"Esto es una vocación de pico y pala"

"Esto es una vocación de pico y pala"

Vanesa Martín actúa este lunes en Santander con su disco ‘Munay’

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Vanesa Martin (Málaga, 1980) bromea sobre el recorrido de su gira; “Estamos casi más en el norte que en otro sitio”, afirma. Donde no hay tregua, es en la carretera. Arrancaron en febrero con el disco ‘Munay’ (Warner Music, 2016) bajo el brazo. Y desde entonces, no han parado. Ha viajado con sus canciones por España y Latinoamérica. A Buenos Aires volverá en apenas unas semanas.“Es una cosa loca pero muy agradecida”, dice la cantante, que pone en la ilusión el motor de este ritmo incansable. Esta noche estará en Santander, cerrando los conciertos de la Semana Grande, con India Martínez y Menhai como acompañantes.

Su último single, ‘Te has perdido quién soy’, nació como un poema para terminar convertido en canción “con la que la gente se identifica mucho”. Está incluido en su primer libro, ‘Mujer océano’, porque la creatividad de la malagueña ha ido tomando muchas formas desde que empezó esta aventura de la música. Profesionalmente, hace una década y cinco discos. Pero la historia empezó mucho antes, siendo una niña a la que su padre regaló una guitarra con tan solo seis años. De los primeros acordes y los pinitos en los coros rocieros, fue surgiendo una personalidad expresada a través de canciones. Todas suyas.

El tiempo ha pasado y Martín reconoce que ahora tiene “una experiencia y una seguridad que no tenía”. Además, atesora el “conocimiento de la industria, pero conservo toda la esencia de entonces”, dice. Para ella, ha sido la gente la que ha hecho posible que haya llegado a donde está. En cifras significa haber vendido más de 1 millón de discos en una vocación que considera una carrera de fondo y en su caso, “de pico y pala”.

Quizá la de compositora es su faceta más constante. Las canciones surgen “como corazonadas”. Entre risas hace una comparativa; “es como ver un mueble en una tienda, con otros quince alrededor, pero sabes que quieres ese”.

Compone todos sus temas y no solo. Entre la lista de clientes de sus letras está Pastora Soler, Malú, Sergio Dalma. Sus canciones viajan, buscan un hogar entre disco y disco propio. Se echan a la vida, siempre y cuando le apetezca, eso sí. “Me tiene que emocionar entregarla”, explica.

La más reciente se la ha entregado a Raphael. Ella es una de las jóvenes artistas que han aportado sus canciones al disco ‘Infinitos bailes’. “Intenté meterme en su piel y ha sido una experiencia maravillosa”, dice. “Escuchar una canción mía en su voz es increíble. ¡A día de hoy me sigue sorprendiendo!”. Se confiesa admiradora de Raphael al que define como “un genio, una fiera en el escenario y un maestro”. Si se para a pensar alguien que aparezca en su lista de pendientes para los que escribir, surge un nombre por encima del resto: Luz Casal. “Sería un honor”.

Vanesa Martín es una más de tantas artistas que cogieron su maleta y dejaron la periferia para trasladarse a la capital, donde las agujas del negocio se mueven incansables. En Madrid, una ciudad sin la que ya no podría vivir, se convirtió en asidua del Buhó Real, cantera de muchos compañeros y algunos amigos a los que ve “menos de lo que me gustaría”. Esa formación de sala pequeña y humor de bar (cuando aún se podía fumar), “es una toma de tierra sin trampa ni cartón que te coloca en tu sitio”. Recuerda con positiva añoranza las noches en las que la gente iba descubriendo su música. 30 una noche. 70 otra. Y al final “el problema y el regalo” que representaba tener que buscar una sala mayor.

Martín estudió Magisterio y Pedagogía. Por eso tiene siempre presente que “la música educa”. Le sorprende ver la oleada de gente joven que escucha sus discos, “porque la temática es adulta, incluso difícil” y es consciente de que nos enfrentamos a un panorama en el que los valores chocan entre sí; “lo ganado por un lado se pierde por otro”.

Abordar el tema de la igualdad es complicado. “Se cae por la borda con algunas canciones”, y recuerda a hombres que han hablado para defender ese equilibrio, como Serrat o Sabina. “Tenemos que ser consecuentes con lo que educamos”, sentencia

Rozalén, Bebe o India Martínez, con quien compartirá la noche del lunes en Santander, son para Vanesa Martín ejemplos de mujeres que marcan un territorio y lo defienden a golpe de verso cantado.

Mientras avanza paso a paso, sigue escribiendo, esa actividad que le teletransporta y va atesorando futuras canciones. ¿Cuántas? “¡Suficientes para que me duela la cabeza!”

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