Okuda, el señor del Loira

El artista santanderino concluyó ayer el trabajo plasmado sobre la fachada del castillo francés del siglo XIX. / Ink and Movemen

El artista santanderino completa su explosión cromática francesa con la intervención en la fachada de un castillo, de finales del XIX, en la región de Centre Val de Loire

GUILLERMO BALBONASantander

El propio artista habla de madurez, reflexiona sobre la importancia del mestizaje con otras culturas y convierte el viaje creativo en un mapa de geografías coloristas y mutación constante de escenarios. Francia ha sido en las últimas semanas el mural preferido del santanderino Okuda. Una muestra en una nueva galería parisina como exponente de un proyecto neófito. Un gran mural –a 60 metros de altura, el más alto intervenido por Okuda hasta la fecha– en la planta 19 de un edificio del distrito 13 de París. O el diseño para un trampolín sobre el río Sena con motivo de la candidatura parisiense a los Juegos Olímpicos 2024. Esta semana ha completado los frutos de este idilio con el país vecino al concluir su intervención sobre la fachada de un castillo del siglo XIX en el valle del Loira.

Okuda San Miguel ha pasado en pocos meses de intervenciones y muestras en Lisboa, Londres y Estados Unidos, junto con ‘El jardín del kaos’, que exhibió en el Centro de Arte Tomás y Valiente de Madrid, a concebir su particular homenaje a la Mona Lisa que ha vertebrado su primera individual en suelo francés en Adda & Taxie.

Desde el pasado martes su última explosión cromática se ha traducido, de la mano de By Night Gallery e Ink and Movement, en su intervención en un castillo ubicado en el departamento del Loiret en la región de Centre Val de Loire, gracias a la invitación de Urban Art París, en el contexto del festival LaBel Valette en Pressigny-les-Pins. Su acción ‘Skull In The Mirror’ ha dado nueva vida a esta construcción, «abriendo de paso un nuevo capitulo en su historia». Adquirido por republicanos españoles en los años 30, el castillo pasó a ser dominio del régimen franquista durante la Guerra Civil. La Valette se convierte después en un colegio y en un centro de vacaciones para niños, hasta que en 1986 comienza a ser abandonado; en 2012 pasa a ser adquirido por el Ayuntamiento local y una empresa privada.

Okuda San Miguel (Santander, 1980), convertido ya uno de los grandes referentes mundiales del ‘street art’, ha calificado su muestra paralela, en la galería parisina, como «el trabajo de estudio de un artista urbano». Okuda, quien recuerda que lleva «4 o 5 años reinterpretando a los clásicos», viajará en breve a Bucarest, Luxemburgo, Hamburgo o Múnich para plasmar sus nuevos proyectos.

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