«Veréis mi lado gamberro»

María Casado deja 'Los desayunos de TVE' para ocuparse de la franja matinal de la cadena. :: tve
María Casado deja 'Los desayunos de TVE' para ocuparse de la franja matinal de la cadena. :: tve
  • María Casado toma el relevo a Mariló Montero en 'La Mañana de La 1'. Tendrá que cambiar las zapatillas por los tacones, «mi problema con ellos viene de lejos»

La última vez que Mariló Montero revolucionó las redes sociales fue cuando anunció en junio su marcha de 'La Mañana de La 1' después de siete años al frente del programa. Desde ese momento, TVE se puso manos a la obra para buscar una profesional con la que llenar el hueco que dejaba la navarra. Y partir de hoy (de lunes a viernes, a las 10.05 horas), María Casado (Barcelona, 1978) toma los mandos del programa. La periodista se siente como «en un cole nuevo» y ha tenido que dejar el edificio de Torrespaña, donde se grababa 'Los Desayunos', para mudarse a Prado del Rey. Su primera pregunta: «¿Dónde hay un enchufe para mi coche eléctrico?».

Como una niña en una clase nueva, ¿no?

Esa es la sensación que tengo estos días. El que ve la tele no es consciente de que los programas informativos de TVE y los de entretenimiento se hacen en edificios distintos. Entonces, cuando te cambias, sientes que estás en un cole nuevo, con otros compañeros y una forma de trabajar distinta.

¿Su primera pregunta en Prado del Rey ha sido para buscar un enchufe?

(Carcajada) Yo conduzco un coche eléctrico y necesito cargarlo, así que esa fue mi gran preocupación cuando llegué. Y lo encontré, ¿eh?

Ahora va a poder desayunar un par de horitas más tarde.

Es un alivio. Cuando presentaba 'Los Desayunos' me tenía que levantar a las tres de la mañana y ahora puedo hacerlo a las cinco. Son muchas horas y más con este horario de lechero.

¿A la tele hay que ir bien desayunado?

Yo soy de estar comiendo prácticamente todo el día, siempre tengo hambre. A mí me gusta bajar al plató después de haber desayunado bien. A ver como lo hago para poder picotear durante el programa (risas).

¿Vamos a ver su lado más gamberro?

El más gamberro y payaso. Yo ya he enseñado la patita en algunos momentos puntuales cuando he tenido la oportunidad como en 'Telepasión' o en la 'Gala Inocente', que te permiten estar menos encorsetada que en los informativos. Espero que en 'La Mañana' se vea eso, que esté tranquila y relajada, porque ya tendría la mitad del trabajo hecho.

¿Rigor y humor pueden ir de la mano?

No creo que estén reñidos. Tengo la teoría de que cada vez que he trabajado a gusto con algún equipo eso lo ha notado el espectador. Lo importante es crear un clima positivo porque trabajamos con mucha presión.

Las predicciones de Mariló

Creo que algún problemilla ya ha tenido con los tacones en los programas.

Pero eso no viene de ahora, sino de lejos. En mi vida diaria, soy de utilizar zapatillas. Solo me ponía tacones en determinados momentos, como una cobertura de elecciones. Así que, por una cuestión práctica, para presentar 'Los Desayunos' no me vestía de cuerpo entero, llevaba vaqueros y zapatillas. Ahora eso tendrá que cambiar.

¿Y por qué no salir a presentar en zapatillas?

Claro, las mujeres de hoy en día no siempre llevamos tacones. Yo no tengo ningún problema con eso y de hecho lo haré algún día.

¿Qué consejos le ha dado Mariló Montero?

Me ha dado la enhorabuena y me ha dicho que disfrute mucho. Recuerdo una conversación que tuvimos hace un año en la que me decía convencida de que yo iba a presentar este programa cuando ella se fuera.

¿Cree que antes de 2017 dará la noticia de que hay Gobierno?

Es de lo que vamos a estar más pendientes, llevamos así desde la temporada pasada y no cambia la cosa.

Lo que se tenía callado era que se presentó al casting de 'Operación Triunfo'.

(Risas) Aquello empezó como un juego, yo en aquel entonces estaba en Radio Nacional en Barcelona, en el informativo de la noche, justo el año del boom de 'OT'. Mis compañeros me animaron a apuntarme ¡y no sé cómo acabé haciéndolo! Fui pasando fases y noté que se me estaba yendo de las manos, no había dicho ni mú a nadie. Llegué hasta la última fase... como anécdota es muy divertida.