Balonmano

Del cemento a la plata

Jugadores y técnicos del ACV Santoña celebran el ascenso a División de Honor Plata. :: sane/Antonio 'Sane'
Jugadores y técnicos del ACV Santoña celebran el ascenso a División de Honor Plata. :: sane / Antonio 'Sane'

En la década de los sesenta el Santoña OJE fue el germen del equipo actual, que ha conseguido el ascenso a la Segunda Categoría

RAFA GONZÁLEZ Santoña

Muchos años han pasado desde que en la década de los sesenta el patio central del Instituto Manzanedo acogía los partidos del Santoña OJE (Organización de Juventud Española), el equipo local con más ilusión que medios, contra el resto de conjuntos regionales. Jugar contra el Santoña OJE era una empresa complicada para cualquiera. Los partidos se convertían en duras batallas. Y es que el balonmano de entonces no era como el de ahora. El equipo santoñés era duro sobre el cemento del 40x20 y estaba apoyado por una afición que rodeaba el rectángulo de juego y presionaba abiertamente a los visitantes, ya fueran jugadores o colegiados, para que los puntos se quedasen en casa.

Carlos Fonfría, capitán del equipo

Eran partido muy intensos, cargados de coraje ya que la el equipo santoñés se caracterizaba por ser muy guerrero. Desde su fundación el Club Balonmano Santoña ha aportado jugadores a las competiciones nacionales. José Fernández fue el pionero en Primera División Nacional con la Escuela de Máquinas de Ferrol. También dejo su impronta Juanchi Barruetabeña, campeón de Europa con el Teka de Santander; y Bruno Peña participó en División de Honor en varios equipos en Alemania y después regresó a España para jugar en el Baracaldo, también en División de Honor.

La plantilla que ha logrado el ascenso

Jugadores:
Carlos Fonfría, David Merino, Carlos Pérez, Xavier Barbarías, Jorge Prieto, Daniel de Sandoval, Pablo de la Cueva, David Vegas, Christian Pérez, Sergio Lastra, Alejandro Abajo, Guillermo Herrero, Joaquín Marcos, Alejandro Incera, Alfredo Tejada, Fernando Gómez y Alberto Izquierdo.
Entrenador:
Juan González.
Segundo entrenador:
Bruno Peña

Esa primera etapa sentó las bases del balonmano actual en la localidad cántabra de 11.000 habitantes, que vivieron en primera persona la gesta conseguida por sus jugadores. Lo que se cocía en el pabellón Tomás de Teresa no se escapó a la sensibilidad del Ayuntamiento, Gobierno Regional, ni al seleccionador Nacional, Jordi Rivera, y a su exentrenador, Julian Ruiz. Tampoco se hizo caso omiso en la Federación Española y a la Territorial. Todos los estamentos reconocieron el mérito de los jugadores del ACV Santoña. El actual equipo se creo en la temporada 2010-2011, en la que se clasificó quinto en el Campeonato de Segunda División Nacional Autonómica. Después logró el ascenso a Primera División en la temporada 2012-2013. para más tarde, en la temporada 2016-2017 lograr la mejor clasificación de su historia y jugar la fase de ascenso en Porriño. Este año ha superada todos sus récords.

El patio del Instituto Manzanedo es el lugar donde se gestó la historia del balonmano en Santoña

Bruno Peña es todo un clásico del balonmano santoñés. Esta temporada tuvo que abandonar la pista de juego por una dolencia cardíaca y se enroló como técnico en el pabellón que el pasado domingo vivió su hito más importante: El ascenso. «Lo que pasó el domingo en Santoña se vivió como una auténtica fiesta, creo que este fin de semana sólo se ha hablado de balonmano por aquí. Todo el pueblo de una manera u otra se ha volcado para que este sueño se hiciese realidad y finalmente cuando despertamos, vimos que se había cumplido. Sin duda alguna, es un día histórico para el balonmano santoñés y cómo no, para el deporte. Algo inolvidable». Peña está cargado de anécdotas. Para él es difícil decantarse por una sola, pero se queda con la que para él es una buena prueba de la humildad del club. «Acabamos de ganar la fase, de ascender a Plata y no teníamos ni camisetas de campeones, ni champán... No importó. La fiesta ya estaba montada. La celebración duró lo que aguantó el cuerpo, y puedo decir que a algunos les ha pillado la madrugada», confiesa.

José Fernández, Juanchi Barruetabeña y Bruno Peña jugaron en equipos nacionales

El nivel de los equipos para Peña fue muy alto, pero el ACV Santoña superó todas las adversidades. «La fase me pareció de un nivel muy alto. Equipos como Calvo Xiria y Elda tenían unos jugadores de una calidad impresionante. Chavales jóvenes que a pesar de su juventud ponían la pelota donde querían y con su buen juego nos pusieron las cosas muy difíciles. Pero sin duda el rival más duro y más completo fue el Cajasur Córdoba. Venía con la vitola de favorito y estaba claro que era por algo. Menudo equipazo. Pero en la final se encontraron con nosotros. No podíamos dejar pasar la oportunidad que se nos presentaba. Más que sacarnos la espina del año pasado queríamos demostrar que estábamos en esa fase porque nos lo habíamos currado. Nos lo merecíamos. Hemos sufrido muchísimo y al final el trabajo, la constancia y el sacrificio que hemos hecho han merecido la pena».

Se formó en la temporada 2010-2011 y la pasada campaña tuvo la mejor clasificación de su historia

Peña reconoce que se pasa peor en el banquillo que como jugador y le da pena no haber podido ayudar a los que hasta hace apenas unos meses eran sus compañeros. «Se sufre muchísimo más en el banquillo que en la cancha. Yo siempre fui canchero, de jugármela en la arena. Es lo único que me duele, no haber podido disfrutar de todo esto como jugador».

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