Orallo, entre la tierra y el puerto

Orallo, entre la tierra y el puerto
Roberto Orallo

La galería Estela Docal, que prosigue su intensa programación tras su participación en ferias, y el Palacete del Embarcadero, exhibirán su creación en octubre y febrero, respectivamente

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

Regresa entre eclipses, mirillas y aterrizajes. Es un pintor que siempre ha mirado a la tierra y al cielo y entre ambos ha trazado un abismo de humanidad y un refugio de arte. Entre dibujos y técnica mixta Roberto Orallo (Santander, 1947) rompe este otoño un paréntesis y un silencio prolongados durante los cuales ha vivido en la intimidad del trabajo del taller. Su figuración narrativa, la ficción acogedora y la pasión compartida de su pintura vuelven en una doble comparecencia privada e institucional a través de un doble escaparate artístico: la galería Estela Docal y el Palacete del Embarcadero.

De obra extensa y popular, de estilo y concepción plástica inconfundibles, el ser humano vertebra la trayectoria de Orallo reflejada tanto en huellas surrealistas, como cubistas y expresionistas según etapas y series. Su continua investigación de las corrientes pictóricas le ha llevado a crear un carácter propio reconocible. Pintor de series, su creación parte de 1972 y se integra a un estilo único dentro del neoexpresionismo figurativo. Sus pinceladas han recorrido galerías nacionales e internacionales.

El universo de Orallo, que siempre ha transitado otros territorios culturales como el libro, el arte público, la calle, los murales, la solidaridad y lo político y comprometido, se desplegó por última vez hace casi dos años a través de varias 'Perspectivas en el tiempo'. Veinte años y 120 obras conformaron las cifras de esa comparecencia que pasó por ser su primera individual en Torrelavega.

Mi puerto’. De Cádiz a Santander, Orallo vuelve a centrar su composición en la cabeza humana pero esta vez inmersa en la arquitectura portuaria. El Palacete mostrará esta nueva serie en 2018.
Mi puerto’. De Cádiz a Santander, Orallo vuelve a centrar su composición en la cabeza humana pero esta vez inmersa en la arquitectura portuaria. El Palacete mostrará esta nueva serie en 2018. / Roberto Orallo

Miradas y formatos diversos, piezas representativas y una significativa selección de creaciones exhibidas en el CNFoto. La visión del artista sobre la imagen humana ha atravesado siempre su mirada sobre el mundo. El poeta Alberto Santamaría, con motivo de la muestra que el artista santanderino protagonizó en la Biblioteca de Andalucía en Granada, bajo el epígrafe de 'Compañeros de viaje', subrayó que en Orallo subyace «una celebración que late tras el importante trayecto de la obra de un pintor que ha creado su propio mundo, su propia lengua dentro de nuestra lengua». Un artista que «escribe dibujando y pinta expresando su propio y personal lenguaje, siempre amable y a veces de trazo duro. Él plasma en sus lienzos lo que siente y lo que piensa, y no deja de pensar para sentir y crear».

La galería santanderina Estela Docal, que tras participar con éxito en diversas ferias este año prosigue su intensa programación, inaugurará el próximo 5 de octubre la exposición de Orallo. Dibujos y obras de formato 60 x 60 junto al gran díptico de 2012 de la citada muestra andaluza coparán la comparecencia.

Y en 2018, el próximo 7 de febrero, el artista en otra de las grandes citas con su obra de los últimos años abrirá la temporada del Palacete del Embarcadero con 'Mi puerto'. Junto a una veintena de dibujos la exposición estará centrada en doce obras que expresarán toda esa iconografía de dos querencias del creador fundidas en la figura humana y la arquitectura portuaria.

La temática, el dominio espacial y la técnica a emplear se expresan en su obra de grandes formatos, dípticos, trípticos y polípticos, amén de espacios públicos. Docente, profesor y catedrático durante 34 años en el Instituto Santa Clara, donde ancló su espectacular 'Metamorfosis', Orallo firmó su primer mural en 1981. Años después, ganó el concurso público para pintar la torre del Rhin, hoy Maremondo. Antes, el coleccionista y mecenas Víctor Merino le encargó una barrica para la Bodega del Riojano. Hoy en día, entre otros sitios de la comunidad, asoman también obras murales suyas de óleo sobre lienzo en el restaurante Annua.

La luna en la tierra. Eclipses, aterrizajes, mirillas...En Estela Docal las últimas creaciones del pintor y un guiño a la pintura de libro de 2012 vertebrarán su regreso al escaparate expositivo santanderino.
La luna en la tierra. Eclipses, aterrizajes, mirillas...En Estela Docal las últimas creaciones del pintor y un guiño a la pintura de libro de 2012 vertebrarán su regreso al escaparate expositivo santanderino. / Roberto Orallo

A sus rostros, cuerpos, azoteas, ventanas, contemplación, soledad, espejos, catarsis... suma ahora sus lunas en la tierra que Estela Docal mostrará este otoño. Un paisaje diferente con el hombre como nexo. Y el próximo año, grúas, estructuras metálicos, perfiles industriales y marinos, horizontes confundidos entre objetos y criaturas humanas, en una serie de retablos de cabezas sumergidas en lo portuario.

El universo seriado del pintor siempre ha mostrado muchas caras que confluyen todas en el hombre. En lo formal las miradas y formatos han sido diversos pero tras ellos asoman, como lo harán en esta doble comparecencia, piezas sorprendentes que irradian el interés del artista por descifrar el carácter de humanidad dolorida presentes en sus perfiladas figuras. Entre la contemplación y el ensimismamiento reflexivo es donde fluye la esencia de sus texturas y sus categorías imaginarias. Una constante plástica que Orallo ha frecuentado durante su coherente trayectoria de pintor de más de cinco décadas. Orallo no ha cesado así en su carrera expositiva desde los años setenta. De Cádiz a Barcelona, Francia, Portugal, Alemania, México, Japón, EE UU o Bélgica han acogido sus trabajos a través de galerías y ferias.

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