Se nos va una estrella

El soriano destaca el impresionante palmarés de una Ruth Beitia de la que siempre ha admirado su humildad

Abel Antón
ABEL ANTÓN

Apenas coincidí con Ruth Beitia en una pista de atletismo. Yo ya me retiraba de la competición cuando ella empezaba a destacar en el salto de altura. Pero sí hemos coincidido a lo largo de los años en actos o en competiciones en las que ella saltaba. Una persona ejemplar, atenta... Y siempre he apreciado un rasgo de su personalidad: la humildad. Algo que la ha acompañado a lo largo de toda su carrera y que a mi juicio hace ganar mucho a un deportista.

A nivel deportivo, lo que ha conseguido Ruth es impresionante. Va a ser muy difícil que alguien iguale eso en el atletismo español y si se consigue, tardaremos mucho tiempo en verlo. En esa trayectoria repleta de éxitos, hay un momento muy importante y que la ha beneficiado mucho. Tras esa cuarta plaza en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, cuando decidió volver al atletismo después de haber anunciado su retirada. Antes de esos Juegos de Londres 2012, su palmarés ya era muy bueno. Pero ha sido en los años siguientes en los que ha multiplicado varias veces esa colección de éxitos para hacerla casi inigualable. En ese sentido, nuestras carreras se han parecido. Los éxitos más importantes han llegado al final, en los últimos años de una vida de esfuerzos dedicados al atletismo. La constancia y la regularidad que ha tenido a lo largo de toda su trayectoria deportiva es lo que ha permitido a Ruth cosechar esa cantidad de títulos y medallas bien sea en España o a nivel internacional.

En ese palmarés de Ruth Beitia hay medallas en todos los grandes campeonatos. Pero hay un logro que lo eclipsa todo. Si alguien gana un oro olímpico, será por lo que se le recuerde. Y eso es lo que le va a ocurrir a Ruth Beitia. Los títulos de campeona de Europa al aire libre o los de la Liga de Diamante, por citar algunos de los más relevantes que ha conseguido la cántabra a lo largo de todos estos años, son también muy importantes. Pero lo primero que se recordará de ella es que fue la campeona olímpica en Río de Janeiro en el año 2016. Ese título es lo máximo que se puede conseguir en el deporte.

El atletismo español echará de menos a Ruth Beitia. Mucho. Era ella quien en los últimos años daba caché a nuestro deporte y la que aseguraba una medalla en casi cualquier gran competición a nivel internacional en la que participaba. El gran nivel que consiguió hizo que fuese el valor seguro de la selección española a la hora de subirse a un podio. Se nos va una estrella. Y difícil lo vamos a tener para que llegue otra igual.

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