Atletismo

El récord con más peso de Cantabria

Antonio Herrería, en su época de lanzador de peso. /DM .
Antonio Herrería, en su época de lanzador de peso. / DM .

El santoñés Antonio Herrería, a sus 71 años, ostenta la marca más longeva del atletismo regional, los 17,97 metros que logró hace ya 46 años en Italia

P. GUADALUPE SANTANDER.

Si el Guiness de los Récords incluyera una categoría por comunidades autónomas Cantabria tendría que recurrir a Antonio Herrería (Santoña, 1946). O mejor dicho, a su récord en lanzamiento de peso para sacar pecho. El 25 de julio de 1971, hace algo más de 46 años, se encontraba en la ciudad italiana de Viareggio disputando con España un «importantísimo» duelo entre ambas naciones. Tenía 25 años, pesaba 108 kilos y llegaba al metro noventa de altura. «Un auténtico portento para aquella época», como él mismo recuerda. Sus lanzamientos solían rondar los 18 metros. Aquel día, en el año 1971, le bastó enviar el peso hasta los 17,97 metros para dar un triunfo al combinado nacional. Pero aquel lanzamiento cogió más vuelo. A día de hoy ningún otro atleta cántabro ha sido capaz de lanzar más lejos que él sobre el verde.

Su marca aún aparece registrada como el récord más longevo de todas las disciplinas atléticas que se desarrollan en Cantabria. Ni los atletas con más renombre que ha dado el atletismo regional han llegado a colocar sus marcas personales a tan larga distancia en el tiempo. Por citar a alguno, José Manuel Abascal hizo su mejor 1.500 (3:37.93) en 1979. Ruth Beitia luce su 2,02 en salto de altura desde hace diez años. E incluso el castreño Carlos Tobalina, que es capaz de lanzar el peso más allá de los 20 metros de distancia, tiene que mirar con algo de resignación la tabla cántabra de récords. Su decisión de competir para la Federación Vasca de Atletismo no le permite competir con la licencia regional ni tampoco, evidentemente, lucir su 20,57 en los libros de honor de la Cántabra de Atletismo. «No se le conoce tanto porque ha pasado mucho tiempo y ahora mismo tenemos otro chico (por Carlos Tobalina) que lanza más que él, pero al decidir competir con otra federación no aparece en nuestros registros. La de Antonio Herrería es una buena marca pero tenemos otras de mayor calidad. Lo que está claro es que en longevidad no le gana nadie», explican desde la Federación Cántabra de Atletismo.

A sus 71 años, Antonio ya ni se acordaba del récord. Vive en Madrid, alejado desde hace bastante tiempo del mundo del atletismo. «Es un deporte que no está pagado lo suficiente» y cuando este periódico le pregunta por tal anecdótico récord él prefiere ser humilde que presuntuoso. «Son marcas que hace años no tenían el control tan exhaustivo como el de ahora. Hoy en día son más difíciles de batir». Herrería argumenta su afirmación en que ahora se controla mucho más al atleta, hay mucha más competencia y sobre todo el asunto económico está presente en todo momento. «El que no recibe ayudas, no le da para comer», «es un deporte que no está pagado lo suficiente», «Es muy complicado. Salvo que seas una figura, lo terminas dejando». Las citas al dinero son constantes en su discurso. Quizás porque a él también le tocó colgar el peso por el mismo motivo. Lo dejó a los 26 años, sólo uno después de lograr el récord de Cantabria. «Había hecho el récord de España muchas veces. Estaba entre los mejores de Europa. Ganábamos muy poco y no te daba para pensar en un futuro. Al final lo dejé porque tenía que comer», recuerda con nostalgia. El atletismo perdió a un portento que también era capaz de hacer 11,3 segundos en los 100 lisos.

Antonio herrería, en la actualidad.
Antonio herrería, en la actualidad. / DM .

Victoria

Pero no todos son recuerdos apenados en la memoria de Herrería cuando se le pregunta por su hito. «Lo recuerdo con mucha alegría porque sirvió para ganar a Italia. Echaban el atletismo por la televisión y los estadios estaban siempre llenos. Fue una época muy bonita». Y más siendo el mejor cántabro de la época. «No tenía ningún truco. Ser cántabro, sin más. Me alimentaba con leche de vaca y pescado de Santoña. Los cántabros somos una raza especial», comenta entre risas.

De lo que tiene ganas este santoñés, que a sus 71 años sigue saliendo a correr y entrenando en el gimnasio como si tuviera 20, es que algún cántabro le supere. «Cuando era joven me daba menos igual por eso de la competitividad, pero ahora que soy mayor me gustaría ver que el atletismo va evolucionando y mejorando».

El problema es que el panorama actual no esta muy por la labor para hacer realidad los deseos de Herrería. «Nivel hay, pero entrenar con peso o martillo es una auténtica proeza en Cantabria», denuncian desde la Cántabra de Atletismo. La coincidencia en el tiempo con otras competiciones, como el fútbol o el rugby, hace que las promesas tengan problemas para entrenar los lanzamientos y decidan irse a otros lugares como Tobalina o el propio Herrería. «Yo entrenaba en boleras, pero eran otros tiempos. Ya es hora de que se acuerden del peso o del martillo». Lo dice una leyenda.

Los récords de Cantabria

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