La Albericia, hasta 2028

Instalaciones Nando Yosu, con los dos campos de césped artifical al fondo.
Instalaciones Nando Yosu, con los dos campos de césped artifical al fondo. / :: Roberto Ruiz
  • Después de que Racing y Ayuntamiento agilizaran la firma, la FCF puede efectuar una reparación que ha corrido riesgo por un cisma abierto con el Consistorio por la liga de fútbol 7

El Racing se entrenará en La Albericia al menos hasta 2028 y podrá invertir, si alguna vez recupera la liquidez, en las instalaciones, una vez asegurada su continuidad. Este es precisamente el motivo por el que el Ayuntamiento de Santander ha impulsado la inmediata renovación del convenio a pesar de que el actual finalizaba a finales de 2018. La causa de esta rápida renovación del convenio está en las malas condiciones de los campos de césped artificial de las Instalaciones Nando Yosu, que incluso han resultado determinantes, a juicios de varios técnicos del Racing, en las graves lesiones consecutivas de dos jugadores de la cantera.

Su reparación es ya urgente, pero en las oficinas de los Campos de Sport continúa la economía de guerra, así que el Racing acudió en busca de ayuda a la Federación Cántabra de Fútbol y al Ayuntamiento, como titular de las instalaciones. Ya el año pasado se comenzó a abordar la posibilidad de que ambas instituciones asumieran las obras, amparados en el hecho de que estos campos de hierba sintética se destinan no al primer equipo, sino a las categorías inferiores y al uso de otros clubes de Santander.

Además, la FCF tiene previsto utilizar las instalaciones para diferentes actividades, fruto de la buena sintonía entre ambas entidades que debía conducir -y justificaba, además- estas inversión federativa en la infraestructura verdiblanca.

Sin embargo, en la Casona no había habilitada una partida, de modo que la Federación se ofreció a asumir el coste de la reparación de ambos campos siempre que se asegurara la renovación del convenio, para no correr así el riesgo de que a los dos años se diera otro uso a los terrenos haciendo así inútil este esfuerzo económico, que se calcula en 320.000 euros.

Las lesiones de los canteranos han evidenciado el problema y empujado a Racing y Ayuntamiento a firmar un documento en el que ya trabajaban desde hace meses. Consecuencia una vez más de la situación atípica que vive una sociedad aún lastrada por una gestión, la de Pernía y Harry, que también ha afectado a los campos 3 y 4, sin mantenimiento durante sus mandatos.

Ahora, y siempre que se cumpla la hoja de ruta prevista, la Federación Cántabra de Fútbol debe llevar a cabo unas actuaciones que llegaron a correr peligro durante el día de ayer. Porque una vez solventado el principal escollo tanto Racing como Ayuntamiento se vieron envueltos en el enfrentamiento que la liga de fútbol 7 mantiene con la Federación Cántabra.

El presidente de la FCF, José Ángel Peláez, ya ha tomado medidas contra esta competición por no estar federada, haber permitido la participación de futbolistas federados con el consiguiente riesgo o agravio para sus clubes y no contar tampoco, siempre según la misma fuente federativa, con una mutualidad. Una de las medidas pactadas entre Federación y Ayuntamiento fue impedir el alquiler de las instalaciones municipales para la competición al no cumplir, siempre según la institución, los requisitos necesarios. Sin embargo, este último fin de semana se han alquilado a título particular, algo que el Consistorio no podía impedir a efectos legales, lo que ha provocado el malestar de la Cántabra y amenaza con abrir una guerra que frustre la operación de las Instalaciones Nando Yosu. Todo porque a escasos metros, en el Complejo Municipal Ruth Beitia, se disputaron de nuevo este fin de semana partidos de fútbol 7.

«Quizás algunos se pregunten cómo es que han jugado hoy -por el domingo- en el Complejo de La Albericia si, como yo había anunciado, el Ayuntamiento se lo había prohibido. La explicación es sencilla, Esteban -Nanfro, organizador de la competición- no ha aceptado la resolución municipal y han ido por detrás alquilando las instalaciones a nivel particular. Luego, podéis comprobarlo, ha borrado de vuestros partidos el sitio donde habéis jugado en el Complejo. Y yo me pregunto, si todo lo tiene legal, ¿por qué borra ese dato?», publicaba el domingo Peláez en redes.

Como respuesta a este problema, el presidente de la Federación Cántabra de Fútbol, que ya estaba en desacuerdo con la duración del contrato -propuso que se renovara por veinte años-, sopesaba como medida de presión con no reparar las instalaciones verdiblancas. Una hipótesis completamente factible, porque ni Ayuntamiento de Santander ni Federación tienen obligación de mantener los campos.

A última hora de la tarde de ayer una se desbloqueó la situación después de que el Ayuntamiento, siempre según Peláez, prohibiera la celebración de la citada liga en sus instalaciones. Solventado este último problema, la reparación de los campos 3 y 4 debería llevarse a cabo con bastante celeridad, puesto que los equipos de fútbol base ya disputaron sus partidos de este fin de semana en el campo de Monte.

La firma

Polémicas al margen, el Ayuntamiento de Santander y el Real Racing Club firmaron ayer por la mañana el convenio por el que se amplía por diez años más la cesión de las Instalaciones Nando Yosu, «dando así vía libre a la reparación inmediata de los campos 3 y 4 de hierba artificial por parte de la Federación Cántabra de Fútbol», según reza textualmente el comunicado de prensa publicado desde la Casona.

El alcalde, Íñigo de la Serna, y el presidente del Racing, Manolo Higuera, rubricaron la prórroga del convenio de 2008, que se encuentra en vigor hasta finales de 2018, por diez años adicionales, de manera que, con el acuerdo suscrito, este período llegará hasta que acabe el año 2028. Este contrato era heredero a su vez del convenio primigenio, firmado en 1978.

Según confirma la nota de prensa municipal, «el Racing había trasladado al Ayuntamiento la necesidad de ampliar el acuerdo sobre el uso de las instalaciones deportivas municipales con el fin de que la Federación Cántabra de Fútbol pudiera cumplir con su compromiso de reparar los dos campos de hierba artificial, unos trabajos que podrá acometer ahora de forma inmediata».

El alcalde ha anunciado también su «voluntad de agilizar los permisos necesarios, una vez que ya está aprobado y firmado el convenio, para el inicio efectivo de los trabajos de mejora por parte de la Federación». De hecho, el alcalde asegura a través del comunicado que «ha sido un procedimiento de mayor complejidad que la tramitación de un nuevo convenio, al tratarse de una ampliación con carácter extraordinario, cuando aún existe un convenio vigente hasta finales de 2018, lo que ha exigido ampliar informes de los servicios técnicos municipales para fundamentar dicho acuerdo».

Reacción

La firma del convenio ha encontrado el apoyo de la oposición, encabezada por el socialista Pedro Casares. El secretario general y portavoz municipal felicitó ayer al Racing por la firma y se alegró de que «por fin» se puedan iniciar las obras en las instalaciones «que necesitan ser reparadas cuanto antes para permitir la práctica de deporte en buenas condiciones», pero quiso mandar también un mensaje al equipo de gobierno calificando de «urgentísima» la firmara de un convenio «que estaba demorándose mucho» poniendo «en riesgo la seguridad de quienes hacían deporte, como vimos la semana pasada con la lesión de dos jóvenes». En este sentido, sostiene que ha sido la presión social la que ha obligado a adelantar la firma.