«Si te vuelves ambiciosa empiezan los problemas»

M. Vaquero

Tras cuatro años alejada de los escenarios, Pastora Soler regresa con su décimo disco, 'Calma'

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

A lo largo de la conversación repite en numerosas ocasiones la palabra «disfrutar». Es su mantra. Pastora Soler (Coria del Río, 1978) lanzó en septiembre su décimo disco, 'Calma' (Warner, 2017). El título responde al equilibrio que ha logrado a base de esfuerzo tras tocar fondo. A reordenado sus prioridades y ha podido respirar tras una carrera que comenzó cuando era una adolescente en una caseta de la Feria de Sevilla. Ahora, recuperada, tras ser madre, vuelve a cantar. Se siente feliz y estará en Santander el 5 de mayo.

- Su nuevo disco tiene un nombre muy significativo, 'La Calma'. ¿Ha logrado alcanzarla?

- Si la verdad es que era muy importante porque por primera vez encontré esa paz que necesitaba y se ha convertido en mi lema. Este disco está concebido desde esa calma y era mi reto. Trabajar así, disfrutando cada momento, es mucho más gratificante y más productivo.

- ¿Frenar también es necesario en el camino hacia la fama?

- Sí, quizá para mí siempre ha sido un ritmo muy rápido, sin parar, compaginando el trabajo y los estudios, actuando en mil sitios...A veces, parar y ordenar las cosas y saber que trabajando tranquilamente tienes incluso mejores resultados. Somos demasiados perfeccionistas y delegar en gente, en un buen equipo, y trabajar de una forma distinta a veces es mejor.

- En su anterior trabajo, 'Conóceme' (2013), se planteó un mayor protagonismo del pop. Antes se había acercado a la electrónica. ¿Cómo ha preparado este?

- En este disco he intentado ser muy pura, muy yo. En el anterior, después de Eurovisión, tras 'Quédate conmigo' y abiertos a un público europeo, no había casi nada de raíz. En este ha sido un poco entre esa mezcla de siempre y manteniendo ese sonido de la etapa eurovisiva. Un pop enérgico, con mucha fuerza. Que cada canción fuera surgiendo, contar y transmitir cosas. Hay muchos mensajes positivos después de un momento difícil. El poder de la música está en que las letras te la lleves a tu día a día. Ha salido un disco emocionante, en el que cada canción ha ido caminando con su mejor traje.

- ¿Su balance de ese paso por Eurovisión fue positivo?

- Sí muy positivo. Cuando acepté y me metí ahí era un poco ignorante de todo lo que suponía el movimiento eurovisivo. Lo que todos vemos cuando llega mayo, no refleja realmente el público y lo participativo que es. Lo ven ciento y pico millones de personas en el mundo, es el evento musical más grande de Europa. Para mí fue una sorpresa y una actuación que todo el mundo recuerda. El décimo puesto fue muy bueno y cada día lo valoro más. Se lo he dicho a Alfred y Amaia (candidatos de España este año). El puesto al final se olvida pero una buena actuación se recuerda. Ese es el éxito.

La cantante en Eurovisión
La cantante en Eurovisión

- En su biografía menciona como artista a Celine Dion. ¿Qué otras influencias señalaría?

- Siempre he sido muy fan, de hecho mi cambio de registro de la copla a otros géneros fue por Whitney Houston o Celine Dion, esas grandes voces. Pero también hay grandes artistas nacionales que son referentes, tanto hombres como mujeres. India Martínez, Niña Pastori, Pablo Alborán, Pablo López. Escucho música muy diversas pero mi generación tiene muchísima riqueza.

- Ha tenido colaboraciones con algunos de esos artistas y con muchos otros a lo largo de su carrera. ¿Se hacen amigos en este negocio?

- Por supuesto. Para mí siempre es un regalo juntarse con compañeros a los que admiras. En esta generación, aunque hay mucho de todo, también hay mucho compañerismo, nos han tocado unos tiempos nada fáciles. Antes se vendían muchos discos, había solo dos canales de televisión... Por ejemplo entre las chicas nos apoyamos mucho, porque además nos cuesta mucho más. Ahora que está tan de moda reivindicar, es verdad. Lo que se consiga nos abre camino a las demás. Malú o Vanesa Martín, son amigas, y su éxito son puertas que se abren. También con los chicos.

- ¿El movimiento se demuestra andando?

- En general, no solo en la música, creo que las mujeres estamos consiguiendo mucho porque somos muy trabajadoras y cabezotas. Somos incansables. En la música se ha avanzado mucho. Se han abierto muchas puertas.

- La copla es uno de los géneros donde las mujeres han tenido más protagonismo

- La verdad es que sí. Quizá está más unido a las mujeres. Nunca lo había pensado. Muchísimas mujeres han sido figuras de la copla, que es la raíz de la música española, aunque las letras sean más machistas. Yo me crié escuchando copla pero de acuerdo al tiempo en el que vives hay cosas que ya no cuadran con una, como el tipo de entrega en el amor. Si hubiera nacido hace cien años...

- En estos dos años fuera de los escenarios, ¿qué ha aprendido?

- Muchas cosas. Nunca me había permitido parar. Es necesario entre proyecto y proyecto coger aire y vivir. El tiempo pasa muy rápido. De mis 20 a mis 35 ha pasado como un suspiro. Hay que disfrutar, relativizarlo todo y el trabajo no lo es todo en la vida. He aprendido a tomármelo todo de otra forma. Ser madre te hace aprender mucho, el centro de tu vida ya no eres tú.

- ¿Nos educan para el éxito pero no para sobrellevar la responsabilidad?

- Claro que sí. Creo que también en esta generación hay una gran competitividad, nos preparan para conseguir cosas pero lo importante es lo que dices, el camino, saborear como se consiguen esas cosas. A veces estamos solo centrados en las metas. Damos un paso y queremos más. Nunca consigues disfrutar. Me he dado cuenta de eso. Dedicarme a esto desde los 14 años ya es un reto conseguido.

- ¿Se arrepiente de haber contado todo lo que le ocurrió?

- No, para nada. Para mí compensó mucho contar mi verdad. Y eso la gente lo agradece. Antes de suspender tuve un año de altibajos. Mi público de tantos años se preguntaba qué estaba pasando. Tenía que darles mi verdad. Lo que me estaba pasando. No sabía que se iba a armar tanto revuelo. Llamó mucho la atención. Creo en aquellos días en todos los programas aparecían artistas a los que les había ocurrido.Es un capítulo pasado

- ¿Ha tenido más miedo Pilar o Pastora?

- Pastora. De hecho Pilar veía que su lado personal se estaba viendo mermado. Hablaba la artista que se estaba comiendo a la persona. Cuando dije: lo dejo, empecé como persona

- ¿Ahora ya se entienden mejor?

- Sí, mucho. Mi meta es seguir en ese equilibrio. Tengo una vida súper normal. Con mi casa, mi hija, mi marido y los fines de semana tengo mi lado artístico. No necesito más. Si te vuelves ambiciosa, que nunca lo he sido, empiezan los problemas

- ¿Qué se encuentra ahora el público en sus shows?

- Una de las cosas más gratificantes tras un concierto, o en las redes, que son muy chivatas para lo bueno y lo malo, es que hay gente que acompaña a otros y me escriben diciendo que se han enganchado. Yo siempre he sido artista de ganar público en directo más que en los discos, cuando la gente me conoce un poco más porque soy muy yo. A lo largo de tantos años he cantado tantas cosas...es un concierto ameno y ecléctico. Y creo que la gente lo pasa bien. En teatros hace que la cercanía sea mucho más fácil.

- La palabra disfrutar se repite en su vocabulario. ¿Es su principal objetivo?

- Totalmente. Ese es mi lema. Mi meta. Porque los problemas vienen cuando empiezas a no disfrutar. Este trabajo no puede ser así. Es de comunicar y que fluya. Con sufrimiento eso se acabó. Todo, no solo los conciertos, es para disfrutarlo.

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