Entre el mar y la carretera

El fuerte oleaje complicó la competición a los más pequeños, que tuvieron que esforzarse más.
El fuerte oleaje complicó la competición a los más pequeños, que tuvieron que esforzarse más. / Antonio 'Sane'
  • La 27 edición del Triatlón Ciudad de Santander reúne a más de 100 niños

Los más pequeños lo pasaron un poco peor que los mayores en las aguas del Cantábrico. "Es la única pega que podemos encontrar al pasado domingo, un día que fue espléndido para celebrar la 27 edición del Triatlón Ciudad de Santander con más de 100 niños", destaca el presidente de la Federación Cántabra de ese deporte combinado, Federico Campuzano.

Los más pequeños, prebenjamines, recorrieron 100 metros en la segunda playa de El Sardinero, siempre custodiados por operativos de la Cruz Roja y Protección Civil. Después, dos kilómetros en bicicleta y 500 metros a pie. Vencieron Marco Esteban (Triatlón Castro Urdiales) y Marina Porras (Camargo Astillero). Benjamines y alevines salieron juntos, aunque recorrieron distancias diferentes. Los primeros 200 metros a nado, cuatro a dos ruedas y uno a carrera. Los alevines tuvieron que superar los 300 metros en el agua, los siete en bicicleta y el kilómetro y medio de carrera. Vencieron en benjamines Mencía Maruri (Duatlón Polanco) y Miguel Flor (Camargo Astillero). En alevines fueron primeros Meco San Miguel (Polanco) y Claudia San Justo, que compite sin club.

"Todos los ganadores fueron cántabros y eso es algo que nos enorgullece porque sí que acudieron competidores de otras zonas", remarca Campuzano. Los cadetes salieron con los absolutos para comenzar con 750 metros de natación, 15 kilómetros en bicicleta en un circuito cerrado en la S-20 y tres kilómetros a pie. Vencieron Denis Porras (Camargo Astillero) y Miriam Bergar (Polanco). Por equipos, el triunfo fue para el Duatlón Polanco, seguido en el segundo puesto por Camargo Astillero, y en el tercero por el Club Cántabro. La cuarta posición fue a parar al Triatlón Castro.

"Lo mejor de todo fue el día, que resultó espléndido para la competición. Todas las categorías disfrutaron de un circuito cerrado y de una jornada sin incidencias". "Personalmente, son este tipo de jornadas las que me animan a continuar en la presidencia de la Federación", señala Campuzano, quien se enfrentará el próximo noviembre a nuevas elecciones. "Creo que voy a ganar de nuevo porque ya he visto las candidaturas que se presentan. Creo honestamente que lo tengo fácil, pero también digo que va a ser la última vez que me presento", destaca. "Las cosas han cambiado mucho y el deporte ya no es el que era. Ahora la gente va a ganar por encima de todo. Se ha perdido el compañerismo de antaño. Si sigo, lo digo de verdad, es por los niños".

El futuro de los mejores

Según dice, las expectativas de futuro son halagüeñas. "Hace años, cuando yo competía, éramos los mejores de España. Luego el nivel cayó, porque es cierto que en otras comunidades se ha invertido mucho en las escuelas y aquí no tenemos; aunque los clubes hacen un trabajo excepcional con los niños". Visto el nivel de los más pequeños este fin de semana, el futuro parece garantizado para este deporte en Cantabria, incluso pese a lo sacrificado de su preparación, que implica a tres disciplinas que requieren de mucho tiempo e inversión.

"Me parece que hay unos cuantos que están a muy buen nivel y van a dar mucho que hablar en los próximos años. Algunos, de hecho, a la vuelta de tres o cuatro años empezarán a sonar en los periódicos, seguro", confía Campuzano. El gran día para todos ellos llegará el próximo 11 de noviembre, cuando la Federación celebre su fiesta anual para otorgar los premios a los mejores del año.