Fútbol femenino

El fruto de tres años de esfuerzo

Rebeca Herrera, del Racing, pugna con una jugadora del Sporting ante la mirada de Vera. /Daniel Pedriza
Rebeca Herrera, del Racing, pugna con una jugadora del Sporting ante la mirada de Vera. / Daniel Pedriza

Racing, Monte y Vimenor se convierten en la punta de lanza del fútbol femenino

ADELA SANZ SANTANDER.

El fútbol femenino está lejos de ser una moda actual. Si se tira de hemeroteca su práctica se remonta al siglo XIX. Glasgow, en Escocia, acogió el que se considera como primer partido de fútbol moderno entre mujeres, entre dos clubes locales, en 1892. Dos años después, en 1894, la activista por los derechos de la mujer Nettie Honeyball creó el British Ladies Football Club, como símbolo de la lucha contra la exclusión femenina de un deporte visto hasta entonces como solo de hombres.

Desde las islas británicas, el fútbol femenino fue extendiéndose por el mundo. A Cantabria ha tardado en llegar. Mucho. Es cierto. Pero una vez que se sembró la semilla nada puede detener el crecimiento del fútbol femenino regional. Hay que remontarse a 2014. Entonces el Racing -bajo el nombre de Reocín Racing- era el único equipo cántabro en Segunda División y el reducto al que podían acudir las niñas que querían jugar al fútbol. Ese año en Cantabria se creó la primera competición oficial de fútbol 7, que bajo el nombre de Preferente Femenina arrancó con siete equipos federados y más de 100 jugadoras mayores de catorce años. Hoy son trece equipos y más de 700 jugadoras federadas.

En tres años la evolución ha sido imparable y el Racing ya no está solo en Segunda. Ahora lo acompañan Monte y Vimenor, que debuta esta campaña en la categoría tras conseguir el ascenso en el año de su fundación. Con la primera vuelta concluida, Monte y Racing están dando una exhibición de juego y goles en Segunda. A las de Vioño les está costando adaptarse a la categoría y no han sumado ningún punto en una temporeada de aprendizaje.

Gran progresión

De todos ellos, el Monte es el que cierra el año con mejores números. Las santanderinas otean desde la tercera plaza (28 puntos) de la clasificación al resto de conjuntos cántabros. Esta temporada disfrutan de una segunda oportunidad tras conseguir la permanencia después de que la Federación Española de Fútbol aceptase la reclamación presentada contra el conjunto vigués de El Olivo, que falsificó la identidad de sus jugadoras en varios partidos de la pasada temporada.

El Monte ha sabido rentabilizar esta vida extra y han convertido el campo de San Juan en la base sobre la que ha construido su proyecto para asegurar la permanencia y buscar a largo plazo metas más ambiciosas. Hasta el momento, el Monte sólo ha cedido un empate (2-2) en casa ante el Deportivo, líder de grupo y de momento el gran favorito para conseguir el ascenso a Primera.

Si hay alguna pega que se pueda poner a la extraordinaria primera vuelta de las santanderinas es una leve debilidad lejos de casa durante el inicio de la competición, ya que sus tres derrotas fueron a domicilio y en las primeras jornadas.

Victoria (1-0), Oviedo (5-0) y Atlántida (3-0) son los únicos equipos que pueden jactarse de haber ganado a las cántabras en lo que va de Liga. De momento, cierran 2017 enlazando cinco victorias y prometen regresar con fuerza en enero.

Integradas en el Racing

En el Racing también están de estreno este año. Han sido necesarios 16 años pero por fin disputan sus partidos en las Instalaciones Nando Yosu de Santander de forma continua. La unión entre el equipo femenino y el Racing fructificó en un nuevo convenio de colaboración por el que pasaron a formar parte del organigrama del club verdiblanco. Este acuerdo supone un paso muy importante para un equipo que lleva casi dos décadas trabajando para proyectar el fútbol femenino en Cantabria.

Las verdiblancas llegan al parón de la competición en el cuarto puesto (25 puntos) a tres del Monte. El patrón seguido por el Racing es muy similar al de sus vecinas, solo que en su caso en lugar de tres son cuatro las derrotas racinguistas en estas trece jornadas -Monte (3-1), Oviedo (6-1), Sárdoma (2-1) y Deportivo (1-2)- y una de ellas en las Instalaciones Nando Yosu con la visita de las coruñesas. En lo que no tienen problemas es con el gol. Es el tercer equipo más goleador de la Liga con 42 dianas. De sus ocho victorias solo una fue por la mínima, el resto fue un homenaje al gol como el 6-0 al Llanera, el 0-7 al Femiastur y las manitas a Friol y Vimenor.

Estas últimas son el tercer representante cántabro y el equipo que está viviendo el sueño de jugar por primera vez en la historia del Vimenor en una competición nacional. El equipo femenino de Vioño solo tiene una temporada de vida, la que jugaron en la Preferente Femenina de fútbol 7. El cuadro de Vioño está pagando la inexperiencia y la adaptación a la categoría, pero no se rinde en su búsqueda de la primera victoria en la categoría.

Primer año de la Liga de fútbol 11

La temporada 2017-18 también se recordará por la creación de la primera liga de fútbol 11 bajo el nombre de Regional Preferente. Esta nueva competición en Cantabria nace después de la experiencia que hubo en las últimas temporadas con el fútbol 7 y la gran acogida que tuvo entre los clubes que apostaron por incluir equpo femenino en sus organigramas, con ya 700 jugadoras federadas en Cantabria. Lo siguiente es que esta competición se consolide con cantera de los propios clubes desde benjamines hasta las absolutas. Esta competición que José Ángel Peláez, presidente de la Federación Cántabra, definió en su momento como «la culminación de un sueño», cuenta ya en su campaña inaugural con trece clubes entre los que están los dos filiales del Racing y del Monte. Junto a ellos Mioño, Monte B, Colindres, Guriezo, Oceja, Bezana, Ramales, Racing B, Cayón, Juvenil Atlético San Román, Unión Club, Textil y Laredo se suman a la gran ola del fútbol femenino.

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