«Mi vida está escrita en las canciones»

Carmona posa durante la presentación de su último disco, 'Obras son amores'
Carmona posa durante la presentación de su último disco, 'Obras son amores' / ALBERTO BERNÁRDEZ /TESA
Antonio Carmona

Ofrece en la noche del jueves un concierto junto a Sole Giménez en el Festival Intercultural. Carmona dice que los músicos «tenemos que adaptarnos siempre a los nuevos tiempos»

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

«Me gusta la melodía que sale de tu guitarra». Antonio Carmona (Granada, 1965) le canta a su padre, Juan Habichuela, en una postal sonora cargada de recuerdos. «Siempre elegante, con tanta nostalgia». Y de eso hay mucho en su último disco 'Obras son amores' (Universal, 2017).

Por las calles del Albaicín, a la vista inmutable de la Alhambra, se pasea Antonio con su sobrino Juan en un dúo que acompaña plano a plano el resto de su familia en un homenaje sin pena. «Ha sido una forma de despedirlo y tiene que estar contento», afirma su hijo. No es el único. 'Vida' está dedicada a un sobrino fallecido en el mes de marzo. A pesar del duelo intrínseco, el disco rezuma positividad.

Será posible comprobarlo esta noche. Carmona actuará en el Festival Intercultural de las Naciones (22.00 horas) con un fin solidario; la recaudación íntegra del concierto se destinará a Nuevo Futuro y la Cocina Económica. Un fin que encaja bien con el título del disco, una colección de canciones compuestas con gente «con un pulso muy parecido al mío», dice. Ese pulso toma forma de traste, mástil y cuerdas. Las de la guitarra. «Yo estoy todo el rato con ella. Y con el cajón -añade- Son parte de mí». Con Juanes, con Alejandro Sanz o con Álex Cubas ha compuesto para este disco con la guitarra por delante.

«No puedo vivir sin escuchar una seguidilla, unos fandanguillos y una buena rumba»

Dice no darle «muchas vueltas a la cabeza» cuando se trata de la vida, pero algunas más si hablamos del negocio. «Tenemos que estar adaptándonos siempre a los nuevos tiempos; los discos ya no duran nada». Ahora lo que prima, para Carmona, es el show. En el suyo van nueve músicos, un desafío hoy en día. A los habituales se unen sus sobrinos y una de sus hijas, una de las pocas voces que mezcla lírico y flamenco, porque la sangre tira.

En su concierto de esta noche en Santander, habrá además una invitada extra; Sole Giménez, voz de Presuntos Implicados durante muchos años. «Somos amigos desde hace tiempo, pero hicimos más piña aún en 'A mi manera'». Recuerda así el programa de televisión en el que convivió con otros compañeros en formato televisivo. Una experiencia que recuerda como «un premio». Entre cuatro paredes compartió tiempo y canciones con la propia Sole y también con Marta Sánchez, Mikel Erentxun, David de María, Nacho García Vega y Manolo Tena, que falleció poco después. «Íbamos a salir de gira, pero la muerte de Manolo dejó un vacío muy grande y decidimos no hacer nada», recuerda. No reniega de esa etapa y sus ventajas para dar a conocer la música de sus contemporáneos, aunque reconoce que es «difícil enganchar» cuando compites con «un 'Gran Hermano' o una 'Isla de los Famosos'». Cree que el público está «mal acostumbrado» y es difícil encajar la cultura en ese panorama.

Sus raíces

Escuchar a Carmona es alejarse de la rectitud clásica de los palos y viajar a nuevos lares más tropicales. Sus inquietudes musicales le llevan a mojarse los pies en Brasil y poner la mirada en Cuba. «Pero toco con mi guitarra y cuando lo oyes, es flamenco», matiza. Porque su vida es flamenca. ¿Qué significa eso? Que no puede estar sin los suyos y en cuanto termine esta entrevista y vuele hacia Cádiz, le espera su gente. «Llamo a la Niña Pastori, a mis amigos, organizo una cena», explica con entusiasmo. No le puede faltar la mirada cómplice pero tampoco el ritmo genealógico; «No puedo vivir sin escuchar una seguidilla, unos fandangos bonitos, una buena rumba», dice con devoción de creyente en una ciencia tan antigua e inexacta como la música. De raíz pero con miras.

«Me encanta lo puro -cuenta- pero también internacionalizarlo». Desde Granada, cuna y ciudad musical, donde se dan 'artistazos' de flamenco y también de rock. Aparecen Miguel Ríos, Morente, Lagartija Nick... El proyecto Ciudad del Rock que valora positivamente y esa mezcla de música metida en las cuevas y en los bares, siempre con armonía andaluza.

En esa labor de exportación patrimonial ha puesto su propio grano de arena con 16 discos con Ketama y tres en solitario en una carrera que se remonta al año 1985. «Tengo un bagaje con el que no me preocupa ir haciendo cosas nuevas». Se reconoce «valiente» y en un momento feliz. Para quien quiera conocerlo, sólo tiene que escucharlo esta noche en Santander: «Mi vida está escrita en mis canciones», concluye.

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