LIGA REGULAR

Curry acaba con su idilio desde el triple

Stephen Curry.
Stephen Curry. / REUTERS
  • El base ha conseguido dos trofeos al mejor jugador de la liga y un título de campeón durante estos 196 partidos

Desde el 11 de noviembre de 2014, pocas cosas parecían más seguras que ver al '30' de Golden State anotando al menos un triple durante un partido. Este sábado, 725 días después, Curry finaliza esta eterna racha pulverizando el récord de Kyle Korver, en la que el escolta perteneciente a los Hawks de Atlanta se quedó en 'apenas' 127 partidos consecutivos encestando más allá de siete metros. 'Steph' ha conseguido 196 encuentros encestando al menos un lanzamiento desde más allá del perímetro. Para poner este hito en contexto, el inmediato perseguidor del récord, J.J Redick, jugador de los Clippers, debería anotar un triple durante al menos la siguiente temporada y media para alcanzarlo.

Curry consigue así doblar el número de partidos en los que estaba cifrado el récord hasta 1996, cuando Dana Barros consiguió la nada despreciable cifra de 89 encuentros seguidos encestando al menos un triple. “Empezaré una nueva racha”, afirmó el jugador nada más salir del Staples Center, donde unos jóvenes Lakers vencían por 117-97 a los actuales campeones de la Conferencia Oeste. Una derrota contundente ante los pupilos de Luke Walton, ex entrenador asistente de los Warriors, que deja entrever los problemas que está teniendo el equipo de la bahía para encontrarse después de la dura derrota en las finales de conferencia del pasado junio frente a los Cleveland Cavaliers de Lebron James.

Curiosamente, el '1' de los subcampeones se quedó a tan sólo un lanzamiento más de romper otra marca. Estuvo a sólo otro triple errado de igualar el mayor número de intentos fallidos desde la línea de tres, vigente desde el partido que decidió el título de la NBA de 1994 entre Houston y Nueva York, y que continuará ostentando.

Problemas con Durant

Casi dos años después, los de San Francisco se encuentran en una fase de acoplamiento que les está costando la posibilidad de batir nuevos récords. La llegada del penúltimo MVP de la liga, Kevin Durant, ha provocado el cambio completo de las prioridades en la circulación del balón. El año pasado, todas las jugadas acababan en las manos de Curry o Thompson, y cuando estos no afinaban, Draymond Green era el perfecto comodín. Sin embargo, este año las posibilidades pasan por un quinteto plagado de superestrellas que no consiguen asumir sus responsabilidades a la hora de proteger su propio aro.

Con un balance de cuatro victorias y dos derrotas, Golden State tiene ahora tres noches de descanso antes de recibir en el Oracle Arena a los Pelicans de Nueva Orleans.