Atletismo

El primer día de Ruth, la exatleta

Ruth Beitia tuvo ayer también otro día ajetreado, lastrado por las pocas horas de sueño./Alberto Aja
Ruth Beitia tuvo ayer también otro día ajetreado, lastrado por las pocas horas de sueño. / Alberto Aja

Tras dormir bastante poco, Ruth Beitia fue al Parlamento a trabajar, concedió más entrevistas y tuvo tiempo para seguir haciendo deporte

Marco García Vidart
MARCO GARCÍA VIDARTSantander

Reconoce, entre risas, que no durmió mucho. Entre que la noche del miércoles estuvo de cena y ayer madrugó para llevar a su psicóloga, Toñi Martos, al aeropuerto, las horas que pudo dedicar al descanso fueron pocas. «Es que el miércoles fue un día muy intenso. Llevo casi dos noches sin dormir», señalaba ayer entre más risas Ruth Beitia. Pero en sus primeras horas como exatleta no se olvidaba de la otra faceta que ocupa su vida. Por la mañana, al Parlamento de Cantabria, donde tenía una reunión con representantes de Unicef. La disciplina y el rigor que le ha dado el deporte lo lleva a rajatabla en todo a lo que se dedica.

La conversación con Beitia transcurre aún por un torrente de emociones. La campeona olímpica arranca su día uno como exdeportista de élite con un «gracias». El torrente de páginas de periódico, informaciones en webs, vídeos... El acto del miércoles, lleno de gente para presenciar su última actuación aunque no fuese en una pista, la dejó impactada. Una entrega de medalla de oro olímpica al Museo del Deporte y un anuncio de retirada que provocaron lágrimas. Pero no de pena, «sino de felicidad. La vida continúa y el duelo ya había pasado». Al punto, ese móvil empezaba a echar humo. «Aún no he leído todos los mensajes», reconocía ayer la tricampeona de Europa. Que nadie se apure porque los más de 1.000 con los que aterrizó de Río de Janeiro los contestó todos y cada uno.

«La mejor atleta española de todos los tiempos y un ejemplo de talento, trabajo y esfuerzo» Gabriel Cagigas (Jugador de bolos)

El día más emotivo y difícil de la carrera de Ruth Beitia finalizó de la mejor forma posible. Una cena con todo su equipo -aunque también había familiares de la atleta cántabra-, las personas que le han ayudado a ser una leyenda del atletismo mundial. Por increíble que parezca, sirvió para algunas presentaciones. «Es que por fin se conocieron todos», destaca la plusmarquista española. «Tenemos un grupo de whatsapp, pero como cada uno vive en un sitio...». Esa cena con su equipo llenó de alegría a Ruth Beitia. «Fue súper bonito», reconoce. «Muy especial. Fue un acto de felicidad. Y hemos quedado en convocarlo cada año». Más risas.

«Por encima de la deportista, cuya valía demuestran sus resultados, está la persona» Manolo Martínez Exatleta

Lo poco que durmió la doble campeona de la Liga de Diamante lo durmió «inquieta. Costó conciliar el sueño». Pero al igual que cuando volvió de Río de Janeiro con una medalla de oro olímpico al cuello, la santanderina daba por bueno tanto cansancio emocional. «Es que ha sido algo precioso».

«Ha sido una deportista ejemplar. Y una gran persona. Trabajadora, cercana y muy humilde» luis fernández (exfutbolista)

La intuición de Ramón

El día fue más tranquilo para ese hombre que pasará a la historia del deporte español como 'el 50%'. Beitia no se olvidaba nunca de nombrar al gran artífice de sus éxitos. Un Ramón Torralbo que como se las sabe todas en esto del atletismo, ya intuía desde el final de la temporada en pista cubierta -saldada con una plata en un Europeo- que la cosa no pintaba bien. «El problema es que las lesiones nos dificultaron entrenar como deberíamos. Eso era sintomático. Si le llega a ocurrir con menos años, se hubiese solventado. Pero con esa edad... Yo creo que lo veíamos todos. Era difícil volver al nivel en el que habíamos estado». Ese nivel no era otro que el máximo. Logros como una plata en un Europeo de pista cubierta o clasificarse para la final de un Mundial al aire libre, inalcanzables para muchos atletas españoles, sonaban a demasiado poco.

«La mejor deportista cántabra de todos los tiempos. Nos ha dado unos éxitos enormes» Ángel de Juana 'Geli' (Entrenador del Tropezón)

Desde hace mes y medio, Torralbo entrena con su habitual grupo de atletas. Una treintena. Un «grupo majo» y en el que hay hasta cinco medallistas en Campeonatos de España. Pero falta ella. Esa pupila, amiga y casi una hija. «La echo de menos», reconoce Torralbo. Aunque en ese grupo que entrena a las órdenes de uno de los mejores entrenadores del mundo -si no el mejor- hay gente que «apunta maneras», a juicio del técnico camargués será un error que alguien busque a corto plazo a otra Ruth Beitia, en Santander o en otro lugar de España. «Va a ser muy difícil que surja alguien igual. Y no sólo en el salto de altura, sino en cualquier otra especialidad del atletismo». Aunque la esperanza es lo último que pierde el forjador de la mejor atleta española de todos los tiempos. «Con la cantidad de gente que hay haciendo atletismo, quizá salga alguien en el futuro».

«Ha sido una atleta con un gran afán de superación. Prueba de ello es dónde ha llegado» José Antonio López (Exjugador de balonmano)

Los ecos de la retirada de Beitia seguían ayer. Aún debía ejercer como atleta de renombre mundial. Porque por la tarde, también tenía entrevistas. Un rato más aún como la reina española de la altura. Pero después, empezaban los primeros trazos de la nueva vida de Ruth. De momento, ligados a la anterior. «Tocaba hacer algo de ejercicio. Eran pesas. El reumatólogo me ha dicho que no me conviene perder la fuerza de repente». Pero a partir de ahora, hay barra libre para hacer cosas que antes estaban prohibidas. «Excursiones por la montaña, hacer paddle surf... O montar en bici, que es de lo más incompatible con el salto de altura», afirma entusiasmada. «Me lo pide el cuerpo». Hay días que se levanta «a las siete de la mañana» a andar por esa ciudad que no puede estar más orgullosa de su vecina más ilustre. Le queda toda una vida para devolver los saludos que la dediquen los andarines que a esa hora se den su paseo matutino. Ahí va Ruth Beitia. La que fue mil veces campeona de España y no tuvo igual en Europa con sus tres títulos al aire libre. Aunque será, para siempre, la campeona olímpica.

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