Brie Larson, joven estrella con luz propia

Brie Larson, en 'La habitación'.
Brie Larson, en 'La habitación'. / Archivo
  • Premiada en los Bafta, la protagonista de 'La habitación' puede hacerse con el Oscar a la mejor actriz con solo 26 años

Frescura, hondura, belleza y talento a raudales. Son las armas de Brie Larson, que irrumpió como un huracán en la carrera de los Oscar y que puede obtener su primera estatuilla con solo 26 años. La industria no ha dudado en etiquetar como la nueva Jennifer Lawrence a esta actriz y cantante. Su sonrisa derrite a la cámara pero es capaz de conmover almas con un dramón como 'La habitación' por la que aspira al Oscar a la mejor actriz, un galardón que se llevó ya en los premios Bafta en el Reino Unido por el mismo papel.

Larson era una total desconocida para el gran público, pero es la favorita y puede arrebatar el Oscar a figuras como Cate Blanchett, Saoirse Ronan, Charlotte Rampling o la propia Jennifer Lawrence. Si lo logra, confirmará que ha cambiado la suerte que le dio la espalda en su efímera carrera como como cantante y en sus inicios como actriz infantil.

Encarna Brie Larson lo que en Hollywood se llama 'The Next Big Thing', la próxima gran estrella, cuya potente luz eclipsa a la de sus antecesoras. Define a la perfección a esta beldad rubia y de carácter indómito, una vegana militante ajena a los estereotipos de la fábrica de sueños, que empezó muy jovencita y con traspiés y fracaso en la música. Quizá siga ahora el camino de Jennifer Lawrence y, con el Oscar en casa, se convierta pronto en una de las mejor pagadas de Hollywood.

La crítica internacional se ha rendido ante su interpretación en 'La habitación'. Gracias a su papel, Larson obtuvo ya el premio a la mejor actriz en los Bafta y el de la National Board of Review. La película ganó el gran premio del público en el Festival de Toronto y también le valió a Larson el Globo de Oro.

Fracaso musical

Brianne Sidonie Desaulniers es el verdadero nombre de la actriz, nacida el 1 de octubre de 1989 en Sacramento (California). Hija de quiroprácticos, el francés de su familia fue su primera lengua y tomó su apellido de uno de sus abuelos cuando quiso dar el salto al cine. Buscó el trampolín de la tele con una fugaz aparición en los anuncios del show de Jay Leno. "Di mi vida en ese papel. Me habían rechazado tantas veces que fue el primer sabor a victoria que tuve", ha contado a la revista 'Vanity'. Su carrera estaba en marcha y rodó 'Schimmel', una serie de televisión. Pero la mala suerte quiso que no se emitiera jamás, ya que a su protagonista, Robert Schimmel, le diagnosticaron un cáncer nada más comenzar el rodaje.

Brie no se amilanó. Probó suerte en la música y con 14 años lanzó 'She Said', una canción que funcionó bien y animó a Universal Music a contratarla para lanzar un disco, 'Finally Out of P.E.', con algunas canciones compuestas por ella misma. Apenas vendió 3.500 copias y de nuevo sintió la amargura del fracaso.

La pelicula 'Scott Pilgrim contra el mundo' sería su rescate en 2010. Como la serie 'United States of Tara', 'Don Jon', 'Infiltrados en clase', 'Ahora o nunca', 'Y de repente tú'. Pero donde destacó de veras fue en películas independientes como 'Las vidas de Grace' donde reveló el potente registro dramático que le franqueó el paso a los grandes estudios.

Su talento ha estallado con su papel de Joy Newsome, 'Ma', en 'La habitación'. Dirigida por Lenny Abrahamson, la película cuenta la escalofriante historia de Jack, un crío de cinco años cuyo mundo se reduce a la minúscula habitación en la vive encerrado con 'Ma', su madre, que lleva siete años secuestrada en ese cubículo al que entró con 19. La actriz preparó el rodaje encerrada en casa con una dieta que la dejó en los huesos, sin lavarse el pelo ni la cara y ni dejar le rozará un rayo de sol.

Brie Larson profundizó en los efectos del abuso sexual con un psiquiatra y buceó en su pasado, ya que vivió en un espacio igual de claustrofóbico. Cuando sus padres se separaron, se mudó con su madre y su hermana a Los Ángeles. El diminuto estudio que alquilaron para unos días acabó siendo su único hogar. Como en la película, su mundo de reducía a aquella habitación. "Todo lo que tenía eran unos vaqueros, algunas camisetas y un par de Converse naranjas, además de una cama plegada contra la pared. Pero lo recuerdo como el momento más maravillo de mi vida: sólo yo, mi mamá y mi hermana, haciendo lo que queríamos" ha contado.

Ahora es una estrella en ascenso sin un solo hueco en su agenda. La veremos pronto en 'Skull Island', la nueva versión de King Kong junto a Tom Hiddelston y Samuel L. Jackson. Su consagración podría llegar con la adaptación de 'El castillo de cristal', las memorias de Jeannette Walls, un papel soñado para muchas actrices y en el que sustituirá, precisamente, a Jennifer Lawrence.