Baloncesto

La selección de las ventanas aprende a sufrir

Javier Beirán trata de anotar ante la oposición del bielorruso Maksim Salash. /Efe
Javier Beirán trata de anotar ante la oposición del bielorruso Maksim Salash. / Efe

Colom, Vázquez y el debutante Beirán lideran a una España de altibajos que logró en Minsk su tercera victoria camino del Mundial

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

La guerra entre la FIBA y la Euroliga ha descubierto a una nueva selección que, sin sus grandes estrellas, después de dar los dos primeros pasos hacia el Mundial en noviembre, en su tercer partido de clasificación para el campeonato de China 2019 se vio obligada a una exigencia mucho mayor frente a Bielorrusia en Minsk, donde la ‘España B’ no jugó un buen partido, pero exhibió de nuevo compromiso y orgullo y también aprendió a sufrir. Sin los jugadores de la NBA ni de la gran competición continental, la selección de Sergio Scariolo, al mando de Quino Colom y liderada también en ataque por el veterano Fran Vázquez y el debutante Javier Beirán, solventó con éxito su compromiso en la capital bielorrusa para afrontar con más confianza el duelo del lunes contra Montenegro en Zaragoza.

Sin embargo, la España de las ventanas experimentó en Minsk un bajón en el segundo y el tercer cuarto y fue superada entonces, en juego e intensidad, por un equipo con carácter que se hizo fuerte en defensa y se acercó a un solo punto (52-53) después de que la selección española llegase a estar 12 arriba (34-46). A falta de nueve segundos para el final, la ventaja de España, que no pudo hacer frente a la digna reacción de casta local, volvió a ser de un solo punto, pero entonces resultó decisivo el oficio y una falta a Colom castigada también con antideportiva.

La defensa de Bielorrusia a partir del segundo cuarto se le atragantó a España, sobre todo en ese período en el que, sin los titulares, el equipo de Scariolo estuvo muy poco agresivo atrás, aparte de atascarse en el terreno ofensivo. En un partido marcado por el estreno internacional de Beirán, que tras perderse por lesión el último Eurobasket y también la primera ventana de selecciones tuvo un inicio fulgurante -tres triples consecutivos en sólo dos minutos, para firmar al final un pleno de cuatro-, España vivió un duelo de altibajos, en el que abrió el camino hacia la victoria con un excelente primer cuarto y se la aseguró con un tirón definitivo en el último, aunque permitió que el rival llegase con vida a los últimos segundos.

82 Bielorrusia

Saddler (9), Kudrautsau (18), Liutych (15), Meshcharakou (7) y Semianiuk (4) -quinteto inicial-. Korzh (-), Sitnik (-), Salash (2), Paliashchuk (6), Beliankou (12) y Vashkevich (9).

84 España

Colom (17), Fernández (4), Rabaseda (9), Aguilar (5) y Vázquez (14) -quinteto inicial-. San Miguel (8), Llovet (2), Vicedo (2), Vidal (10), Saiz (-) y Beirán (13).

PARCIALES:
15-25, 19-15, 25-23 y 23-21.
ÁRBITROS:
Dozai (Croacia), Ciulin (Rumanía) y Obradovic (Bosnia). Eliminados: Semianiuk y Vashkevich.
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la tercera jornada de la fase de clasificación para el Mundial de China 2019, disputado en el Sport Palace de Minsk.

Aunque España nunca temió por el triunfo, porque siempre tuvo el choque bajo control, la gran mejoría de Bielorrusia obligó a la selección de Scariolo a tener la cabeza fría y la muñeca caliente en los peores momentos. Y entonces resurgió su lanzamiento exterior, en el que, aparte de Beirán, Sergi Vidal y el base Rodrigo San Miguel, otro debutante en gran forma que también brilló, frenaron la escalada de los exsoviéticos, un equipo atrevido que jugó muy buen baloncesto durante muchos minutos pero debió rendirse a la superioridad de los españoles. Sobre todo, de Fran Vázquez, inmenso de nuevo en la pintura, su director de juego titular, y también de sus bombardeos, encabezados por un Javi Beirán que estaba deseando debutar por fin con la selección y exhibió el desparpajo y despliegue que se esperaban de él.

Fue precisamente Fran Vázquez quien comenzó a mostrar sus galones, no sólo en el cuarto inicial, sino también al comienzo de un tercer cuarto repleto de dudas españolas, después de que los bielorrusos, que se encontraron entonces muy cómodos, ajustasen su defensa y forzasen al favorito a dar un paso adelante. Lo consiguió la selección, llevada de nuevo por Quino Colom, imprescindible ya cuando en esta España no están Sergio Rodríguez, Ricky Rubio ni Sergio Llull, con sus mejores hombres, aunque Bielorrusia consiguió llegar a un final ajustadísimo (82-83) a falta de nueve segundos, en los que España se mostró nerviosa, hasta que puso fin a la incertidumbre una falta al base del Unics Kazán unida a una inesperada antideportiva.

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