La poesía de Toñy Pozueta y los dibujos de Lucio de la Fuente se funden en un libro

La poesía de Toñy Pozueta y los dibujos de Lucio de la Fuente se funden en un libro

La obra, que lleva por título ‘Cien poemas con arte’ y que se presenta hoy en el Ateneo santanderino, es un homenaje al amor y a la familia

ROSA RUIZSantander

‘Cien poemas con arte’, el libro que se presenta hoy, lunes, en el Ateneo de Santander es un homenaje a la vida y al amor. A la familia, a la pareja, a la literatura y también a las artes plásticas. Lo firman Toñy Pozueta, la autora de los versos, y su marido el pintor y escultor Lucio de la Fuente fallecido el pasado mes de enero y creador de las ilustraciones. Se trata también de una obra muy original porque los textos, que se presentan editados con una bonita caligrafía, están acompañados de cientos de dibujos que al artista le iban inspirando las palabras de su esposa había escrito. El poemario que ahora ha visto la luz de la mano de la editorial viveLibro es el gran proyecto de esta pareja que esta tarde, a las 19.30 horas, presentarán la autora y Fátima de la Fuente, la menor de sus cuatro hijos.

Toñy Pozueta nacida en Mercadal (Cantabria) y maestra de profesión empezó a escribir poemas desde bien niña y aún hoy, ya abuela, sigue necesitando la literatura como forma de expresarse y de buscar la belleza a través de las palabras. «Todavía me acuerdo que de pequeña mi padre me regañaba porque me pasaba horas escribiendo y tenía miedo de que cansara mucho la vista», recuerda. Pero no dejó de hacerlo y la poesía, según explica, «me ha acompañado desde entonces».

Un buen día su marido y ella decidieron reunir en un libro algunos de esos poemas. Ella, recuerda, tenía el trabajo hecho, su esposo, en cambio se puso a dibujar y lo hizo con una gran pasión y devoción. «Su motivación era tan grande que un día le dije: lo ilustras tan bonito, tan bonito, que luego nadie va a querer leer los textos». Y el resultado es una obra de arte, un diálogo entre poesía e ilustración con un gran número de referencias a Cantabria, a sus paisajes , a la escuela, a la vida cotidiana. «Cada poema es un cuadro único y un reflejo de mi misma», afirma Toñy Pozueta quien asegura que el objetivo que se mercaron era fusionar y complementar los dos tipos de creación artística que convivían en su casa. Recuerda aquellos días con gran emoción y, sobre todo, destaca lo gratificante que fue compartir esta tarea con él. «Disfrutamos mucho trabajando codo con codo pues siempre nos lo tomamos como una diversión. La idea de llegar a cien poemas para poder publicarlo nos parecía una quimera, así que si me he animado finalmente a hacer esta presentación pública es también como homenaje a él. Lucio fue el mejor hombre que podía encontrar», señala.

Lucio de la Fuente, graduado en Artes Aplicadas y profesor de dibujo durante 35 años en el colegio de San Agustín es el autor, entre otras obras del monumento a la maestra rural de Polanco. En la juventud fue autor de veinte cuadernos de caligrafía de la editorial Edelvives, un tipo de letra que eligió para los transcribir en este libro los poemas de su pareja.

También coincidieron otros factores para que me decidiera a su publicación, explica, «Siempre he dado prioridad a mi familia. El bien más preciado para mi. La mejor inversión de mi vida, han sido mis cuatro hijos. A ellos me he dedicado en cuerpo y alma, compaginando su cuidado con la enseñanza, mi otra gran pasión. Así que en momentos muy contados he podido recrearme con la escritura y hasta hace poco ni me planteaba que mis poemas vieran la luz». Sin embargo, reconoce que en la poesía ha encontrado la mejor forma de exteriorizar todos los sentimientos que le provocan las cosas que la rodean. «En este libro aparecen algunas de mis vivencias, de los paisajes que me han rodeado, que son maravillosos, y también toco temas sociales. Distintas cosas que por un proceso interior y en determinado momento he sentido la necesidad de sacar. Escribir, la verdad, es una buena terapia».

Ahora se dedica más a la literatura. «El tiempo ya no es un problema para mi y puedo ejercer de abuela a la vez que escribo cuentos e incluso un diario para mis nietas. Quien sabe, ahora que me he animado a lo mejor me planteo publicar un libro de cuentos. Mis hijos no paran de animarme», confiesa.

Como maestra con gran vocación se le pregunta si es difícil inculcar la lectura a los niños y ella sostiene que si desde pequeños se les acostumbra a leer un poco cada día, al final adquieren el hábito. «Los niños son esponjas secas, se van empapando, por eso es bueno que la elección de los libros sea entre educativos y entretenidos a la vez. Bien es verdad, que en la actualidad disponen de otros medios, pero hay que saber dosificarlos», concluye.

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