrid, 1966) ha pasado "el mejor verano" de su vida. "Disfrutando de mi hija y de mi familia", explica, algo que "hace tiempo que no vivía". Ese periodo tranquilo supone viajar a Palma, Cádiz, Málaga, Canarias...pero cuando una ha sido durante 30 años una diva del pop español, la percepción es la que es. Rubia entre las rubias, voz privilegiada, la Madonna nacional, imaginario seductor de una época y coleccionista de premios, la cantante estará este sábado en Colindres.

- Con la publicación de su último disco, '21 días' (EntreArte, 2015) recuperó el papel de compositora de todas sus canciones

-Fue un disco que tardamos mucho en hacer y no resultó nada fácil.

-Se convirtió además en su propia productora

-Me dio mucha libertad ser independiente como discográfica. Si nos hacen sentir algún dolor las multinacionales, es que no nos deja hacer del todo lo que quisiéramos. Tienen mucho de bueno porque el alcance mediático es mucho más amplio, pero ser independiente te permite jugártela a tu manera

-¿Y usted siente que ha ganado en esta jugada?

-A veces el ganar no se traduce en ceros, como entienden ellos. Hay una forma épica de triunfar, que es ganar prestigio. A mí me dio mucha credibilidad como autora, aunque que no fue tan radiado.

-¿Por qué cree que no logró esa difusión?

-Bueno, muchas artistas de mi quinta tienen multinacional y no están sonando en radio. Es una tristeza enorme para el panorama musical. Es muy injusto y lo digo con la boca grande.

-¿Pero considera que es una cuestión de edad?

-Son formas de pensar. Hay mucha competencia internacional, los gustos del público han cambiado, hay mucha oferta muy buena producida en Suecia, Reino Unido, con muy buenos temas…Los chicos como mi hija están consumiendo otro tipo de producto, pero la radio tiene muchas horas. Sería mejor radiar a todos, que tuviéramos un hueco, aunque tengamos 50 años ¡Mira los Rolling Stones!

-¿Cambian los modos de consumo y cambia el mercado?

-Nos pasa al 85 por ciento de los artistas de los artistas españoles. En el momento en que sacas el disco le tiene que gustar al director de la cadena. No sé si depende de alguien más que suenes en la radio, la verdad.

-Cada canción de su último disco alcanzó el número uno rápidamente. ¿Hay que entender que esa respuesta no tiene reflejo posterior?

-Son número uno un tiempo de Spotify o ITunes, pero es una llama que baja. No le quiero quitar mérito a los números uno pero lo importante es mantenerse ahí. A los fans de verdad les interesa comprar tu producto nuevo. Quieren novedades. El problema es mucho más amplio. Es la forma de pensar, la ideología las nuevas fórmulas. Yo tengo intuición y suerte, que es muy importante y no he parado de trabajar. Soy una privilegiada. Hay mucha gente de mi generación que está pasándolo muy mal porque la música está muy mal.

-Es muy activa en redes. ¿También se lo toma como parte de ese cambio global?

-Las redes son el progreso. Puede elegir no hacerlo, pero yo elijo estar en contacto con mis seguidores. Creo que me paso de accesible, pero me gusta que me vean.

-Como mujer, ¿cómo valora la situación femenina en el sector musical?

-Yo no diferencio entre masculino y femenino. Eso es antiquísimo. Yo creo que no existe ya.

-Si eligiera las tres canciones que más le gustan de su repertorio, ¿cree que coincidirían con las favoritas del público?

-No. Al revés. Elegirían los que menos me gustan. Por ejemplo, estoy segura de que a Luis Fonsi no es 'Despacito' la canción que más le gusta...

-Pero si las eliminara de su repertorio, serían reclamadas

-Sí, está claro que los éxitos son como una eclosión, una reacción, una aleación entre tú y el público. Una magia y una lotería. Nunca sabes qué lo será y qué no. Es algo que no sabe ni el cantante más exitoso del planeta. Por ejemplo, 'Colgando en tus manos', ni Carlos ni yo ni imaginábamos que iba a suceder ese fenómeno. Eso pasa cuando la canción conecta y tiene algo.

-Desde hace dos décadas ha estado de gira. ¿En algún momento se ha planteado dejarlo?

-Hay momentos durante los conciertos en los que creo que no puedo más. La forma en la que me entrego en un show es al cien por cien. He cantado a los tres días de morir mi padre, a los 8 de morir mi hermana. No he dejado de ser lo mejor que puedo ser sobre el escenario. No sé hacerlo de otra manera

-“Deseo conquistar más con otras cosas que no sean el escaparate”, afirmó.

-En este país es muy complicado porque la gente siempre te quiere sacar un pero y hacerte la radiografía. "¿Por qué gusta?" "Algo tendrá que no está bien". Al final, solo he intentado ser como soy. Lo más feo en el mundo es algo postizo. Todo acaba cayendo o notándose. ¡En la personalidad y en el físico!

-¿Habría hecho cambios al ver el pasado con perspectiva?

-Muchas veces. En lo profesional y en lo personal

-¿Pide consejo para tomar decisiones?

-Siempre. Soy muy insegura y me gusta la opinión externa de quienes me gustan

-¿A quién admira?

-Me gusta mucho Silvia Abascal, creo que es una de las artistas más coherentes de este país y una mujer valiente, que ha pasado por un inctus y se preocupa por ayudar a los demás. Me gusta mucho Miguel Ángel Silvestre al que me he aficionado con 'Velvet' y y Messi, como deportista.

-¿Y en lo musical?

-Rihanna me gusta mucho como artista nueva. Beyonce también, menos cuando teatraliza con su vida personal y los que más Coldplay. Son mis héroes. Gente humilde y trabajadora. Su música me seda.

-Tiene una parte gallega, ¿siente morriña de algo?

-Soy madrileña pero mi madre es de Santiago y mi padre de Gijón. De morriña me moría en Miami. Voy en septiembre a recoger mi casa que está en venta y hasta entonces no me desvincularé de Estados Unidos. Casi toda mi dsicografía ha estaod ahí. He vivido en NY en Los Ángeles.

-¿Ha vivido allí mucho tiempo?

-Sí, mucho. A lo mejor más de 10 años entre unas cosas y otras. Desde que era muy joven. Para trabajar es muy bueno porque la gente es muy profesional y no paran a comer, como quien dice. Pero para vivir, no. Siempre digo que cada español se tendría que ir fuera a vivir, para volver con el amor con el que yo he vuelto.

-¿Se siente un icono?

-No sé si tanto como eso. ¡Un icono era Bowie! Pero me gustaría ser recordada y dejar un legado musical. Me mataría el olvido.

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