ciclismo

El Aldro ya rueda su segunda parte

Once de los catorce corredores que esta temporada integran el Aldro Team a su paso por el alto de Quijas el pasado martes.
Once de los catorce corredores que esta temporada integran el Aldro Team a su paso por el alto de Quijas el pasado martes. / R. Ruiz
  • La escuadra cántabra, que afronta la temporada de su confirmación en el campo amateur, ha acabado su primera concentración en la región y ya está inmersa en la competición

"Quiero la temperatura de las habitaciones a 18 grados, no más. Y venga, acabamos de desayunar y nos preparamos para salir". La voz de Manolo Saiz resuena por encima del trasiego matutino en la Residencia del Aldro Team. El café humeante y las tostadas, algunas con mermelada y otras con aceite, aguardan en la mesa. Los chavales se apuran. "¿Llueve?", pregunta uno de ellos mientras se asoma a la ventana. El tiempo parece que ha dado una tregua y la expedición morada y naranja del equipo ciclista cántabro afronta un día más en la primera concentración de 2017; los jóvenes se ponen en pie con la gorra calada bajo el casco, se cubren las zapatillas con los botines, toman los guantes y se ajustan las bragas al cuello. "Hoy tocan tres horas, daremos la vuelta a Carmona", les recuerda Herminio Díaz Zabala, uno de los directores que junto a David Etxeberria, son la guardia pretoriana de Manolo Saiz, el alma máter de un proyecto que cumple su segundo año en el pelotón nacional con una clara vocación.

"La formación. Aquí enseñamos a los chavales a ser ciclistas, les preparamos para lo que es ser profesional de esto", señala Saiz. Once de los catorce miembros que componen el equipo sub 23 y élite esta temporada han asistido a la primera reunión de "unas cinco o seis" que la escuadra hará este año para convivir y prepararse para las competiciones. En esta ocasión, el grupo se citó el pasado 30 de enero y durante dos semanas "ha realizado entrenamientos, ha testado la forma física de cada uno de ellos; los ciclistas han recibido charlas sobre alimentación, se han sometido a pruebas de fisiología y se ha puesto todo en orden", recalca el torrelaveguense.

Son las primeras pedaladas en familia. Detrás queda un invierno de gimnasio, caminatas y fortalecimiento que cada integrante del Aldro Team realizó de forma personal. Ahora llega la competición, precisamente, el equipo debutó hace casi 15 días en la primera prueba de L'Essor Basque, celebrada entre Tarnos y Boucau (Francia) y se trajeron para casa el tercer puesto de David Casillas. Y la pasada semana, la expedición cántabra compitió en Mauleón (Francia) en varias pruebas de un día que componen una Challenge.

El 'stage' inaugural ha servido para aproximarse a la competición; trabajo de volumen, sesiones de calidad para la puesta a punto del cuerpo y un traspaso de conocimientos colectivos. La carretera de Cabuérniga, con los altos de Carmona y Bielva, así como los puertos de El Caracol, Alisas o La Sía, sin olvidar el 'pestoso' y serpenteante recorrido por la costa, a través de San Vicente, Comillas, Miengo o, incluso, Pedreña y Somo, han sido alguno de los paisajes que han compuesto el menú diario de la escuadra.

Rutina insobornable

Desayuno, entrenamiento, trabajo de elasticidad, masajes y descanso; por en medio, la preparación de la comida y tiempo para el recreo. "Las concentraciones sirven para establecer la forma de proceder; gestionarse con las comidas, aunque también hay una persona que les ayuda con ello y con la limpieza", recuerda Saiz.

La Residencia -con sus 21 camas, salones y cocina- es el centro de operaciones; dos días antes de las carreras es "de obligado cumplimiento" reunirse allí. En esta segunda temporada del Aldro Team en el pelotón amateur español, el Centro de Alto Rendimiento funciona sin pausa. Una de las razones por la que se ha celebrado esta reunión invernal es, precisamente, la necesidad de pasar por sus instalaciones para realizar las pruebas de esfuerzo y diversos análisis. "Allí se produce un estudio fisiológico y biomecánico de cada corredor. Hemos llegado a un acuerdo con la Universidad de Cantabria y eso permite que los jóvenes también vayan aprendiendo", indica Saiz quien añade que "es algo que ya teníamos en mente en 2006 en mi etapa profesional y que al final no pudo completarse".

Los integrantes del Aldro desayunan antes de su sesión de entrenamiento en la Residencia del equipo, en Torrelavega mientras escuchan al periodista Luis Román Mendoza.

Los integrantes del Aldro desayunan antes de su sesión de entrenamiento en la Residencia del equipo, en Torrelavega mientras escuchan al periodista Luis Román Mendoza. / R. Ruiz

Con una estructura bien cimentada y con el apoyo incondicional -como parece haber quedado demostrado- de un patrocinador muy interesado en el proyecto, como es la firma cántabra Aldro, la idea que surgió el verano de 2015 va tomando mucha fuerza. Después de un estreno en el pelotón (2016) "en el que se consiguieron más de veinte carreras entre los tres primeros, cincuenta entre los cinco primeros y cien veces entre los diez mejores" en la presente campaña "se espera mejorar, pero siempre desde la misma base; se trata de formar, es una apuesta de futuro".

En 2017 serán catorce los ciclistas que compongan el equipo, tres de ellos pertenecientes a la categoría élite -Juanjo Agüero, David Civera y David Casillas-, además de un corredor etíope, que llegará como consecuencia del convenio de formación firmado con la federación del país africano, y se llama Hailemelekot Hailu. Ese trío de ciclistas ya pertenecieron a la escuadra cántabra la pasada campaña. No cambia nada del objetivo, la ambición ni tampoco el calendario; en principio, el Aldro Team competirá en todas las pruebas de la Copa de España, las citas más importantes de Cantabria, así como las vueltas por etapas de Bidasoa, Castellón, Palencia - "las más importantes de la categoría sub 23" - además de las rondas de Zamora, Galicia, Cantabria y Vizcaya. Pero ahí no queda la cosa, puesto que el interés de los directores es que la escuadra salga al extranjero. "Tenemos pensado competir en Italia, Francia y Portugal. También queremos que los élite puedan correr en Alemania y Francia. Es bueno para que se midan y sepan el nivel que hay", insiste el torrelaveguense, máximo responsable del equipo.

De presupuesto prefiere no hablar. "Eso es algo que es mejor que lo traten los propietarios. Es obvio que la residencia y el Centro del Alto Rendimiento necesitan un aporte económico importante. Estamos muy contentos con el apoyo de los sponsors y soy fiel a los colaboradores, algunos de ellos llevan trabajando con nosotros muchos años".

Pese a la insistencia, Saiz no quiere destacar a ningún ciclista en concreto, "todos son importantes". Admite tener un grupo de 'chavales' con bastante potencial, una mezcla de experiencia y juventud. No obstante deja una pincelada en referencia a un cántabro, concretamente de Astillero. "Miguel Ángel Fernández será ciclista si él quiere. Tiene una gran oportunidad y si no llega preparado será difícil, por eso estamos en ello".

Algunos se desprenden de la ropa de abrigo, otros tan sólo se desabrochan el chubasquero; la ascensión a la Collada a Carmona se hace a ritmo, sin tirones. Es un día serio pero no exigente, toca recuperar. En el alto les esperan Herminio Díaz Zabala y David Etxberría para abrigarles. Y así un día y otro. Al día siguiente tocan sprints cortos "para preparar el cuerpo para la competición". Sobre las 14.30 horas llegan a la Residencia. Ducha y a comer; puré de verduras, pasta y algo de proteína. Lo que toque. Una siesta y a elasticidad. La tarde en 'familia' disfrutando del silencio y del descanso. El ciclismo es una rutina consentida insobornable. Uno aspira a ser ciclista profesional cuando acepta una vida así. La pasión tiene poco que explicar.