fútbol | 3ª división

El Laredo gana por la mínima en Tanos

Víctor trata de controlar un balón ante la oposición de Camino y Pala.
Víctor trata de controlar un balón ante la oposición de Camino y Pala. / Antonio 'Sane'
  • El gol anotado por Toño de penalti fue suficiente para que el cuadro pejino lograse una importante victoria ante un Tropezón que no vio portería

El Charles sabe sufrir. Y de ahí la importante victoria que se llevó ayer de Santa Ana ante un gran Tropezón que sin embargo no aprovechó sus ocasiones. Un triunfo de esos que no sólo dan tres puntos -y de los más valiosos, ante un rival directo-, sino una buena dosis de autoestima. Especialmente después de un duelo entre dos equipos que nunca le perdieron la cara a un partido desbordante de emoción. Las bajas asolaban al equipo de Gómez, sobre todo en la faceta defensiva, pero quedaron rápidamente disipadas con un Laredo que salió al terreno de juego muy concentrado y en busca de la victoria.

Desde el primer minuto quedó claro que aquello iba a ser una guerra sin cuartel. Y cada balón dividido, cada entrada, cada salto o cada carrera, una batalla. Y qué batalla. La intensidad, la fuerza y la garra de los 22 jugadores que estaban sobre el campo fueron las protagonistas del partido, y dejaron en un segundo plano la calidad de ambos conjuntos, que la tienen a raudales. Entre tanto, el partido no tenía descanso con el Laredo muy bien en las ayudas defensivas y anulando a los medios creativos del Tropezón y buscando continuamente la espalda de los centrales taniegos para intentar aprovechar la velocidad de sus dos atacantes.

El conjunto que dirige Geli fue el primero que se acercó a la meta contraria en el minuto 3. Un centro desde la banda derecha a cargo de Dorronsoro lo remató Manu Busto fuera. No tardaron en responder los de José Gómez. Un pase de Toño al centro del área lo remató Vinatea obligando al meta a Iván a emplearse a fondo para desviar el balón. En el minuto 19, un derribo de Conde a Vinatea dentro del área local lo consideró el colegiado como penalti, que lanzado por Toño subió el 1-0 al marcador. Tras el gol el equipo laredano se encerró atrás, puso dos barreras de contención y defendió sin muchos problemas su ventaja ante un previsible Tropezón. La herida aún pudo ser mayor si cuatro minutos más tarde Vinatea llega a acertar a batir a Iván, con un lanzamiento cruzado que se marchó rozando el poste. No se vino abajo ni muchísimo menos el Tropezón, que comenzó a llevar la iniciativa y acercarse con disparos lejanos a una portería de David que solo sufrió realmente tras un remate de Dorronsoro que se fue cerca del palo.

Pólvora mojada

Los de Tanos dominaban pero el Laredo lleva tiempo mejorando su faceta defensiva y cuando robaba buscaba la meta rival con rápidas combinaciones, sobre todo de un Vinatea muy activo. Dorronsoro, con la pólvora mojada, tuvo una ocasión que no supo aprovechar y el partido llegó al descanso con ventaja visitante.

Ya en la segunda parte se pudo ver a un Tropezón mucho más incisivo. A los cuatro minutos Conde pudo poner las tablas en el marcador, pero el remate de cabeza del defensa local lo detuvo con seguridad David. Al filo del cuarto de hora, Vinatea pudo sentenciar el encuentro. Un pase de Pala le dejó solo ante Iván, que acertó a despejar el remate del delantero. Sin embargo, era el Tropezón el que una y otra vez rondaba la portería del Charles, obligando a la zaga a emplearse a fondo. Buscaba con ahínco el empate, mientras que los visitantes se afanaban atrás y esperaban su oportunidad. Así, con un Trope volcado, fueron transcurriendo los minutos que al Laredo se le hacían eternos, y es que se limitaba a romper las llegadas rivales. Mientras Iván pasaba unos minutos finales más que plácido bajo los palos.