Supercopa

El Barça golpea primero al ataque

El Barça golpea primero al ataque
/ Igor Aizpuru
  • Liderados por la tripleta Rice-Claver-Tomic, los azulgrana ganan el clásico y defenderán la Supercopa ante el Gran Canaria en una final inédita

El Barcelona, relanzado por el juego ofensivo que desea imponer el griego Georgios Bartzokas, se llevó el clásico inaugural de la nueva temporada para dar el primer golpe al Real Madrid y defender este sábado la Supercopa en una final inédita ante el Gran Canaria. Liderados por la tripleta formada por el espectacular base estadounidense Tyrece Rice, el efectivo Víctor Claver, que estuvo cerca de fichar por los blancos y se convirtió en uno de sus verdugos, y por un Ante Tomic siempre con ganas de vengarse de su exequipo, el Barça, acostumbrado a ganar al Real Madrid en las semifinales de los torneos de la ACB, se llevó otro merecido triunfo frente al eterno rival, que abusó de los triples (13 de 35) y no pudo sobrevivir sólo con la anotación de Sergio Llull y Rudy Fernández.

Después de una gran primera parte de ambos equipos, en la que los ataques se impusieron a las defensas y hubo un sorprendente acierto para estar en pretemporada, aunque sea un torneo oficial, un par de arreones del Real Madrid sirvieron a los blancos para irse nueve arriba (48-39), en el mejor momento de un Luka Doncic que no para de crecer, y no sólo físicamente. Sin embargo, una pájara del Madrid y la reacción del Barça, más rodado que su enemigo, provocaron un primer parcial de 0-8 que permitió a los azulgrana irse al descanso pegado en el marcador. Los bases titulares de ambos equipos, Sergio Llull y Tyrece Rice, hicieron carburar desde el primer minuto a sus respectivos conjuntos, que para no estar aún conjuntados, bastantes faltos de rodaje ambos, ofrecieron un espectacular inicio y un duelo notable.

Con un 71% del Barcelona en tiros de dos en el primer cuarto y un 66% del Madrid, y explotando los de Pablo Laso una de sus principales armas, el lanzamiento exterior. Nada menos que 5 de 9 en triples anotaron los madridistas en ese primer parcial en el que se echó en falta más agresividad defensiva pero se agradeció el juego ofensivo y el atrevimiento de los dos colosos del basket español. El Madrid, lógicamente, bajaría después su porcentaje de triples y lo aumentaría el Barça, más atractivo con Bartzokas en el banquillo que con Xavi Pascual. Sin embargo, los blancos dieron un paso al frente en el rebote en el segundo período, después de verse superados por Tomic, Claver y compañía. A falta de mayor intensidad de Randolph y Hunter, que aportan más músculo a este Madrid, quienes se destaparon fueron Llull y Rudy Fernández desde el exterior, y comenzó a emerger el joven y versátil Doncic, que con sólo 17 años ha dado un estirón físico y táctico.

Con el prometedor Doncic, que puede actuar no sólo como base y escolta, sino también como ‘3’, y aún no ha decidido si jugará con España o con Eslovenia, no se echó demasiado en falta la magia de Sergio Rodríguez. Se fue a los vestuarios Doncic con 6 puntos y 4 rebotes, entonces como segundo jugador más valorado del partido. Sin dejar de aportar y bregar y dejando la sensación de que tiene muchísimo que ofrecer al Real Madrid ahora sin el ‘Chacho’, al igual que Rice en el eterno rival. Otro grandísimo base, explosivo y atrevido, con el que el Barcelona puede progresar tras la marcha de Tomas Satoransky y Carlos Arroyo, aunque sus directores de juego sean insuficientes y aún no puede contar con el finlandés Petteri Pokonen recién dado de alta tras su accidente de tráfico.

Rice dio el susto al Barça cuando se tuvo que retirar al írsele la pierna izquierda en el momento en el que los azulgrana endosaron un parcial de escándalo a los blancos. Un 0-14 para que el Barça se tomase su máxima ventaja (59-65) durante ocho minutos del Madrid sin ver canasta. El tiro exterior al que tanto recurren los de Laso y que tan buen resultado había dado a Llull y Rudy en el comienzo del tercer período se secó y lo aprovechó entonces un Barcelona relanzado por Tomic y Claver, protatonista autoritario en ese tercer período que hizo muchísimo daño al Real Madrid. También en los momentos decisivos, cuando el choque se consumía, estuvo más centrado y letal el Barcelona, potenciado por el espectacular Rice y con Doellman contundente para dar la puntilla.