El adiós de la más grande

Ni las lesiones ni la apatía han podido con una carrera de éxito incontestable

José manuel abascal
JOSÉ MANUEL ABASCAL

Estoy convencido de que durante estos días se nos acabarán los adjetivos, los elogios y las buenas palabras para describir la carrera de la que ha sido, sin duda alguna, la mejor atleta española de todos los tiempos. Ruth Beitia es por méritos propios una leyenda viva del atletismo nacional y, por supuesto, del cántabro. Y como tal debemos reconocerla.

Estos últimos años de carrera deportiva han sido para Beitia una prórroga con un sabor insuperable. Cuando parecía que su trayectoria profesional se acercaba al final ha sido precisamente cuando la impresionante atleta ha sacado lo mejor de sí misma para regalarnos competiciones inolvidables.

Ruth ha sido una deportista con una bestial capacidad para competir. Su frialdad y su capacidad para calcular su momento en la competición han sido admirables. Desde la distancia del espectador, parecía que aquella mujer que se enfrentaba al listón junto a las mejores del mundo no dudaba jamás ni de sí misma ni de su fiel entrenador, Ramón Torralbo, un hombre al que la palabra entrenador se queda corta. Espero estas palabras sirvan también como un merecido homenaje para él.

Se va una competidora fría y calculadora que sin embargo en el trato cercano ha sido siempre un ejemplo de cercanía, especialmente con los más jóvenes, lo que demuestra su amor por este deporte y su interés por fomentarlo. Su simpatía con todo aquel que ha tenido la oportunidad de conocerla es otro ejemplo de su carácter.

Ruth Beitia ha sido 29 veces campeona de España. 29 veces. Eso habla de una carrera de éxito incontestable y de una longevidad al alcance de muy pocos, ya que ni las lesiones ni la apatía la han alcanzado. Ella ha seguido ganando insaciable. Luchando por mejorar sus marcas día a día. Ni que decir tiene que ha batido en innumerables ocasiones su propio record de España. Una barbaridad de atleta.

Si alguno duda de lo que digo, solo tiene que visitar la tabla con sus resultados y trayectoria de su RFEA o incluso de Wikipedia. Inabarcable.

A nivel internacional ha conseguido colgarse 16 medallas entre Europeos, Mundiales y Juegos: un oro olímpico en Río 2016. Uno, que sabe lo que es tocar metal en unos Juegos, puede imaginar lo que se siente al colgarse el oro, y sobre todo el trabajo que hay detrás, tanto físico como mental. Me quito el sombrero.

Una de las curiosidades de su extenso currículo es que es la primera atleta española que consiguió auparse a lo más alto de la clasificación de la Diamond League.Fue en 2015 y volvió a conseguir al año siguiente, demostrando que era sin duda una de las mejores y más regulares atletas del planeta.

Muy poca gente se ha mantenido durante tanto tiempo al máximo nivel. Una figura de este calibre para un país como España y una comunidad como Cantabria es algo extraordinario, así que tan solo puedo esperar que no pasen otros treinta años para que una hija o hijo de esta tierra traigan un metal olímpico a casa.

Ojalá seamos capaces de valorar lo que ha hecho esta fantástica atleta que, bajo mi humilde punto de vista, opta sin ningún reparo al título honorífico de mejor deportista española de todos los tiempos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos