Mehnai: «La única pretensión de mis canciones es mover por dentro»

Héctor Díaz

La cantautora presenta este viernes en Casyc su tercer disco, 'Red Dragon' | La recaudación del concierto se destinará a la Asociación Española Contra el Cáncer

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Escribía Julian Barnes en 'Amor, etcétera' que en la vida, cada final es sólo el principio de otra historia. Carmen Bartolomé, Mehnai, está empezando la segunda parte de la suya. A partir del momento en el que «llegó el dragón». Un dragón con forma de cáncer que dio la vuelta a su mundo.

Dos años después llega algo más bonito; su tercer disco. La reafirmación de la valentía nacida del miedo. El retrato musical de una mujer menuda, dibujada con mimo, que siempre sigue adelante.

Este viernes, arropada por su banda (Carlos Gutiérrez, Rodri Irizábal y Mario de Inocencio), saldrá al escenario del teatro Casyc (20.30 horas) vestida de guerrera, armada de canciones y dispuesta a emocionar. La recaudación de las entradas se destinará a la Asociación Española Contra el Cáncer.

- ¿Qué forma ha tomado este 'Red Dragon'?

- He tratado de compilar canciones que estaban antes de todo, antes de que llegase el dragón a mi vida y darles la uniformidad de que cuando se te presenta un problema, tienes tus opciones. Por ejemplo, 'Monsters' es una historia personal y no, de alguien a quien le iba la vida muy mal. Tú lo ves desde fuera y animas a esa persona a que luche. Es una canción que no tiene nada que ver con el cáncer, pero para mí puede trasladarse a cualquier padecimiento, físico o psicológico. Son canciones que reflejan tus opciones ante una adversidad.

- Habla de lo que estaba «antes de todo». ¿Cuándo escribió estas canciones?

- Entre 2014 y 2015. Después de eso creo que he hecho una canción, pero tampoco tiene que ver con la enfermedad. Ha habido un momento de caos y temblor. A partir de él no he escrito nada, pero creo que merecía la pena grabar las canciones previas.

- ¿Por qué no ha escrito nada?

- No lo sé. Siempre que he escrito una canción es porque me lo pide el cuerpo. Otra cosa no, pero son totalmente espontáneas. Cojo la guitarra y digo: necesito ponerle voz y música a esto que me está pasando. Ahora es demasiado pronto. Quiero hablar de este tema cuando para mí sea un mal recuerdo. No quiero nombrarlo ahora. Y sin embargo he cogido canciones que no tenían nada que ver y les he dado esa significación. Psicológicamente seguro que algún experto podría explicarlo, pero yo no.

«Si algo me caracteriza es echarle valor hasta cuando las cosas se ponen muy complicadas»

- Será la primera presentación del disco. ¿Cómo están viviendo los momentos previos?

- Con muchos nervios porque necesitamos que salga todo muy bien. Hemos hecho una apuesta muy grande. Nos han prestado el teatro Casyc para este evento y tiene que estar a la altura. Queremos que haya mucha gente para el proyecto que tiene la Asociación Española contra el cáncer en Cantabria (Aecc).

- ¿En qué consiste su colaboración?

- La Aecc presta ayuda de muchas formas. Me decidí por un objetivo concreto, tangible para el público y finalmente la recaudación irá a acondicionar el el piso para la gente que viene a tratarse y no dispone de casa en la región.

- Por si no fuera bastante con sacar un disco, se ha buscado nuevos frentes

- Hay que entender que Mehnai es un proyecto autogestionado, autopromocionado y autotodo. Mehnai es Carmen Bartolomé con una banda impresionante detrás, pero todos los trámites, gestiones y ayudas las realizo de forma personal. Ha habido un momento en el que he llegado a pensar: me queda muy grande, no tengo las herramientas para gestionar todo esto, pero si hay algo que me caracteriza es echarle valor hasta cuando las cosas se me ponen muy complicadas. Y es lo que he hecho. He tirado para delante porque creo que merece la pena.

- ¿Qué respuesta ha recibido?

- Muy buena. Ni soñé que iba a ser así. Estamos a nada conseguir algo importante.

- ¿Le preocupa que todo el disco se interprete en esa clave, sin ir más allá?

- No, porque creo que es un canto a la lucha, no a la enfermedad. Te pasa algo en la vida, pero hay que tirar para delante. Es así. La foto del interior refleja eso. Yo tenía una lucha con un dragón y ahora tengo un dragón que me acompaña. Y no puedes decir que no lo has tenido; está, pero yo sigo adelante. Ese es el mensaje.

- ¿Se ha reconciliado con ese dragón?

- Sí. A través del proceso de pintarlo para el disco. Fue algo muy chamánico, muy mágico o como quiera la gente entenderlo. Para mí fue transformador. Al terminar, Maichak (el autor), me dijo: '¿Le ves? ¿Cómo está?' Estaba calmado. Y a mí se me caían las lágrimas. Me parecía bellísimo. Mis cicatrices no eran bonitas, pero él utilizó cada curva para darle vida al dragón y me pareció maravilloso.

- El conjunto de las imágenes tiene muchísimas fuerza.

- Sí. La foto promocional es de Roberto Anguita. En ella se ve una imagen de mí muy fuerte. Tipo: estoy saliendo de aquí como Daenerys de la Tormenta! (ríe). Y el arte del disco es de Maichak. No puedo explicar con palabras la maravilla que ha supuesto trabajar con él a nivel mental. Le enseñé la foto a mi madre, que es muy estoica, y la vi llorar. Me dijo que era un homenaje precioso a lo que me ha pasado.

Maichak

- Habla de su madre y el disco se lo dedica a su padre.

- Sí, mi padre falleció justo en el periodo en que a mí me diagnosticaron, sin saber lo que me pasaba. Como nos decía un médico: la lotería no os tocará, pero cáncer, todos. Tenemos una amplísima gama de personas en mi familia que lo han sufrido. Unos lo han superado y otros no. Mi padre falleció muy deprisa. Y en ese maremagnum, me diagnostican a mí y a otro familiar. Durante seis meses no había otro tema de conversación que no fuera cáncer, radioterapia, quimioterapia, ensayos, pruebas… Por eso creo que la cabeza aún no se ha asentado. Tras fallecer mi padre, recibí un dinero y decidí que era el momento de grabar mi tercer disco y, desde luego, dedicárselo a él.

- ¿Supuso cerrar un círculo?

- Sin duda. En eso se convierte. Con su fallecimiento consigo crear algo nuevo y que creo que, amén de lo musical, trasciende un poco, que es mi idea, diciendo que te puede pasar algo pero eso no te tiene que limitar.

Los cambios y la banda

- Entre las decisiones que tomó para abordar este trabajo está el cambio de productor. ¿Cuál fue la motivación?

- Para mí Fernando Macaya (productor de los dos discos anteriores) no es solo mi descubridor; es mi amigo y la persona que más me ha motivado a hacer música y hace que siga aquí. Pero a nadie le cae de nuevo que ahora mismo está super ocupado y Mehnai iba a ser un proyecto al que quizá no podría dedicar el mismo tiempo que a los dos anteriores. Hay que tener en cuenta que los produjo pero al nivel de que yo llevaba letra y música y él hacía todo lo demás. Casualmente, Javier García Escudero volvió de Nueva York, se lo propusimos y dijo que sí.

- ¿Ha cambiado el sonido como resultado?

- Sí, porque mi banda también ha cambiado. Ahora son Rodri, Carlos y Mario y la forma en la que hemos llevado las canciones al estudio es totalmente diferente. Yo iba con mi línea y Macaya definía donde iba cada cosa. Ahora las hemos ensayado y hemos ido con lo que teníamos hecho. Las partes de los músicos están creadas por ellos para cada canción. Suena a compendio de todos: a la forma de tocar la batería de Rodri, que es suya, a la magia de Carlos al bajo y luego contar con Mario que es como abrir nuevos mundos.

- ¿Ha encontrado un equipo equilibrado?

- A nivel musical no se puede aspirar a mucho más en esta región. A nivel personal, el viernes quedará demostrado. Hacen un triángulo que a veces yo lo veo un poco desde fuera, cuando se ponen a hablar en plan técnico entre ellos y parece que hablan de la obra de otra persona. ¡Se te va la cabeza!

- ¿Se siente jefa de la banda?

- Soy la jefa de la banda. Pero no hace falta serlo; son unos músicos híper profesionales y que además están muy motivados para que todo salga a la perfección. A veces son ellos los que tienen que decirme; ¡al lío!

- Una mujer al frente de una banda de hombres. Siempre ha estado muy vinculada a cuestiones relativas al género. ¿Qué radiografía hace del entorno musical?

- Creo que está cambiando. Quizá más deprisa de lo que podamos asimilar para mi gusto. A mí siempre me dio miedo que nos fuéramos al otro lado y que llamen a Mehnai porque es una chica. Yo la paridad no la entiendo. Entiendo la oportunidad. Que nos den una oportunidad de constar. Que nadie diga; es una chica. Odio las etiquetas. Lo que quiero que cambie y aunque haya este bandazo de que algunos festivales llamen a mujeres para maquillar la realidad, el proceso, la marea interna , lo que yo noto, va a conseguir acabar con todo esto. Mi generación quizá no lo entienda del todo, pero las siguientes lo asumirán de forma natural. Mujer u hombre, yo necesito hacer música.

Oportunidades y emociones

- Menciona la oportunidad. ¿Cómo andamos de ellas en Cantabria?

- Pues cada vez va a ser más complicado. La Ley de Espectáculos de la que voy oyendo cosas terroríficas, no sé en qué va a quedar. Me da un poco de miedo que se cierren o le pongan espacios a sitios como el Rubicón. No ya sala de fiestas, sino sitios pequeñitos. Que haya que pedir el oro y el moro para hacer un concierto...me da miedo.

- Al final, ¿la perseverancia de los más pequeños ha salvado los muebles durante mucho tiempo?

- Es que aquí, ¿quién vive de la música? Nando Agüeros, Rulo… Profesionales de la música que estén viviendo de esto y ya vayan a salas grandes, hay dos. ¿Qué hacemos todos lo que no somos amateurs, porque realizamos una labor muy profesional, grabados por profesionales con experiencia extensísima, pero que no tenemos difusión porque nos autogestionamos? ¿Dónde vamos a tocar?

- ¿Cómo le explicamos a la gente cuánto cuesta sacar un disco?

- Es un pozo sin fondo. Puedes invertir en tu proyecto y quedarte arruinado. Un amigo me preguntaba si yo vivo de la música y yo le respondí que intento que la música me deje vivir. Que no sea un gasto que me quite de lo necesario. Necesitas tener canciones. Tener músicos que quieran tocar contigo. Contratar un estudio. Ser lo suficientemente profesional para no eternizarte en la grabación y no repetir. Después se masteriza. Más tarde necesitas a alguien que te diseñe el arte y al final se manda a fábrica. Eso es lo mínimo. Después ¿Quieres alguien que te lo distribuya? Suma. Que te lo promocione? Tienes que pagarlo.

DM

- ¿Las canciones son para usted una forma de mandar un mensaje?

- Es una terapia. Por eso ahora mismo, como no tengo nada claro qué decir, no puedo escribir con claridad. Podría forzar pero como no tengo la técnica que tienen otras personas, de inspirarte con lo que venga...Ahora mismo no hay un mensaje que decir y no digo nada. Estoy aprovechando para poder preparar este concierto en condiciones.

- Como titula una de las nuevas canciones, 'I´ve changed my mind', ¿ha cambiado su mente?

- Mi mente da piruetas cada día. Va y vuelve. A veces te sientes super pequeñita, otros no te acuerdas para nada de lo malo. Pero así es la vida. Cuando tienes otro motor; tus hijos, tu pareja, la música...sigues y sigues y no te das cuenta de por donde acabas de pasar. Y sí, mi mente ha cambiado totalmente. Siempre he vivido la vida a sorbos, pero ahora ya es como si no hubiera mañana.

- En ese concierto del viernes habrá mucha emoción

- Es lo que puedo garantizar

- ¿Cuál será el sentimiento dominante?

- Que nadie se espere fuegos artificiales ni a Lady Gaga descolgándose del techo. De manera artesanal, pero en un teatro, con su telón, con sus luces...hemos hecho una apuesta. Vamos a ofrecer un show. No es el típico concierto. Vamos a empezar con algo que realmente a la gente, y pido disculpas desde aquí, les va a hacer llorar. Pero una vez pasado eso, todo será emoción. Lo he dicho siempre. Mis canciones, la única pretensión que tienen es mover por dentro. A la gente no nos gusta, porque nos hace sentirnos mal. No nos gusta emocionarnos. Pero hay que aprender de los griegos. Llorar las penas, respirar y seguir.

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